Advierten que pese a la inyección de pesos el salario no llegará a recomponerse para las elecciones

80

Un informe de Analytica reveló que pese a la expansión del gasto, los sueldos reales se ubican un 7% debajo del poder adquisitivo del 2019.

Pese al esfuerzo de aumentar el gasto para revertir el resultado electoral de las PASO, una de las variables que más impactan en el bolsillo del votante, el salario real, seguirá estando cerca de un 7% por debajo del nivel que marcaban en las elecciones de 2019.

Así lo advirtió un informe de la consultora Analytica respecto del poder de compra de los trabajadores y la dinamización del consumo que promueve el kirchnerismo.

De acuerdo a sus gráficas, ya para cuando se celebraron las PASO en septiembre de este año, la pérdida de poder adquisitivo de los salarios estaba en el orden de los 7% respecto del nivel de las primarias de agosto de 2019 y no mostrará mejoras sustanciales en los próximos 30 días.

Respecto de comienzos de 2019, si bien hubo una expansión del gasto público del orden del 9,4%, en partidas claves en términos electorales como jubilaciones y salarios, hubo bajas del 7,1% y de 11%.

«El gran freno del consumo es el salario real. Proyectamos que, en el cuarto trimestre, más allá de la expansión fiscal preelectoral, no haya grandes cambios, ya que a lo sumo el salario privado registrado aumentará a la par de la inflación. Para octubre el aumento nominal será del orden del 3%, si se considera el promedio ponderado por participación de los gremios en la masa salarial total, frente a una inflación proyectada de 2,9%», detalló el informe de la consultora que dirige Ricardo Delgado.

El análisis no extrapola variables económicas a resultados electorales como sí lo hicieron otros estudios que, también basados en datos económicos, predijeron la derrota del oficialismo en las PASO. En cambio, cuestiona los límites de que los medios elegidos para cambiar el resultado electoral vaya a tener el impacto sobre el consumo que predijeron.

«El intento del gobierno por dinamizar el mercado interno desde mediados de año no está dando los resultados esperados. La expansión fiscal y el cierre de paritarias salariales en 40- 45% busca poner al consumo nuevamente como el motor del crecimiento de corto plazo, aunque los primeros datos adelantados muestran lo contrario. Por caso, la recaudación por IVA, tradicional medida del pulso del consumo, durante el tercer trimestre del año se ubicó 8 puntos reales por debajo de igual período de 2019 (un año recesivo), en tanto que en el acumulado de los primeros nueve meses la brecha alcanzó 14%», detalló Analytica.

La consultora también evaluó el índice que elabora el Banco de la Provincia de Buenos Aires sobre 24 millones de transacciones mensuales sobre la evolución del consumo: «En agosto las compras a través de canales bancarios en la provincia cayeron 1,1% en términos reales respecto a julio. Peor aún, se mantiene prácticamente en los niveles de mayo, cuando con el endurecimiento de las restricciones cayó casi 10% en relación a abril. La merma en comparación con agosto de 2019 es aún superior, del 15,4%. En tanto el número de transacciones aumenta, los montos consumidos caen. Al mismo tiempo, las compras por medios digitales se contrajeron por quinto mes consecutivo como contracara del aumento del consumo presencial».

Ya en un boletín previo, la consultora había advertido que, para lograr la expansión del gasto en el último trimestre del año, el Gobierno no solo se estaba enfrentando a una problema de financiamiento, sino uno de ejecución: «Una distribución más pareja del déficit basada en mayores niveles de ejecución presupuestaria hubiese garantizado algo más de actividad económica y quizá un mejor resultado electoral. Sobre todo, porque el freno al gasto ni siquiera aceleró el imprescindible cierre de un nuevo acuerdo con el FMI», había adelantado.

Volviendo al último informe de la consultora, este concluyó que: «La característica peculiar de esta etapa del kirchnerismo es que deberá lidiar con enormes dificultades para dinamizar el consumo privado, justamente el atributo que le dio poder político en los últimos veinte años. Cómo ordenar las demandas de mejora del salario real en una economía que se encamina hacia un acuerdo con el FMI es la respuesta que los decisores quisieran revelar. En un entorno con límites fiscales, monetarios y cambiarios muy acotados, se trata en un laberinto más que un interrogante». (EL COMERCIAL)