El kirchnerismo intentará aprobar hoy el presupuesto en Diputados.

19

La iniciativa se aprobaría sin cambios; la oposición la considera una proyección «irreal».

mayoría oficialista en la Cámara de Diputados intentará hoy aprobar y enviar al Senado el proyecto de ley de presupuesto 2015, el último de la gestión de Cristina Kirchner. La oposición anticipó que lo rechazará.

Como ya es costumbre en cada debate presupuestario de la era kirchnerista, el texto se aprobará sin cambios pese a los señalamientos de la oposición, que advirtió que difícilmente puedan cumplirse las proyecciones macroeconómicas estimadas para el año próximo. Según el oficialismo, en 2015 el PBI crecerá un 2,8%, mientras que la inflación se desacelerará hasta alcanzar el 15,6 por ciento. Asimismo, previó un alza en las importaciones y exportaciones y un tipo de cambio de $ 9,45 por cada dólar.

«El presupuesto es un instrumento vital para el desarrollo del país, pero si los supuestos macroeconómicos que se incluyen son irreales, deja de servir. Las proyecciones del presupuesto 2014 fueron irreales y las de 2015 también lo son», enfatizó ayer el diputado Martín Lousteau (Unen-Sumá +) durante una clase pública del presupuesto 2015 que realizó ayer en la Cámara baja.

Pero las críticas opositoras no se fundamentan sólo en los aspectos macroeconómicos del proyecto de ley. Los diputados Margarita Stolbizer, Omar Duclós y Fabián Peralta, del bloque GEN, expusieron ayer lo que, a su juicio, constituyen «las deudas sociales» de la iniciativa del oficialismo.

Los legisladores apuntaron que, por caso, en materia de salud las partidas aumentaron sólo un 8% respecto de 2014, muy por debajo de la previsión inflacionaria para el año próximo, del 15,6 por ciento. Y advirtieron que el Gobierno no cumple con la ley de financiamiento educativo, que exige un piso de 6% del PBI. «Calcula este índice sobre la base de un PBI desactualizado. De haberse actualizado, la inversión en educación hubiera sido mayor», enfatizó Duclós.

Asimismo, los legisladores anticiparon que el año próximo el Gobierno frenará el gasto en seguridad. Tal como publicó LA NACION anteayer, el presupuesto destinará $ 36.600 millones a este rubro, un 13,3% más que este año, pero inferior al índice de inflación.

La «deuda social» del presupuesto también se verifica en menos recursos para las provincias (que en vez del 34% de los fondos coparticipables recibirán el 26%, alertaron); la construcción de menos viviendas que las anunciadas (en estos dos años, el programa Procrear adjudicó el 13% de los 200.000 créditos que se habían fijado como meta), y en fondos exiguos para la Sedronar, la secretaría dedicada a coordinar las políticas nacionales contra las adicciones.

Pero el problema mayor, según la oposición, es la arbitrariedad con que el Gobierno puede reasignar las partidas presupuestarias una vez que la ley es sancionada por el Congreso.

«En la era kirchnerista, el Gobierno reasignó fondos equivalentes al presupuesto de un año entero», advirtió ayer Lousteau, quien insistió en que, durante el kirchnerismo, «el presupuesto se ha vuelto irrelevante y, por eso, es un problema grave.»

Una de las mayores discrecionalidades se advierte en la obra pública, señaló. «De las 762 obras previstas para el año próximo, 275 tuvieron una asignación de tan sólo 1% del costo total de la obra. Lo que equivale a destinar 273 millones para estos proyectos y dejar un remanente superior a los $ 80.100 millones», señaló.. LA NACION  – Buenos Aires.

Comentarios

Comentarios