Día del Amigo

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El 20 de Julio de 1969, un hombre pisó, por primera vez, el distante suelo lunar. La especie humana se aventuraba con éxito más allá del planeta que nos vio nacer…­

Enrique L. Febbraro, Doctor en Odontología y Profesor de Historia y Ética, se sintió motivado a homenajear el trabajo de tantos seres humanos para emprender semejante desafío. La llegada del hombre a la luna simbolizaba los esfuerzos de la humanidad toda para extender las fronteras más allá del horizonte visible. El 20 de Julio era pues, una buena fecha para conmemorar la amistad, un vínculo delicioso, que nos permite construir y lograr mucho más de lo que podríamos individualmente. ­

Armstrong dijo al llegar: «Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para la humanidad». La amistad puede ser una suerte de suma, en donde el resultado supera las previsiones.­

Animado por ese sentimiento escribió mil cartas y las mandó a diferentes ciudades del mundo para que su propuesta se expandiera y casi sin esperarlo pero con gran orgullo recibió 700 respuestas que apoyaban su iniciativa.­

De esta forma se institucionalizó el 20 de julio como el día en que aquellos que comparten el llanto, la risa, una buena charla y un mismo sentimiento de amistad se unan para festejar ese maravilloso sentimiento, que sólo se halla en un amigo verdadero.­

 

Cualidades de la verdadera amistad­

1-    Respeto al amigo tal como es­

2-    Sinceridad y franqueza­

3-    Generosidad y donación de sí­

4-    Aceptación de fallas, defectos y limitaciones­

5-    Reciprocidad pues es una forma del amor­

6-    Simpatía y sentimiento de afinidad por el otro­

7-    No es fugaz ni engañosa­

8-    Tiene un alto contenido ético­

9-    Además de estima y admiración, es amor­

10-   Ser elegido amigo es siempre ser más amado que otros.­

Oración del Amigo­

Señor Jesús, ayúdame a ser amigo de todos. ­ 

Quiero ser un amigo que espere sin cansarse, que escuche sin fatiga,­ 

Que acoja con cariño, que dé con amor.­ 

Quiero ser un amigo incondicional en la necesidad.­ 

Ayúdame, Jesús, a ser esta presencia segura­ 

A la que se pueda acudir cuando se quiera.­ 

Ayúdame a ofrecer amistad conciliadora que produzca el crecimiento de todos,­ 

Ayúdame a irradiar en la amistad, tu paz, ¡Oh Jesús!­ 

Hazme siempre disponible y acogedor. ­ 

Que tu pensamiento no me abandone Jesús;­ 

Antes bien que permanezca en tu verdad­ 

Para no quebrantar tu ley de amor.­ 

De este modo, Jesús, sin realizar obras extraordinarias y sin hacerme el importante,­ 

Que pueda ayudar a otros a sentirte más cerca de ellos, porque los amas y eres su amigo en mi amistad.­ 

Amén.­ 

Aquel 20 de julio­

El 16 de julio de 1969 Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin, comenzaban la aventura más importante de sus vidas, que tendría como escenario la Luna. Aquel día despegó la histórica nave Apolo 11.­

El viaje hacia la luna no presentó dificultad alguna. Todo se desarrollaba con tal precisión y normalidad, que la tripulación del Apolo 11 incluso tuvo el ánimo de bromear con los controladores de Houston.­

El domingo 20 de julio, ya en la órbita lunar, Aldrin y Armstrong se trasladaron al módulo «Águila». Michael Collins cerró la compuerta y permaneció pilotando el módulo de control «Columbia», esperando la separación de la cápsula y apoyando las maniobras del módulo lunar.­

Cuando el «Águila» sobrevoló la superficie de la Luna levantó polvo lunar lo que restó visibilidad a las maniobras de aproximación que el comandante Neil Armstrong había asumido de forma manual para evitar el riesgo de vuelco del alunizaje automático. Habían transcurrido cuatro días desde el comienzo del viaje.­

El «Águila» descendió a la Luna y se posó sobre su superficie el 20 de julio de 1969, en la zona llamada Mar de la Tranquilidad.­

Eran exactamente las 10:56 P.M. cuando Armstrong descendió por una escalerilla con su traje espacial y puso el pie izquierdo sobre la luna. Sus primeras palabras fueron «Estoy al pie de la escalerilla. Las patas del Águila sólo han deprimido la superficie unos cuantos centímetros. La superficie parece ser de grano muy fino, cuando se la ve de cerca. Es casi un polvo fino, muy fino. Ahora salgo de la plataforma». Luego diría la frase histórica: «Este es un pequeño paso para el hombre; un salto gigantesco para la Humanidad».­

Armstrong y Aldrin clavaron en el suelo una bandera de Estados Unidos y hablaron por radio con el presidente Richard M. Nixon en la Casa Blanca. Comprobaron que no era difícil caminar y correr bajo una gravedad seis veces menor que la de la superficie de la Tierra. Millones de personas pudieron seguir en directo la retransmisión vía satélite del acontecimiento.­

El objetivo principal de la misión fue llevar al hombre a la Luna, recoger muestras de la superficie selenita y dejar equipos experimentales que funcionaran después que los astronautas regresaran a la Tierra. Además dejaron una placa con una inscripción que decía: «Aquí hombres del planeta Tierra pisaron la Luna por primera vez, Julio 1969. Venimos en paz para toda la Humanidad». La firmaban los tres astronautas y el presidente Nixon.­