Está todo preparado para unir con un festejo Corrientes y Río

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Lejos están las finales de 1978 y 1986 cuando Argentina subió a lo más alto del podio futbolístico mundial. Podría repetirse hoy con el equipo que dirige Alejandro Sabella y que tiene como estrella rutilante a Leo Messi que esta tarde, desde las 16, enfrenta a Alemania, el rival de las últimas dos finales que disputó el seleccionado albiceleste, en el ‘86 (con triunfo) y en el ‘90 (con derrota). El país se paralizará y hasta los ajenos al fútbol estarán frente a los televisores.

La expectativa es muy grande y por eso se dispuso un operativo de seguridad que estará enfocado en la costanera, lugar de encuentro en esta capital. El Ministerio de Seguridad, consultado por NORTE de Corrientes, confirmó que el cerrojo a la avenida General San Martín y Juan Pablo II se pondrá en marcha un rato antes de que finalice el encuentro que se disputará en el mítico Maracaná de Río de Janeiro (Brasil).

Si el partido se define en el tiempo reglamentario estaría terminando a las 18, si hay alargue y penales podría extenderse hasta las 19. El bloqueo comenzará a la altura de la calle Carlos Pellegrini, en el parque Cambá Cuá y se prolongará hasta la rotonda de la costanera Sur donde también habrá un retén policial. Este diario no pudo confirmar si la Dirección de Tránsito de la Municipalidad participará del operativo. Por su parte el Ministerio de Salud emitió recomendaciones para que la emoción del fútbol no se convierta en un daño para la salud. Las guardias están preparadas para las emergencias, informaron.

El Municipio como lo hizo desde el 15 de junio volverá a disponer una pantalla gigante en la esquina de San Juan y Junín en la plaza Vera y otra en el anfiteatro José Hernández, en la costanera donde estuvieron el miércoles último el intendente Fabián Ríos y el gobernador Ricardo Colombi. A todo esto, cientos de correntinos partieron rumbo a Río de Janeiro en los últimos días para vivir de cerca la final del Mundial de Fútbol en la Fan Fest de playa Copacabana.

Sin entradas pero con la euforia de gritar en tierra carioca, grupos de jóvenes, familias y hasta personas sin compañía decidieron subirse a los colectivos que desde el viernes por la mañana comenzaron a salir hacia la ciudad ubicada a más de 1.800 kilómetros de distancia de Corrientes. Se estima que al menos 1.000 correntinos viajaron en los últimos días para vivir el final de la Copa en tierra brasileña y con la ilusión de ver a Argentina campeón del mundo. s