Corea del Norte deniega la entrada a un español residente en China por miedo al ébola

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EFE

  • El país negó el visado a Marc Martínez, un operador de cámara español que vive en Pekín y que no pasaba desde julio por Barcelona.
  • Martínez formaba parte de un viaje de prensa a Corea del Norte con un total de seis periodistas de una cadena holandesa.
  • El pasado viernes se anunció que el régimen ha cerrado completamente sus fronteras al turismo foráneo para evitar la entrada del virus.

Control contra el ébola en un aeropuerto

Corea del Norte ha denegado la entrada al país a un operador de cámara español por temor al virus del ébola, informó la cadena de televisión KBS en la vecina Corea del Sur.

El régimen de Kim Jong-un revocó el visado de Marc Martínez, que vive en Pekín y trabaja como operador de cámara para la cadena holandesa NOS, al considerar a España «un país con riesgo de contagio por ébola».

«Vivo en Pekín y no paso por Barcelona desde julio, y aun así me han denegado la entrada en Corea del Norte con pasaporte español», afirmó en su cuenta de Twitter el cámara, que en un primer momento recibió la aprobación de su visado al país pero más tarde las autoridades se la retiraron.

I live in Beijing & hvn’t been in BCN since July, still denied 2 get in #NorthKorea wth Spanish Pssprt #Ebola @NOS http://t.co/sTIFVsCOB7

— MARC MARTNZ SARRADO (@marc_martinez) octubre 28, 2014

A pesar de encontrarse a miles de kilómetros de los focos principales de esta enfermedad, el régimen norcoreano ha reaccionado con un extremado celo a la propagación del virus en las recientes semanas.

«Tener pasaporte español no debería ser motivo para ser parte de un grupo de riesgo«, denuncia el camarógrafo catalán, si bien entiende los motivos que han llevado a tomar esta decisión.

«Dudo de que Corea del Norte tenga la más mínima infraestructura para hacer frente a una eventual crisis por ébola. España no estaba preparada y menos lo deben estar en el feudo de los Kim (…) Ante esta sospecha, entiendo que deben adoptar medidas súper drásticas, pero desde fuera de Corea del Norte, sus medidas se escapan al sentido común», explicó hoy Martínez, en Pekín.

El español ha hablado a pocas horas de que parta el avión en el que debía haberse subido junto a su compañera de la cadena holandesa NOS destino a Pyongyang, para una visita organizada por el empresario holandés Paul Tjia para diversos medios —entre ellos, Le Monde o The Guardian—, desde la perspectiva de la inversión holandesa en el país liderado por Kim Jong-Un.

Iba a ser la primera vez que el cámara viajara a la nación más hermética del mundo, una oportunidad que buscaba desde hace dos años, el periodo que lleva trabajando en China para NOS.

En un primer momento, Martínez, natural de Cardedeu (Barcelona) y quien lleva 18 años haciendo documentales, recibió la aprobación de su visado de entrada a Corea del Norte, pero en el último minuto el organizador le informó de que iban todos los periodistas, menos él.

Ante esta situación, el documentalista y realizador español trató de aportar todos los documentos que hicieran falta para que revocaran esta decisión, sin éxito.

«Es casi imposible tener una idea solvente de las capacidades reales que tiene (Corea del Norte) para poder contener un brote del ébola», explica Martínez.

Añade que, de paso, el régimen norcoreano «se quita de encima a un periodista que mira también hacia los lados y no sólo donde reza el programa de la visita».

De momento, se desconoce cuándo Corea del Norte detendrá estas medidas de precaución, si bien Martínez, ganador de un Ondas en 2011 como director de fotografía por ‘Comprar, Tirar, Comprar’, tratará de volver a entrar «siempre que haya una posibilidad para los periodistas», algo que no sucede muy a menudo.

Régimen cerrado al turismo

El pasado viernes el mayor touroperador de viajes a Corea del Norte, Koryo Tours, anunció que el régimen ha cerrado completamente sus fronteras al turismo al suspender hasta nueva orden la entrada de viajeros foráneos al país para evitar la entrada del virus.

Teniendo en cuenta que Pyongyang había intensificado recientemente sus esfuerzos para atraer visitantes extranjeros —importante fuente de divisas para aliviar su persistente crisis económica— el cierre de las fronteras al turismo ya puso en evidencia que el país se toma muy en serio la amenaza del ébola.

El Gobierno también intensificó la semana pasada los controles para evitar la llegada del virus al endurecer las medidas de cuarentena en los puertos, aeropuertos y zonas fronterizas.

Esta última tarea no parece demasiado complicada ya que solo una decena de vuelos semanales conectan al país con el exterior, la mayoría de ellos con localidades chinas, mientras el resto de intercambios transfronterizos se limitan a la extensa frontera que separa a China y Corea del Norte.