Finalmente cerraron la planta de uranio cordobesa que se establecerá en Formosa

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La clausura se había ordenado en 2012, pero fue prorrogada. Ahora será reubicada en nuestro territorio en Formosa, tras modificarse el jueves la ley que prohibía su instalación. Ambientalista consideró «histórica aunque tardía» la decisión municipal de bajar la persiana a Dioxitek.

A las 15.45 de hoy, el secretario de Control, Fiscalización y Convivencia Ciudadana de la Municipalidad de Córdoba, José Fernández, clausuró definitivamente la planta de uranio de la empresa Dioxitek «una SA estatal con 99% de las acciones de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)- ubicada en Rodríguez Peña 3250, a sólo tres cuadras del depósito de Raponi Industrial Química que estalló el jueves.

En Dioxitek se procesa dióxido de uranio para abastecer de combustible a las centrales nucleares de Embalse y Atucha. El último sábado se cumplieron los dos años de prórroga que el intendente Ramón Javier Mestre le otorgó a la CNEA para que relocalice la planta de Dioxitek.
En 2012, el municipio cordobés llevó adelante una clausura de dos meses sobre la planta; pero posteriormente, se firmó un acuerdo con el ministro de Planificación Julio de Vido y se estableció una prórroga de 18 meses, con opción a seis meses más. El acuerdo implicaba el saneamiento del terreno del predio de unas nueve hectáreas, donde están enterradas unas 57 mil toneladas de colas de uranio.

Con la fecha cumplida, la CNEA no informó acerca del futuro de Dioxitek, por eso, el intendente Ramón Javier Mestre ordenó su clausura.
Finalmente, la planta sería relocalizada en la provincia de Formosa, gracias a que el gobernador K, Gildo Insfrán dio de baja una ley que prohibía la instalación de plantas de este tipo.

Tras la clausura, la Fundación para la defensa del Ambiente (FUNAM) consideró como «histórica aunque tardía» la decisión municipal de bajar la persiana a Dioxitek. «Llega con 19 años de atraso y tras 26 años de lucha», le dijo a Clarín, el biólogo y profesor de la UNC, Raúl Montenegro.
El titular de FUNAM agregó que «en la planta de Alta Córdoba se almacenan cantidades importantes de líquidos peligrosos, como ácido nítrico, metanol y tributil fosfato (TBP). En contacto con ácido nítrico concentrado la solución TBP-queroseno, por ejemplo, forma un aceite rojo que es explosivo. Entre los gases que existen en Dioxitek o se forman por reacciones químicas se encuentran amoníaco, hidrógeno, óxidos de nitrógeno y gas natural. El problema es que es que un accidente químico grave con explosión no solo se generarían gases tóxicos, sino que podría dispersarse uranio, una sustancia tóxica y además radiactiva».

Y señaló, además que el comunicado oficial de la CNEA es «la despedida más coherente que puede presentar una empresa irresponsable que durante más de 30 años mintió sistemáticamente a los vecinos y a las autoridades locales de control. La CNEA insiste en ocultar las graves fallas y accidentes que tuvo Dioxitek. Desde 1982 ha tenido sistemáticas fugas de gas amoníaco que los vecinos percibían no solo por su olor característico, sino también por sus efectos: irritación de garganta, trastorno de las vías respiratorias y lagrimeo de los ojos». FUENTE: CUARTO PODER DIARIO