En China, Cristina dejó la silla de ruedas y se reunió con empresarios

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Cristina Kirchner dejó por un rato la silla de ruedas en la que la trasladan desde que se fracturó el tobillo a fines de diciembre para caminar unos pasos ayer entre un ascensor y el salón del entrepiso del Hotel St Regis, de Beijing.

Allí la esperaban los ejecutivos de 30 empresas chinas con interés o ya presentes en Argentina. Eran las 17 horas en China, las 6 de la mañana en Argentina, y Cristina comenzó su primera actividad oficial en esta visita de Estado a China, buscando dar señales de normalidad y lejanía ante la fuerte conmoción que impera en Buenos Aires por la aparición de un borrador del fiscal Alberto Nisman que confirma que pensó en pedir su detención por el firmado con Irán. Sin embargo el tema está omnipresente hasta en el aire.

El violento gesto de Capitanich al romper dos notas de Clarín era tema de todas las conversaciones por lo bajo. Nadie aquí lo criticó en público, aunque tampoco lo defendieron. Tras hablar en persona con Buenos Aires, la Presidente dio estricta orden de guardar silencio en Beijing ante el nuevo exabrupto del jefe de Gabinete. Cristina quiere terminar sin tropiezos su visita de Estado a China. Y de la defensa de Capitanich quedaría encargado Aníbal Fernández.

Los ministros que acompañan a la Presidente se comunicaron hasta ahora únicamente por sus voceros o asistentes, y se mostraron abocados a pulir la letra de la decena de nuevos convenios que se firmarán hoy con el presidente Xi Jinping.

Los presidentes se reunirán esta tarde china en el Gran Palacio del Pueblo. Hay acuerdos nucleares, mineros, aeroespaciales, cuyas monedas de cambio vienen criticando legisladores de la oposición.

Entre tanto, el jefe de Economía, Axel Kicillof llegó el lunes en un vuelo comercial y no en el Tango 01. Ayer participó de las reuniones interministeriales con los chinos, a la tarde inauguró la representación del Banco Nación en Beijing -primera oficina argentina en su tipo y muy bien recibida por los empresarios argentinos que comercian con China- y mantuvo reuniones con el presidente del directorio de SINOPEC, que acaba de firmar un memorandum de entendimiento con YPF.

Kicillof expresó que se buscaban con los chinos acuerdos para el desarrollo de inversiones en exploración de gas y petróleo y refinación de hidrocarburos.La ausencia pública que más se nota es la de Héctor Timerman. Hasta ahora pareció esconderse de la prensa, y por lo bajo, en la delegación, dicen que el canciller está por primera vez asustado tras la denuncia de Nisman por el pacto con Irán, que lo involucra directamente, y la muerte dudosa del fiscal. Quienes lo conocen cuentan que hasta tiene por este caso problemas familiares.

Es el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco, quien tomó el control de del manejo diplomático con los empresarios. Por cierto, junto a la Cámara de Comercio Chino Argentina, se encargó de la organización del foro empresarial que tendrá lugar hoy y mañana. Y también de los encuentros de Cristina, quien hoy habla en este encuentro. Ayer, también tuvo dos bilaterales con los CEO de Gezhouba y de la China Energy Company

Cristina escuchó ayer de los empresarios chinos propuestas para seguir invirtiendo como la que hizo el Banco de Desarrollo, que pidió saber en qué necesitaban más inversiones. También oyó pedidos y diplomáticos reclamos. El número uno de Cofco, que está asociado a Nidera, dijo que habían construido otro muelle en Puerto San Martín, Santa Fe, y que aún no tenían permiso para operar. Cristina les respondió después que lo tendrán. El grupo Midea, que comercializa aires acondicionados le pidió elegantemente poder sacar sus ganancias del país.

China es “una fuente inagotable de inversiones”, dijo la presidente, que en varias oportunidades remarcó que era la economía más grande del mundo. Había una sutil intención no dicha en su repetición de la calificación, que algunos diarios europeos también han hecho: la de no darle crédito a Estados Unidos como la primera economía mundial, en la que otras versiones colocan a China como segunda.

También la Presidente, concentrada en la economía, a la que antecede la política dijo, invitó a los chinos a seguir invirtiendo en la Argentina. De hecho, les dijo literalmente que les ponía sobre la mesa la explotación de potasio que el gigante brasileño Vale abandonó en Mendoza, después de numerosos conflictos.

En tanto, la única vía de comunicación de Cristina con el exterior de la delegación siguió siendo su cuenta en twitter. CLARIN