“Los hechos vandálicos tienen que ver con la falta de contención familiar”

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El pasado jueves el colegio secundario Fernando Piragine Niveyro tuvo un ataque vandálico que terminó en incendio, la policía sospecha de jóvenes que serían alumnos del establecimiento. Un día y medio después del episodio, NORTE de Corrientes entrevistó a la vicerectora del colegio, Adelina Morales, quién se mostró acongojada por el hecho vandálico que conmocionó a docentes, alumnos y al sector educativo en general. De este modo, la educadora mencionó que la escuela se caracteriza por la inclusión social y que el 70 por ciento de los alumnos son repitentes que provienen de otros establecimientos educativos. Además, destacó que el problema de fondo de estos hechos de violencia tienen que ver con la carencia de contención familiar, que trae como consecuencia el consumo de drogas, alcohol y termina finalmente en el delito. “Se sienten perdidos ante la falta de acompañamiento”. ¿Cuántos años tiene la escuela y cómo la caracterizaría como institución? La escuela tiene 12 años y se caracteriza por la inclusión social. Los alumnos que asisten al establecimiento son jóvenes que en su mayoría provienen de otras escuelas, por diversos motivos, como ser: repitencias, problemas de conducta, familiares y económicos, entre otros. No sólo provienen de escuelas aledañas, sino también del centro de la ciudad, hasta incluso de colegios privados (en menor medida), por no poder abonar las cuotas. Por ello, de 4 divisiones del primer año, 3 pertenecen a alumnos repitentes provenientes de otros establecimientos. ¿Qué se perdió en el incendio? ¿Tiene sospechas de quiénes serían los autores del hecho? En el incendio se perdieron mobiliario tanto de salones de clases como de biblioteca, administración y dirección; así como libros, computadoras y documentación de docentes y alumnos. Si bien no sabemos quiénes fueron los autores del hecho, creemos que pudo ser uno o varios alumnos que por una picardía no midieron las consecuencias del daño que causarían a alumnos y docentes de la comunidad educativa. ¿En 12 años ocurrió algo similar o es la primera vez que sucede algo así? Es la primera vez que ocurre una cosa así, hemos tenido algunos episodios, como rotura de vidrios y de bancos, pero jamás tuvimos un hecho de esta magnitud, como para pensar y tener que ir a otro edificio para dar clases. ¿Cuál cree que es el problema de fondo? Estoy convencida de que el problema de fondo es que hay falta de contención familiar, lo que trae aparejado el consumo de alcohol, drogas y que los jóvenes tomen decisiones perjudiciales principalmente para ellos mismos. Creo que la sociedad y las familias, por problemas económicos, por cuestiones de tiempo, laborales y personales, no se hacen cargo de los chicos. Hay alumnos que llegan a la escuela sin almorzar, no porque no tengan para comer, sino porque los padres están mucho tiempo trabajando y a ellos se les hace tarde para venir a la escuela, entonces vienen sin comer. Ante esta situación la escuela les da la copa de leche para, de alguna manera, suplanta la falta de alimentación. ¿Qué perfil tienen los chicos, cómo trabajan los docentes? Tenemos alumnos que tienen diversos problemas, como cualquier adolescente, algunos más graves que otros, y son chicos que consumen drogas y alcohol. Hay un elevado número de embarazos adolescentes. Sin embargo, los docentes hacemos todo lo humanamente posible para contener y acompañar a estos chicos, porque creemos que ellos necesitan ayuda que en muchos casos no encuentran en su casa, y es allí donde está el docente para intervenir. Los docentes no sólo enseñamos las materias curriculares, también charlamos con ellos, nos involucramos con los alumnos, porque realmente tenemos vocación y tratamos de ayudarlos para que ellos puedan salir adelante. ¿Cómo es el barrio, el ámbito social? Es un barrio que lamentablemente tiene el flagelo de la droga, y es necesario hacer algo al respecto, nosotros desde nuestro lugar tratamos de incentivar a los jóvenes a ocupar su tiempo en actividades que les sirvan y los alejen de las adicciones y los problemas sociales. Sabemos que de noche es un barrio peligroso, donde ocurren muchos arrebatos. Por ello, hace unos años logramos que el Ministerio de Educación haga la entrada al establecimiento sobre la calle Santa María de Oro, que está asfaltada, ya que anteriormente ingresábamos por la calle Lavalle y era peligroso, porque alrededor sólo hay descampado. ¿Cuál es el mensaje ante esta situación? Creo que esto debe servir para que la sociedad en general se replantee qué modelo quiere para nuestros jóvenes, y entender que los chicos necesitan contención familiar, además de la ayuda profesional. s