“Coaching para el Nuevo Management”, una nueva forma de intervenir en personas y equipos

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Ahora, una introducción del pensamiento de Paulo Baldessari, coach internacional IDPO Partners.

Seguramente has escuchado en tu vida la frase “la gente no cambia” y hasta es probable que coincidas con esta sentencia. Este artículo lo que busca y mostrarte que la gente sí cambia, pero que de antemano debemos saber que el cambio humano es posible si nos abocamos de lleno a aprender nuevas herramientas y conceptos.

Desde siempre los managers se han preocupado por encontrar nuevas maneras de potenciar los resultados de sus equipos y la suerte ha sido dispar, hoy a partir del avance de las neurociencias podemos aclarar el panorama. Habitualmente el foco del management estuvo puesto en poder corregir el rumbo mediante, penalidades, estímulos económicos y controles extremos para de esta manera poder apalancar los resultados y lograr los objetivos propuestos esto se sostiene en ciertas creencias reflejadas en citas populares como, “el ojo del amo engorda el ganado”, “la gente es buena pero si se la controla es mejor” o “la letra con sangre entra” todos estos refranes no son inocentes sino que reflejan un paradigma que aún nos acompaña y al cual las neurociencias vienen a dar la estocada final.

En mi experiencia nacional e internacional muchísimos managers me han expresado su sensación de que alguna información faltaba respecto de cómo cambiar y generar resultados a través de las personas y realmente era así.

Existen personas con más o menos predisposición al cambio pero en todos los casos cambiar implica un gran consumo de energía y necesitaremos poder otorgarle a ese cambio una cuota alta de nuestro compromiso.

Ante todo debemos aclarar algo, nuestro cerebro no es propenso al cambio esto implica que prefiere que las cosas sigan como están para de esta manera poder ahorrar energía que entiende necesitará en caso de emergencia. La función primordial del cerebro humano es la supervivencia y de la mano de esa prioridad es que podemos comprender algunos comportamientos humanos por ejemplo los excesos de agresividad, los excesos en las comidas y otro tipo de hábitos que lo que muestran es un cerebro más enfocado en la supervivencia que en desarrollar todo nuestro potencial.

La manera más directa que tiene el cerebro para ahorrar energía es automatizando y generando procesos repetitivos y resistiendo conductas diferentes.

Inicialmente deberemos distinguir que tal como expresa Estanislao Bachrach, una cosa es nuestro cerebro y otra cosa nuestra mente, el cerebro es un órgano y la mente es la que puede hacer que ese órgano juegue a nuestro favor. El cerebro vive siempre en el ahora no entiende de dietas ni de programación familiar ni de que hagas una maestría, simplemente querrá sobrevivir acercándose al placer y evitando el sufrimiento. Para simplificarlo podríamos decir que el cerebro es el hardware y la mente es el software pero en este caso ambos trabajan juntos y ambos se modifican entre sí.

Dicho esto, si aun sabiendo que es difícil decidimos encarar un cambio debemos comprender algo, nuestro cerebro y el de tu equipo no aportará su máximo potencial trabajando bajo presión o bajo amenaza o recibiendo permanentemente críticas o mensajes que intentan marcar nuestros defectos, en todos estos casos cerebro se pondrá en modo supervivencia priorizando procesos que no tienden a generar cambios ni a estimular la creatividad y la innovación, mientras que si logramos reconocer a nuestra gente, generar contextos de confianza donde bajamos los niveles de amenaza del contexto y provocamos grandes volúmenes de inspiración generando suficiente tensión creativa (estrés del bueno) desde el futuro, la recompensa de nuestros cerebros llegará para impactar en los resultados.

Para poder comenzar a rodar hay una última distinción que debemos realizar, sacrificio y verdadero compromiso no son la misma cosa. El esfuerzo tiene que ver con obligación, con la reactividad con el “tengo que” la propia palabra “sacrificio” significa matar algo o matar algo de mí en pos del resultado, por supuesto eso no agrada a la mayoría de las personas que están desempeñándose en las empresas y mucho menos a las nuevas generaciones y sumado a esto nuestro cerebro no nos entregara su máximo potencial por la razones que ya hemos explicado. Es importante comprender que “compromiso” es aquello que emerge de una clara visión de futuro sumamente inspiradora y que activa lo mejor de nosotros nos expande y nos vuelve creativos y valientes. El compromiso hace emerger de nosotros todo nuestro potencial pero solo por resultados inspiradores que realmente valgan la energía que deberemos invertir.

Todo esto nos planta ante el desafío de revisar las prácticas actuales del management y también algunas herramientas habitualmente utilizadas y derivadas de la ingeniera como el feedback de tan difícil aplicación y resultados dudosos y reemplazarlas por herramientas como el red-forward, mucho más apreciativas que lo que buscan es diseñar un plan de acción inspirándonos por una visión poderosa.

En nuestro Management Coaching Program estaremos aprendiendo modernas herramientas de aplicación directa para poder obtener nuestro máximo compromiso y el de nuestros equipos, haciendo crecer simultáneamente nuestros niveles de bienestar.

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