“Esto es un acto de guerra, vamos a ser implacables”, dijo el presidente Hollande

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El viernes negro que sufrió París podría repetirse. Ayer, mientras los franceses lloraban a las víctimas y en el mundo se multiplicaban las expresiones de condolencia y solidaridad, Francia recibió una temeraria advertencia por parte del grupo extremista Estado Islámico: habrá nuevos atentados. El movimiento musulmán se hizo cargo de la operación y en un comunicado oficial dijo que atacantes suicidas dotados de chalecos explosivos y ametralladoras perpetraron los ataques en distintos puntos del corazón de la capital francesa y que dejaron un saldo (provisional) de 127 muertos y más de 300 heridos y lesionados. Los ataques explosivos en el estadio principal de la ciudad (donde jugaban un amistoso los seleccionados de fútbol de Francia y Alemania), en una sala de conciertos y cafés y restaurantes en el norte y este de París fueron “un acto de guerra cometido por el DAESH que fue preparado, organizado y planeado fuera (de Francia) con ayuda en el interior”, dijo el presidente Francois Hollande usando el acrónimo árabe para Estado Islámico. “Estamos adoptando todas las medidas para proteger a nuestros compatriotas y nuestro territorio en el marco del estado de emergencia”, dijo el mandatario galo, quien sufrió de cerca los atentados. Cuando estallaron los artefactos en el Stade de France, Hollande presenciaba el juego de fútbol y debió ser evacuado a las corridas y refugiado en el Ministerio de Seguridad, desde donde siguió los operativos de rescate. En ese marco el Gobierno ordenó un intenso rastrillaje en busca de los responsables y el presidente afirmó “seremos implacables”. Tras ser evacuado del estadio durante los ataques, Hollande declaró el estado nacional de emergencia -el primero desde la Segunda Guerra Mundial-, en tanto se activaron controles fronterizos fueron implementados temporalmente para evitar que los atacantes pudieran escapar. Ayer hizo breves declaraciones: “Estamos haciendo frente a una guerra, el país debe adoptar la decisión adecuada”, dijo, sin brindar más detalles. Mañana, Hollande se dirigirá al Parlamento en una reunión extraordinaria. El país guardará tres días de luto oficial, mientras el mundo sigue bajo estado de conmoción por “el viernes 13” francés y hasta el papa Francisco emitió un mensaje de condena. Poco después de las declaraciones del mandatario, el Estado Islámico se adjudicó la responsabilidad de los ataques en París, e indicó que fueron en respuesta a la campaña de Francia contra sus combatientes. Sucede que Francia es miembro fundador de una coalición liderada por Estados Unidos que está efectuando ataques aéreos contra los soldados de Estado Islámico en Siria e Irak; el país galo ya estaba en estado de alerta por posibles atentados en una conferencia mundial sobre el clima que debe celebrarse más adelante este mes. El ataque con más víctimas mortales se produjo en el teatro Bataclan, una popular sala de conciertos donde estaba actuando el grupo californiano Eagles of Death Metal. Ese centro cultural está muy cerca de las oficinas del semanario satírico Charlie Hebdo, objetivo de otro atentado en enero pasado.