El pastoreo mixto, una propuesta sumamente productiva

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Este tipo de pastoreo posibilita asegurar una estabilidad del ciclo productivo. Es una práctica ancestral, propia de esta región de la Argentina y única en el mundo.

De acuerdo con, técnico del, “se trata de dejar de creer que la convivencia de ambas especies es una competencia, para pensarla como una relación de beneficio mutuo que permite incrementar ambas producciones”.

“Con una carga animal adecuada, el pastoreo conjunto mantiene la estabilidad del sistema productivo durante muchos años”, aseguró Fernando Arias Usandivaras.

En la actualidad, la tecnología disponible duplica y hasta triplica los valores productivos de los sistemas mixtos, con relación a las cifras que se obtenían hace 50 años, cuando el promedio era de 40 o 50 kilos por hectárea y por año.

“Con una carga animal adecuada, el pastoreo conjunto mantiene la estabilidad del sistema productivo durante muchos años”, aseguró el técnico en referencia al potencial de esta alternativa.

Por su parte, técnico de INTA Mercedes, especificó que “en el centro – sur de Corrientes es conveniente tener una vaca y dos ovejas cada dos hectáreas. Por lo tanto, si un productor tiene mil hectáreas, puede tener mil ovejas y 500 vacas”. Entre sus principales ventajas, el sistema de ganadería mixta favorece la conservación del ecosistema natural y evita la degradación del suelo. Arias Usandivaras dijo que los estudios ambientales del INTA demuestran que “esta práctica apoyada en la tradición del productor mantiene e incrementa la productividad del suelo y preserva la vegetación”.

“El mediano productor no utiliza a la oveja sólo para el pastoreo mixto, sino que aprovecha su carne y su lana en forma comercial”, observó Vogel. La mayoría de estos productores tienen explotaciones que abarcan entre 500 y dos mil hectáreas, con un margen de rentabilidad que oscila entre el 5 y el 10%.

Pastoreo conjunto

Esta práctica se realiza en los campos altos, debido a que el ganado ovino no puede desarrollarse en las zonas de bañado. Las vacas comen el pasto más alto y rústico y dejan las pasturas más tiernas y bajas que son el alimento de las ovejas.

“En los campos naturales del centro-sur de Corrientes, existe un gran crecimiento de la pastura durante el período primavera-verano y la oveja no da abasto para consumir todo ese alimento. Entonces, tiene que complementarse con el bovino”, dijo Vogel.

Además, el pastoreo conjunto tiene implicancias positivas para el control de las enfermedades, en especial, de los parásitos. Ambas especies se benefician porque el ovino come las larvas que afectan a los bovinos y viceversa.

En cuanto a la superficie productiva, la ganadería mixta abarca entre cuatro y cinco millones de hectáreas repartidas en el centro-sur de Corrientes y norte de Entre Ríos.

El pastoreo conjunto es una herramienta adecuada para el manejo en la relación pasto-animal, habiéndose encontrado una mayor utilización de las pasturas. Se debe tener en cuenta, además, las ventajas en el control de malezas, derivadas de la inclusión del ovino. Parte del incremento de forraje utilizado por el ovino se debe a que pastorea alrededor de las deyecciones de los vacunos, cosa que éstos no hacen, o lo hacen parcialmente. Este incremento puede, en algunos casos, superar el 15% de la pastura disponible. Es de esperar, en el mediano y largo plazo, un aumento en la productividad de las pasturas en los sistemas que incluyen ovinos. También se señala que en sistemas de vacunos solos, existe una mayor compactación en la capa superior del suelo que puede afectar el crecimiento de las pasturas, especialmente en épocas de estrés hídrico o déficit hídrico. Por otra parte, se sugiere que los ovinos son capaces de consumir forraje verde con bajo nivel de disponibilidad, donde los vacunos no son capaces de cosecharlo, como así también al consumo durante el invierno del pasto rechazado por los vacunos.

Es importante destacar que las especies que componen el sistema mixto se complementan y no compiten.

En lo que hace al aspecto sanitario, el pastoreo conjunto de vacunos y lanares ha resultado ser una práctica beneficiosa, con respecto al pastoreo simple de cada especie. Esto se ha explicado en función de que la contaminación cruzada entre especies, si bien existe, es de poca importancia. Esto determina que muchas larvas sean removidas del suelo por animales que no son afectados, lo cual disminuye el grado de infestación de la pastura. A esto se agrega el hecho de que bajo pastoreo conjunto la dotación de cada especie en particular es menor, lo que reduce el grado de contaminación. Las ventajas del pastoreo conjunto se atribuyen, fundamentalmente, a un incremento relativo en la performance de los ovinos debido a este sistema de pastoreo. En general la performance de los vacunos se ha mantenido, incluso ha llegado a ser levemente superior. El efecto positivo sobre la producción del ovino es explicado por una mayor ganancia diaria de peso, fundamentalmente en otoño, invierno y primavera de las ovejas bajo pastoreo mixto. Algunos autores observaron que los efectos beneficiosos en el peso de las ovejas eran más marcados cuando la proporción de ovejas respecto a los vacunos, era baja. Distintas razones han sido dadas para explicar los beneficios del pastoreo conjunto. Un grupo de ellas puede resumirse básicamente en que bajo un sistema de pastoreo conjunto se lograría una mejor combinación entre la pastura ofrecida y la contraparte cosechada.

Entre los aportes del ovino a este sistema productivo encontramos: el uso de las ovejas refugo como consumo del establecimiento, evitando el desembolso de dinero para tal fin; en un campo con monte, el ovino permite controlar los renuevos y así los campos se ensucian menos; y en el caso de un productor descapitalizado, es más factible recuperar el patrimonio a través del ovino debido a la mayor velocidad de circulación del dinero y a la menor inversión en hacienda.