Continúa la tregua en Ucrania: tras el intercambio de prisioneros, retiran el armamento

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EFE

  • Kiev y los prorrusos han acordado la retirada del armamento pesado «a la misma distancia» para crear una zona de seguridad de 50 kilómetros.
  • Otro de los puntos del acuerdo, completado: un total de 139 militares ucranianos han sido canjeados por 52 rebeldes en el primer intercambio de prisioneros.
  • La ofensiva contra la ciudad de Debáltsevo y sus alrededores han obligado a las tropas de Kiev a retirarse de la zona tras sufrir una gran derrota.

Intercambio de prisioneros

La retirada del armamento pesado de la línea que separa las posiciones de las fuerzas de Kiev y de los rebeldes prorrusos empezará este domingo, según han acordado los dos bandos enfrentados en el este de Ucrania.

Los líderes de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, Alexandr Zajárchenko e Ígor Plotnitski, y representantes de Kiev han firmado este sábado por la noche el acuerdo sobre la retirada del armamento, previsto en los acuerdos de Minsk del 12 de febrero.

«La hora H será el 22 de febrero«, dijo el jefe de la delegación ucraniana en el centro de coordinación para el alto el fuego, Piotr Kanonik, citado por medios locales.

A su vez, el número dos del mando militar de los rebeldes de Donetsk, Eduard Basurin, precisó que el repliegue del armamento deberá completarse en dos semanas a partir de este domingo.

Los acuerdos de Minsk, negociados durante 16 horas entre los líderes de Ucrania, Rusia, Alemania y Francia, prevén «la retirada de todo el armamento pesado a la misma distancia por parte de ambos bandos con el fin de crear una zona de seguridad de 50 kilómetros para la artillería de 100 milímetros de calibre o más».

Las fuerzas gubernamentales deberán retirar su armamento a partir de las posiciones que ocupabaron el 12 de febrero, mientras que las milicias separatistas deben hacerlo a partir de la línea de separación establecida en el Memorándum de Paz de Minsk del 19 de septiembre de 2014.

Intercambio de prisioneros

Las fuerzas de Kiev y las milicias separatistas prorrusas han realizado este sábado el primer intercambio de prisioneros, otro de los puntos de los acuerdos de Minsk.

Un total de 139 militares ucranianos, entre ellos muchos oficiales, han sido canjeados por 52 rebeldes junto a la localidad de Zhelobok, en la rebelde región oriental de Lugansk, informó DAN, la agencia de los separatistas prorrusos.

Una portavoz de la autoproclamada república popular de Donetsk aseguró que las listas de prisioneros canjeados fueron consensuadas previamente por los dos bandos.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, confirmó que los 139 militares habían sido liberados en su cuenta de Twitter. Aunque alguno de los soldados podría estar heridos, según medios locales. 

Ofensiva contra Debáltsevo

Sin embargo, las posiciones en el frente han vuelto a cambiar en los últimos días, después de que los rebeldes lanzaran una ofensiva contra la ciudad de Debáltsevo y sus alrededores, obligando a las tropas de Kiev a retirarse de la zona tras sufrir una de sus mayores derrotas militares en el este de Ucrania.

«No descarto que la cuestión de Debáltsevo se trate aparte, porque las milicias violaron los acuerdos, ya que durante la firma de Minsk-2, (Debáltsevo) estaba bajo nuestro control», señaló al respecto Kanonik.

Los separatistas, por su parte, han asegurado que para el 12 de febrero ya habían rodeado a las tropas ucranianas emplazadas en Debáltsevo, por lo que entienden que el territorio ya era suyo cuando se firmaron los acuerdos.

Igualmente, han argumentado que la sangrienta ofensiva lanzada esta semana contra la ciudad, cuando ya había entrado en vigor el alto el fuego, no violó los acuerdos de Minsk porque se trataba de un territorio separatista.

Los combates por la estratégica Debáltsevo, cruce de caminos entre las ciudades de Donetsk y Lugansk, principales bastiones de los rebeldes, duraron varias semanas y concluyeron con la retirada de las tropas ucranianas.

Ambos bandos cifraron en al menos 3.000 hombres las bajas mortales del enemigo en la batalla por la ciudad, mientras que minimizaron el número de muertos en sus propias filas.