Boston, histórico y moderno

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SONIA APARICIO

  • La ciudad se levanta a orillas del río Charles y es sede del maratón más antiguo de los que se celebran en el mundo.
  • Lugares tradicionales y locales emblemáticos conviven con negocios modernos, intentando resistir el paso del tiempo.
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Panorámica del 'downtown' de Boston: parque y rascacielos al fondo.

Considerada epicentro cultural de Estados Unidos y tercera capital del país –tras Washington (capital política) y Nueva York (económica)–, a finales del siglo XVIII fue escenario de la Masacre de Boston y el Motín del Té. Rascacielos como el John Hancock o la Prudential Tower se elevan sobre una urbe en la que turistas y residentes se topan con lápidas antiguas mientras pasean por el centro: Granay Burying Ground es un cementerio urbano que, en la calle Boylston, ofrece una estampa de Halloween. En sus tumbas, junto al Boston Common –fundado en 1624, uno de los parques públicos más antiguos de EE UU–, yacen Samuel Adams (firmante de la declaración de independencia y que da nombre a la cerveza), Paul Revere (héroe local que alertó de la llegada de los británicos) o John Philips (primer alcalde).

Al lado arranca el camino de ladrillos rojos del Boston Freedom Trail o Sendero de la Libertad, una ruta de cuatro kilómetros que recorre 16 localizaciones históricas del levantamiento contra los ingleses y culmina en el monumento de Bunker Hill, homenaje a una de las grandes batallas de la revolución. Al otro extremo del Central Park bostoniano, los turistas acuden a sentarse en la barra del bar de Cheers, la popular comedia que Ted Danson y Kirstie Alley protagonizaron en los 80 y que logró 26 Emys. Pero aquí, en el 84 de Beacon Street, solo se grabaron los exteriores, la fachada; el resto transcurría en unos estudios de California. Para colmar las expectivas de fans y mitómanos, han recreado el ambiente del local que frecuentaba el doctor Frasier Crane antes de mudarse a Seattle y tener su propia serie.

El mayor icono de la ciudad es, desde 2013, un tramo de asfalto de la calle Boylston que marca la meta del maratón más antiguo del mundo y uno de los seis Majors, junto a los de Nueva York, Chicago, Londres, Berlín y Japón. Este lugar, a pocos metros de la Biblioteca Pública Municipal (la más antigua de EE UU
y tercera del país, tras la del Congreso y la de Harvard), se ha convertido en punto de peregrinación y símbolo de unión mundial contra el terrorismo, tras los atentados que, en abril de 2013, causaron cuatro muertos y llevaron a la capital de Massachusetts a las portadas de todos los medios.

En el South End, Charlie’s Sandwich Shoppe ha sido durante años un icono local, pero no ha logrado sobrevivir a las exigencias del siglo XXI. Este establecimiento pequeño y destartalado, famoso por ofrecer «los mejores desayunos de la ciudad desde 1927», cerró sus puertas a finales de junio. Las colas eran habituales cada día a primera hora ante el 429 de Columbus Avenue para empezar la jornada con huevos, tortitas y café. Hasta Obama pasó por aquí para llevarse un take away. Muchos turistas siguen acercándose a curiosear a través de los cristales y se dirigen después a saciar el apetito al Mike’s City Dinner (1714 Washington Street), a solo 10 minutos andando, lo más parecido en los alrededores. El estilo añejo y rockabilly de Mike’s contrasta con el ambiente de la cadena Joe’s (181 Newbury Street y 100 Atlantic Avenue), un american bar & grill donde el pollo frito, las hamburguesas y las costillas son los platos fuertes de un menú típico americano de calidad.

En la zona del puerto, un Sam’s (65 Northern Avenue) con grandes cristaleras a la bahía y diseño vanguardista convive con Union Oyster House (41 Union Street), el restaurante más antiguo en continuo servicio de EE UU (desde 1826), ubicado en el primer bloque que se levantó en la ciudad. Decorado como una taberna antigua, las ostras y la crema de almejas son los platos más solicitados. En este edificio, pocos años antes de la revolución, se editaba The Massachusetts Spy, periódico famoso por sus desafíos a la autoridad británica. Estamos en The North End, la Little Italy bostoniana, famosa por sus restaurantes y pastelerías y sus impresionantes vistas, muy cerca de la antigua lonja Quincy Market (parecido al Covent Garden londinense), el lugar con más ambiente de la ciudad –sobre todo cuando el buen tiempo acompaña–. Quien busque tiendas, encontrará las mejores en Newburry, un barrio de apariencia residencial por donde merece la pena pasear aunque no se exprima la tarjeta.

Quincy Market, el lugar con más ambiente de Boston.

Un paseo por los alrededores de Harvard

En Boston se abrió la primera red de metro del país. Hoy la línea roja lleva hasta Cambridge, donde se encuentra la Universidad de Harvard. Es la segunda más prestigiosa del mundo, después del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), según el ranking británico QS –referencia del sector–. El año de su fundación, Harvard contaba con solo nueve alumnos; hoy supera los 20.000. Es la universidad más antigua de EE UU, la más prestigiosa, la más cara y la que más millonarios acoge y fabrica: si fuera un país, Harvard sería la tercera economía del mundo, según la consultora Wealth-X. Merece la pena pasear por el mismo campus que, desde 1636, ha visto pasar a grandes presidentes, políticos, economistas y escritores, incluidos 69 premios Nobel.

Datos prácticos

Cómo llegar
Las principales líneas aéreas vuelan al Aeropuerto Internacional Logan, conectado por tren, autobús y barco con la ciudad. Lo más cómodo para llegar al centro es coger un taxi (20-30 dólares).

CityPass
La tarjeta CityPass ofrece descuentos para visitar, sin hacer colas, el New England Aquarium, el Museo de Ciencias, el Skywalk Observatory en la Prudential Tower, el Museo de Bellas Artes y el de Historia Natural de Harvard y la Old State House. De mayo a octubre se pueden realizar avistamientos de ballenas (excursiones desde el New England Aquarium).

Documentación
72 horas antes de viajar a Estados Unidos hay que solicitar una visa electrónica (ESTA, Electronic System for Travel Authorization) a través de la web https://esta.cbp.dhs.gov/esta/. Cuesta 14 dólares y tiene una vigencia de dos años. Más información en www.cityofboston.gov



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