El Tribunal Oral Federal se inclinó por el fundamento del abogado querellante. Detalles

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Un plan criminal, mismos roles e igual responsabilidad penal. Todo para sustraer, retener y ocultar a una persona para obtener un rescate y ofender al patrimonio a través de un atentado a la libertad individual. Para el abogado querellante, Jorge Buompadre, no hubo dudas de que Fabricio Gastón Solari y Liz Dorothy Martínez han tomado una decisión en común y la ejecución del secuestro de J.G., nieta de dos años de un empresario del juego de Corrientes, fue de ambos. No porque Solari haya aportado más que Martínez (los celulares, fue el autor de los llamados extorsivos, el auto donde trasladaron a la nena de dos años tras haber sido retirada del jardín Luna Gorda, la casa en la que mantuvieron cautiva a la víctima) y que por esta razón el acusado tenga que ser condenado con más años que ella. Que la participación de Martínez fue esencial para consumar el secuestro y que sin su aporte el hecho no se hubiera producido. Fue en este punto en que la querella no coincidió con el representante del Ministerio Público, Carlos Schaefer. Ambos acusadores habían solicitado penas distintas. El actor penal público hizo una diferenciación de roles y puso a cada condenado en distintos niveles de responsabilidad penal por el dominio que cada uno de ellos tuvo del hecho: pidió 18 años de prisión para Solari y 12 años para Martínez, que fue la encargada de retirar a la niña de la institución privada haciéndose pasar con el nombre falso de “María”. Para Buompadre, los dos enrostrados siempre estuvieron parados en el mismo escalafón y requirió la pena máxima establecida por el artículo 170, inciso 1 (25 años para cada uno). El Tribunal Oral en lo Criminal ayer dictó su sentencia. A pesar que aún no se conocen los detalles del dictamen (se leerán el próximo 5 de noviembre de 2015 a las 12), se inclinó por los fundamentos del acusador privado, y fue por encima de lo que había requerido el actor penal público y le aplicó la misma condena para Solari y Martínez: 20 años de prisión. En un fallo unánime, los jueces Víctor Alonso, Lucrecia Rojas de Badaró y Fermín Ceroleni los declararon coautores penalmente responsables del delito de secuestro extorsivo agravado por la condición de la víctima -menor de edad-. “Estamos muy satisfechos. Si bien no es la pena que nosotros hemos pedido, que es la máxima, es considerable, de gran entidad, que tendrán que cumplirla como marca la ley. Lo mejor fue que el tribunal acogió los argumentos que expusimos en el debate, en contraposición con el Ministerio Público, en relación al nivel de responsabilidad de los imputados”, declaró Buompadre ayer en ronda de prensa tras la lectura de la sentencia. Por su parte, el fiscal Schaefer expresó: “El balance es absolutamente positivo. Se ha logrado la condena de esta gente que ha cometido este hecho delictivo que fue de extrema gravedad. El tribunal en los fundamentos dará las razones de por qué consideró que las penas tenían que ser esas. Yo solicité esos montos porque realmente consideré que debían ser esos. De igual manera, desde el Ministerio Público sabíamos los parámetros que fijó la querella. Pero nosotros estamos contentos con las condenas”. En el mismo fallo, los jueces federales ordenaron que continúe la investigación y testimoniar las piezas respecto a las declaraciones de Dorothy Alicia Enrique (madre de Liz Martínez) y remitirlas a la Fiscalía de Instrucción. También quedaron abiertos los peritajes para dar con el Fiat Uno blanco que utilizó Martínez para trasladar a la niña desde el Luna Gorda hasta Jujuy y Quintana, donde se encontró con Solari. En tanto, el tribunal no se expidió sobre la situación de la condenada, si permanecerá o no en prisión domiciliaria. “Creo que ahora con una condena no en expectativa sino aplicada efectivamente, puede haber peligro de fuga. El tribunal deberá tomar todos los recaudos para que ello no ocurra”, opinó el abogado de la familia de la niña.s