Argentina tiene un Norte: Itatí

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Hablar de Itatí, para los corren­tinos, significa hablar de identi­dad. Una provincia marcada pro­fundamente por el catolicismo y por las reliquias que éste impri­mió a la historia misma de los co­rrentinos. Desde lo pagano hasta lo más sagrado forman parte del baúl de tradiciones que son pro­pias de esto, que es “todo un país”.
La Virgen de Itatí y su historia enigmática, es el misterio que hasta hoy mueve multitudes, no solamente en cada fecha festiva sino, todos los días, todo el año. Esa mágica protección de la Vir­gen se ha extendido a lo largo del país y de Latinoamérica, hacien­do conocer su advocación a todo aquel que invoque su nombre y su intercesión.
La Argentina toda se postra a los pies de la Virgen e implora bendiciones, favores y devuelve agradecida todo lo que recibe, en tiempos en que la vida para ver­tiginosa y la rutina nos consume. Es la Virgen la que mueve, motiva, atrae, enamora. Es esa mirada ma­ternal la que hace posible acortar distancias para que año a año, desde el rincón más alejado de la Patria, lleguen los peregrinos can­sinos y arrodillados a entregarle a ella la ofrenda de amor y devo­ción que ha cosechado a lo largo de siglos.
Pobres, ricos, sanos y enfermos se conjugan en un todo y son una marea humana a la sombra de la monumental basílica, esperando la bendición de “la madre” que tierna y pura sale a saludar a sus hijos dolientes. Es magia y encan­to, alegría y tristeza, risa y llanto. Eso provoca Itatí.
Por eso, no podemos en esta fecha más que significativa hacer un homenaje y celebrar tantas alegrías. Más, cuando se mezclan esos sentimientos propios del co­rrentino que se aferra a su fe, a su tradición y a sus costumbres.
Es esta fecha, la que imprime contundente nuestra verdadera identidad y renueva (en la mayo­ría) la devoción mariana impreg­nada desde los tiempos aborí­genes. Por todo ello, NORTE de Corrientes no puede ser ajeno en esta oportunidad a tan grata cele­bración. Además, por ser este día, el momento de celebrar 2 años de existencia dedicado a reflejar en sus páginas el cotidiano vivir de Corrientes y la región. Y por esas cosas de la vida, en el Aniversa­rio de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de Itatí, Madre y Reina de los Pueblos del Plata.
Nos sumamos con gozo a cele­brar, a nuestra manera, este acon­tecimiento esperado por todos, en que nos reencontramos con los peregrinos del sur y del norte, del este y del oeste que llegaron, lle­gan y llegarán hasta el Santuario que cobija a la imagen preciada de la Virgen. Lo hacemos reflejando en estas páginas historias, tes­timonios y todo el colorido que caracteriza a una de las mayores fiestas marianas que nos identi­fican. Y es esta fiesta la que nos ha convocado –junto a ustedes– y nos compromete a seguir hacien­do por el bien de Corrientes, por el bien de cada correntino. Como pueblo católico, Corrientes grita en un sapucay su amor a la Vir­gen y la Argentina mira al Norte “porque allí nomás, en su cama­rín, está la Virgen Correntina de Itatí”.


e La Argentina toda se pos­tra a los pies de la Virgen e implora bendiciones, favores y devuelve agradecida todo lo que recibe, en tiempos en que la vida para vertiginosa y la rutina nos consume.
Como pueblo católico, Corrien­tes grita en un sapucay su amor a la Virgen y la Argenti­na mira al Norte “porque allí nomás, en su camarín, está la Virgen Correntina de Itatí”.