Arte en movimiento

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 – ¿Cuántos años en el carnaval?

– Ya sumo 21 años de magia, diseño y carna­val. Es parte de mi vida, es la época del año que más disfruto porque puedo crear, estar sentado trabajando entre miles de materiales, muchas veces solo, otras con muchos queri­dos amigos, y todo para llegar al día en que como artista develo lo que con tanto esfuerzo logré concretar, que es mi traje.

– ¿Dónde te vemos este año?

– Este año es el tercero en Ará Berá.

– Llevás un traje diferente, ¿nos podés contar un poco sobre él?

– ¡Claro! Y coincido con vos en que es diferen­te. Cuando en el mes de septiembre me en­tregaron el diseño, tuve sensaciones encon­tradas. Venía de representar a Puyi, el último Emperador y el diseñador Mario Zorrilla me proponía pasar a ser un ensamble de partes de cuadros de Dalí, podríamos decir con to­tal respeto una ‘obra nueva’ del gran maestro precursor del surrealismo. Opiniones… miles, pero representó un desafío enorme, ya que cuando un diseñador confía y piensa en uno para que su diseño se haga realidad, es ade­más una gran responsabilidad.

–¿Pensaste en pedir otro diseño?

–Jamás haría una cosa así, rotundamente no.

–El tema de costos ¿es un tema?

– La situación económica y el momento por el que vive nuestro país hacen que todo sea un tema. Pero siempre soy previsor, comienzo a comprar materiales desde el mes de agosto y eso permite que no se sienta tanto el impac­to. Hubo un incremento de precios en todo lo que llevo, pero previsión más ahorro y el acompañamiento de mi familia posibilitan que sea parte de este maravilloso show.

– ¿Cómo es la vida de un comparsero du­rante casi un mes de carnavales?

– Una locura, porque hay desfile de Corso, shows, ensayos, siempre hay que retocar y controlar el vestuario. Además tenemos los horarios cambiados. Es difícil de comprender para quién no lleva en el alma al Carnaval, y aparte tenemos que seguir con nuestros compromisos laborales diarios.

– ¿Aparte de tu traje, hubo otros en los que está tu sello de calidad?

– Siempre ayudo a mis amigos, ya sea de la comparsa en la que entro o de otras. Mi casa se llena de gente. Me dicen que se transforma en ‘La Casa del Pueblo’, pero es algo que dis­fruto y mucho. Si uno puede tender la mano, porqué no hacerlo.

El nuevo traje del carnaval

 El traje de carnaval de Daniel Pacella es complejo y muy im­pactante debido al diseño, ta­maño, brillo y la diversidad de materiales utilizados.

Corset en color blanco con mangas, con flecos de canuti­llos checos “Preciosa” en colores azul, celeste y agua marina, y galones dorados.

Tocado: confeccionado en es­tructura y recamado en cristales austríacos. Auroras boreales y cristales Swarovski. Además, lle­va la cabeza de un tigre confec­cionada en polifan y adornada con hotfix en color negro. Tam­bién, plumas de faisanes turque­sas y flex blancas.

Cuello y hombreras: en fina pedrería en los colores: turque­sa, rojo, aurora boreales y bordó.

Las mangas replican a los relojes blandos de Dalí. Están íntegra­mente bordadas en lentejuelas cóncavas color blanco tornasol, negro y strass.

Guantes en color blanco, acom­pañados de anillos de la colec­ción de Vanesa Duran Joyas.

Gargantilla confeccionada en cristales en la gama de los azu­les y perlas japonesas en forma de gotas.

Caderín: base de estructura que lleva incrustaciones de pedrería y strass, plumas blancas flex y tres cabezas de tigre en goma espuma.

Botas doradas recamadas en strass, piedras, auroras boreales, medias perlas y chispas de cris­tales.

Espaldares: uno con 200 ama­zonas color blanco, un pez con­feccionado en goma espuma, caracoles y conchas marinas realizadas en polifan y 100 plu­mas de pavo real en color azul profundo en la cúspide; otro compuesto por faisanes ladies y reeves, faisanes turquesa y ga­llos, y otro en forma circular con amazonas azules y gallos en el mismo tono.

Para las terminaciones se utiliza­ron boas y marabú en diferentes tonos.