Con Monseñor presente, interpelación vecinal a funcionarios sobre seguridad

126

Preocupados por la creciente inseguridad y en plan de reclamo de medidas para revertirla, vecinos de varios barrios se reunieron ayer con funcionarios provinciales y municipales, integrantes de las fuerzas de seguridad provincial y federal, y el arzobispo Andrés Stanovnik, junto al cura Gregorio Valenzuela, quien acompaña desde sus inicios los pedidos de la comunidad de la zona norte de la ciudad. El encuentro se realizó en el club Alvear y se extendió por casi dos horas. Habitantes del Aldana, La Rozada, Bañado Norte, Nueva Pompeya, Seminario, Yapeyú, Víctor Colas y San Martín, entre otros, interpelaron a los funcionarios sobre las medidas que se concretan y las que están proyectadas para frenar los robos y hurtos. La colocación de cámaras de vigilancia y monitoreo, presencia policial en las calles y el mayor control vehicular -principalmente a las motocicletas- fueron algunas de las señaladas por los funcionarios, pero las demandas fueron más amplias: a largo plazo. Las inquietudes de los vecinos versaron sobre el alto consumo de drogas, la necesidad de intensificar los controles, de aumentar la iluminación en la vía pública, la limpieza de los baldíos y la respuesta de la Policía ante un delito, entre otros. En el encuentro, el sacerdote Goyo instó a denunciar también la mala acción o inacción policial, y pidió a los funcionarios del área mantener la mirada sobre las líneas de mando. “No se descuiden -les dijo- Es una cadena de beneficio, se trabaja bien, se previene, se ahorra”. Fustigó -además- sobre la falta de controles a los seguidores de los grupos musicales y el alto consumo de alcohol en los motociclistas, que terminan colapsando el área de emergencia del hospital Escuela cada fin de semana. Por su parte, el subsecretario de Seguridad, Guillermo Wailer, anticipó que se gestiona la compra de 320 cámaras de vigilancia, que serán instaladas en la ciudad. En tanto, el subsecretario de Tránsito y Seguridad Vial de la ciudad, Jorge Saipe, destacó que se está instrumentando una disposición que obliga a los motociclistas (tanto conductores como acompañantes) a utilizar un chaleco refractario y el casco reglamentario, ambos con la inscripción de la patente del vehículo en el que circulan. “La inseguridad se vive desde hace mucho tiempo. Lamentablemente se perdió otra vida, hoy estamos aquí por la muerte de un chico, pero ¿cuántos Maxi hay por ahí?”, señaló el titular de la Dirección de Tránsito, Jorge Ramírez, y destacó el resultado del “corredor estudiantil” de monitoreo, que se formó en la zona del campus universitario que se encuentra en la calle Sargento Cabral, que posibilitó la detección de vehículos y personas con pedidos de captura, los que fueron puestos a disposición de la Justicia. El balance del encuentro será realizado el próximo martes, en la reunión semanal que los vecinos realizan en la iglesia San Juan Bautista.s