5 millones de pesos se gastaron en la Fiesta de la Corvina pero Herradura sigue sin infraestructura para el turismo

170
Las colas son interminables y avanzan por la ruta de ingreso al pueblo de Herradura a no más de 20 kilómetros por hora. Es que se esta llevando a cabo el Festival de la Corvina, uno de los más publicitados a nivel nacional por el gobierno de Formosa.
Ya oscureciendo la tarde el tránsito se torna insoportable sin embargo por la mano contraria pasa a gran velocidad el vehículo oficial con el gobernador a quien le han liberado un carril de la ruta para que llegue lo más rápidamente posible.

La fiesta promete atraer a miles de personas el día sábado con la presentación del grupo español La Oreja de Van Gogh, con anterioridad, el día viernes estuvo Dady Brieva y el último día Agapornis era el plato fuerte.

El mote obligado en cuanto discurso promocionaba el Festival era de “Villa Turística” cuando se referían a la localidad de Herradura pero las asimetrías entre lo que se gastaba en el show y lo que se invertía en la infraestructura del lugar eran evidentes.

Solo el “caché” de la Oreja de Van Gogh rondaba los 130.000 euros, equivalentes a 147.000 dólares o 1.273.834,38 pesos estimativamente más el vuelo charter de unos 28.000 dólares, es decir unos 242.635,12 pesos.

El gobernador Insfrán en el recital de La Oreja de Van Gogh, un gasto de más de 1 millón de pesos

En orden de costos los seguía Agapornis con un gasto de 350.000 pesos y finalmente Dady Brieva quien le costó al tesoro provincial 250.000 pesos.
A esto se le sumaba la estadía en un hotel de cinco estrellas para aproximadamente 40 personas durante tres días a razón de un precio básico de 500 pesos por cada uno y por día lo que da una suma de 60.000 pesos.
La playa y el camping situado a un costado albergaba a más de 3 mil personas con tan solo dos baños
Los gastos de traslado, gastos protocolares y de logística entre la ciudad y Herradura ascendían a los 150.000 pesos incluyendo en estos, el ordenamiento del tránsito, la atención sanitaria, ambulancias, personal afectado y miles de detalles vinculadas a la atención de los participantes en la pesca.

El escenario rondaba los 800.000 pesos y se estima que el alquiler de carpas estructurales de variados tamaños y algunas con aires acondicionados tenían un costo de 450.000 pesos a una empresa que participa en casi todos los eventos del gobierno como Fedema y la Fiesta del Pomelo. Por otra parte el servicio de iluminación se estimaba en 200.000 pesos y la organización de recursos humanos para la pesca de la corvina en si, un costo de 80.000 pesos.

30.000 pesos en premios, un auto de 160.000 pesos que fuera sorteado, una lancha de 230.000 pesos más los motores fuera de borda por130.000 euros y un charter privado de 28.000 dólares para una banda poco conocida en Formosa 90.000 pesos suman un total estimativo cercano a los 4.500.000 de pesos pero que se podría estirar mucho más si se conocieran otros gastos.
En la otra punta, algunos conjuntos locales que no pasaban de un caché de 1.500 pesos.

Una cantidad que bien podría contribuir a mejorar la calidad de vida de los herradurenses, quienes no poseen mínimamente la infraestructura para poder albergar turismo local, nacional o internacional.

La playa, distante a unos 4 kilómetros del casco urbano fue acondicionada para el evento pero sin presentar a través de los años mejoras sustanciales. Una barranca que desemboca en una playa de no más de 500 metros de ancho sin sombra o pequeñas estructuras para resguardarse del sol.

Muy cerca un camping que tampoco tiene la infraestructura necesaria para recibir a más de 3000 personas que llegaron para quedarse el fin de semana, con tan solo dos baños para toda esa cantidad de gente.
El presupuesto ronda los 5 millones de pesos donde los gastos más importantes se destinaban al show
Una carpa al lado de la otra, personas buscando un espacio para poder sentarse a tomar un mate o esperar un turno para poder usar algunas de las pocas parrillas en el lugar.

Había otros sitios para hacer camping más cerca del pueblo pero todos están superados en su capacidad, un hotel con no más de 10 habitaciones ya saliendo camino a Formosa, cabañas para alquilar que no sumaban más de 20 y las casas de familia que encontraron como hacerse de algún dinero ofreciendo hospedaje.

Los pobladores mostraban la otra cara de la moneda, aprovechando los tres días para vender todo lo que pudieran y los que no, alquilando sus frentes a comerciantes ávidos de estar por la noche cuando llegaba todo el mundo.

Locales habilitados, casas de familia con las ventanas abiertas, todo servía como vidriera para vender comidas, bebidas, bijouterí, ropas y hasta juguetes en los únicos tres días del año en que la gente saturaba esas calles. Sin embargo quienes pagaron los lugares se quejaron por los costos que cobraba la Municipalidad local, 1.500 pesos para vender artesanías era una de las referencias.

Los precios variaban según el horario, una gaseosa que valía 30 pesos a las dos de la tarde por la noche y en los mismos lugares se vendía a 50 pesos. Los choripanes que a mediodía se conseguían a 25 pesos por la noche costaban 40 pesos.

La única avenida asfaltada mostraba una capa más nueva de asfalto sobre la vieja y un cartel señalaba un lomo de burro que ahora ya no estaba por eso el contraste entre el fastuoso show montado a cuadras del centro exhibía como el dinero público que bien podría haber servido para mejorar la calidad de vida de esas personas, era despilfarrado en un circo pasajero, durante tres días, luego todo volvería a ser lo que era, una intendencia sin infraestructura esperando ser bendecida al otro año con una nueva fiesta de la corvina.

Un municipio de tantos, sin ingresos genuinos y sobrevolados por millones de pesos de plata pública malgastada, que tienen como telón de fondo a sus pobladores con las mismas carencias cada año en que se repite el circo. Un gobierno provincial con facilidad para conseguir dólares y pagar todo por anticipado.EL COMERCIAL.