El clima y la caída de los precios complicaron a los algodoneros.

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Los productores sembrarán en setiembre para tratar de recuperar las pérdidas que generaron dos años de sequía y uno de lluvias excesivas.

El agro formoseño viene soportando en los últimos años las inclemencias del clima, que pasó de una larga temporada de sequía a un ciclo de lluvias excesivas e inundaciones. Ahora el sector algodonero local intentará recuperar las pérdidas adelantando la siembra para el mes de setiembre, y pidió al Gobierno -que declaró la Emergencia Agropecuaria- que entregue combustibles y semillas. 

En diálogo con La Mañana, el miembro de Defensa del Productor Agropecuario (DeProA), Aldo Minetti, aseguró que «se está trabajando para conseguir los recursos para sobrepasar la emergencia», que se vio agravada en el último tiempo por la caída del precio del algodón en el mercado internacional. 

Explicó el productor a este Diario que el exceso de lluvias en el centro y sur de la provincia complicó al sector, que ya venía golpeado por dos temporadas de sequías extremas. «En la etapa de la siembra no hubo inconvenientes, se dio de manera normal en octubre y noviembre del año pasado. Los primeros lotes que se pudieron cosechar, tuvieron un buen rinde», aseguró.

Las complicaciones comenzaron a surgir entre aquellos productores que decidieron hacer la siembra a fin del año pasado, y que tuvieron que afrontar las copiosas lluvias que tuvieron lugar entre marzo y junio. «En esos tres meses llovieron entre 800 y 1.000 milímetros en algunas zonas; lo que normalmente llueve en un año, cayó en 90 días», aseguró Minetti.

Como consecuencias del exceso de agua, que continúa escurriendo en algunos campos, hubo un variado rinde del algodón. El denominado «algodón temprano» tuvo un rinde bueno, de entre 2 mil y 2.500 kilos por hectárea, mientras que las cosechas tardías rindieron apenas entre 600 y 800 kilos por hectárea. «Para que se den una idea, el costo para cubrir gastos de implantación y cosecha del algodón es de 2.500 kilos por hectárea. Los que cosechen por debajo de eso, estarán trabajando a pérdida», dijo Minetti. 

Según el representante de DeProA, estas cosechas sirvieron «para cubrir algunos gastos menores», pero que la mala calidad del algodón impidió que se consigan buenas ventas. Se sumó a esto el derrumbe de los precios en el mercado internacional: cuando empezó la campaña, el kilo de fibra se vendía a 1,71 dólares y ahora ronda los 1,30 dólares.

Pedido

Minetti informó que las entidades agropecuarias plantearon esta situación al Ministerio de la Producción y pidieron que se otorgue combustibles y semillas a los productores que empezarán la siembra en la primera quincena de setiembre. Remarcó el productor entrevistado el alto costo que tiene el sistema de producción algodonero, y explicó que en este momento «hay un perfil de humedad para una siembra temprana y así obviar noviembre, para que los calores de enero no nos afecten nuevamente. Esperamos adelantarnos a la época de lluvia, para hacer un sobrecultivo».

Los más perjudicados en este escenario, según Minetti, son los productores estructurados medianos y pequeños.«Aquel que vive y trabaja su chacra desde una escala de 2 has hasta 100 ó 150 has». «Están sintiendo los dos años de sequía y el exceso de lluvias. La preocupación es que desde el Gobierno rápidamente salgan a darnos una mano para que vuelva a retomarse la producción», aseguró.

En tanto, los cultivos de mandioca también se vieron afectados, pero en menor escala. Otros, en cambio, como el maíz, se vieron favorecidos ya que se trata de cultivos que soportan más el agua. FUENTE: LA MAÑANA – Formosa.