Coulibaly, fichado por terrorismo, fue parado en un control de tráfico pero le dejaron marchar

168

EFE

  • El autor de la matanza en un supermercado judío de París y del asesinato de una agente municipal, fue parado en un control policial unos días antes.
  • En su informe, el motorista de tráfico señaló que la consigna era obtener informaciones sin despertar sospechas, no detenerlo.
  • La noticia la revela este miércoles «Le Canard Enchaîné», que publica el informe del policía de tráfico que le paró el 30 de diciembre por azar.
  • Tras ser parados, se dirigieron en ese mismo coche a Madrid.
  • Los cuatro inculpados por ayudar a Coulibaly han ingresado en prisión provisional
  • A FONDO: Tres días de terror yihadista: las diez claves del mayor atentado en suelo francés en décadas.

Amedy Coulibaly

El terrorista Amedy Coulibaly, autor de la matanza en un supermercado judío de París el 9 de enero y del asesinato de una agente municipal la víspera, fue parado en un control policial en la capital francesa unos días antes, pero fue dejado libre y sin vigilancia pese a estar fichado por terrorismo.

La noticia la revela este miércoles «Le Canard Enchaîné», que publica el informe del policía de tráfico que le paró el 30 de diciembre por azar cuando conducía un coche de alquiler en el que también iba su pareja, Hayat Boumeddiene, y con el que ambos fueron a continuación a Madrid, desde donde ella voló a Estambul.

En su informe, el motorista de tráfico señaló que cuando buscó el nombre de Coulibaly a partir del documento que le entregó en la base de datos de la policía estaba fichado por el servicio antiterrorista, pero la consigna era obtener informaciones sin despertar sospechas, no detenerlo.

El agente, que estaba trabajando en el barrio de Buttes Chaumont —el mismo en el que habían formado parte de una red de reclutamiento de yihadistas los hermanos Said y Chérif Kouachi—, informó a su jerarquía y a la policía antiterrorista, pero nadie tomó medidas. Según France Info, la ficha del terrorista databa de 2010, había sido realizada por la policía judicial y no había sido contrastada con los servicios secretos.

El motorista, tras los atentados, no sólo reconoció formalmente a Coulibaly como el hombre al que había parado en un control, sino también a Boumeddiene, que una vez en Turquía el 8 de enero entró clandestinamente en Siria.

Los cuatro inculpados por ayudar a Coulibaly ingresan en prisión provisional

La justicia francesa decretó la prisión provisional para los cuatro hombres inculpados por haber prestado apoyo al terrorista Amedy Coulibaly, que mató a cinco personas entre el 8 y el 9 de enero en París.

El fiscal de París, François Molins, explicó este miércoles en una conferencia de prensa que estos cuatro hombres, de entre 22 y 28 años, fueron acusados por el juez instructor ante el que comparecieron la pasada noche por terrorismo con fines criminales.

Por ahora no hay elementos que permitan perseguirlos por complicidad, es decir, que no se considera que participaron directamente en los atentados de Coulibaly, comentó Molins.

Tres de ellos, identificados como Willy P., Christophe R. y Tonino G., habían ido en diciembre a varias armerías de París y de los alrededores para comprar material que tenía Coulibaly en su domicilio o en el supermercado judío de París donde asesinó a cuatro personas antes de ser abatido.

Al cuarto, Michael A., además del cargo de terrorismo se le imputa el de tenencia o transporte de armas porque su ADN estaba en una pistola y en un revólver que Coulibaly tenía en su casa, pero también en uno de los elementos hallados en el supermercado ‘Hyper Cacher’.

Tres de los cuatro (todos salvo Tonino G.) tenían a sus espaldas varias condenas por asuntos de delincuencia común. Precisamente, Michael A. conoció a Coulibaly en prisión.

El fiscal relató que tres hombres habían estado presentes cuando este terrorista compró un Renault Mégane con el que se supone que se desplazó hasta el comercio judío en el que secuestró a los clientes, y que se encontró en las proximidades.

Los investigadores siguen buscando una moto, cuyas llaves llevaba Coulibaly al ser abatido, y de la que tenía también un localizador en su domicilio de Gentilly, que ocupaba sólo desde el 4 de enero, y donde se supone que grabó al menos una parte del vídeo de reivindicación que se colgó un día después de la masacre del supermercado.