Apedrearon el hotel donde se alojó D’Elía en Mina Clavero

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Un grupo de personas que no se identificó, atacó a piedrazos el Hotel Spa Rossetti de la localidad cordobesa de Mina Clavero, donde se alojó hace diez días el dirigente kirccchnerista Luis D’Elía, acusado de encubrir el atentado a la sede de la AMIA ocurrido en julio de 1994.

Alberto El Aín, dueño del hotel y ex dirigente del PJ cordobés en los 90, confirmó el ataque: «Luego de que surgiera la noticia (sobre la estadía del dirigente de MILES), recibimos amenazas telefónicas y por Facebook y esa noche apedrearon el hotel. ¿Qué culpa tenemos nosotros? No ponemos distinción de quién entra y quién sale. Recibimos a personas de todos los credos y creencias políticas», aseguró a los medios cordobeses.

Afortunadamente durante el ataque vandálico no hubo que lamentar víctimas ni daños materiales; aunque algunos proyectiles llegaron a la recepción del hotel.

El empresario hotelero se mostró confundido por el ataque: «No entiendo la reacción de la gente; deben ser unos trasnochados. Yo no hago distinción con nadie». Por caso, en el Rossetti se alojaron a lo largo de su historia pasajeros como Carlos Menem y Eduardo Angeloz.

«Nos decían por Facebook que éramos nazis como D’Elía. Que no podemos recibir ese tipo de gente, que tenemos que cerrar el hotel»; se quejó El Aín, y detalló que D’Elía «estuvo alojado una semana. El año pasado estuvo y el anteaño también, pero como un turista más. No le preguntamos nada. Está la justicia para juzgar a la gente, me parece que es lo más lógico, no lo podemos juzgar nosotros».

Clarín publicó la semana pasada, que hace una semana, el pasado lunes 19, ni bien se enteró de la muerte del fiscal Alberto Nisman, el mismo que lo había acusado de encubrir la voladura de la AMIA; D’Elía armó las valijas y partió raudo del Hotel y Spa Rossetti de Mina Clavero, ubicado a 140 kilómetros al oeste de esta Capital.

«Había llegado unos días antes. Ni bien llegó, paró en unas cabañas cerca de San Lorenzo (un pueblo vecino), que son de un cuñado. Y después se mudó al hotel, pensaba quedarse dos semanas acá en Mina Clavero, pero alcanzó a estar nada más que tres días», confió a Clarín un conocido del dirigente kirchnerista.

Fiel a su estilo nacional & popular, el ex piquetero y líder de MILES elige casi todos los años las sierras cordobesas para vacacionar. Aunque no se muestra mucho, es poca la gente que suele cruzarlo. Prefiere la tranquilidad y privacidad de las cabañas de su familiar en el balneario Pozos Azules; o las cabañas que una ex colaboradora suya en la Subsecretaría de Tierras explota en la zona de Arroyo de los Patos. D’Elía fue echado de ese organismo por Néstor Kirchner en 2008, tras respaldar públicamente a Irán en la causa AMIA.

En cambio, los viajes a Venezuela o Irán, donde solía mostrarse con la máxima dirigencia chavista o los sospechosos de haber organizado el atentado del 18 de julio de 1994 que le costó la vida a 85 personas; los realizó como representante del gobernante nacionalismo popular.

El jueves de la semana pasada, tras conocerse las conversaciones mantenidas por el dirigente K con el operador iraní Jorge Khalil: el movilero de espectáculos Pablo Layas tuiteó una foto de D’Elía en una estación de servicio de la zona de Traslasierras. Y se viralizó en las redes sociales. Pero el ex piquetero ya estaba en Buenos Aires.

«Hace vida muy tranquila, viene con la familia y no se mete con nadie. A lo sumo, lo pueden ver en La Parrilla de Chachalo en Villa Cura Brochero. Chachalo Flores es un personaje muy querido acá en la zona, y en su parrilla, que es como un bodegón de barrio, va todo el mundo; por eso no es extraño verlo a D’Elía; además se come muy rico», contó un vecino de la zona. LA MAÑANA