Formoseños a favor de la vuelta del servicio militar obligatorio

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crop580_w86337_MILITARES (1)A partir del momento en que se reinstalo la noticia pública y la idea de volver a instaurar en nuestro País el Servicio Militar Obligatorio, la Defensoría del Pueblo de la Provincia llevo adelante una encuesta que comprendió a jóvenes mayores de edad, mujeres y hombres de la Ciudad de Formosa, en un total de 489 personas.
“Del total de indagados un 52%, esto es 256 personas que se inclinaron porque SI se vuelva a instaurar el Servicio Militar Obligatorio y 233 personas optaron por el no, rechazando la vuelta de este servicio, lo que representa un 48% del total encuestado.
El Ombudsman Provincial, Dr. José Leonardo Gialluca, señalo que la postura Institucional del Organismo de la Constitución Provincial se posiciona en que no existe ninguna lógica ni beneficio alguno para que se vuelva a instaurar el Servicio Militar Obligatorio que en 1995 quedo derogado, por la Ley Nº 24.429 luego de la muerte del conscripto Omar Carrasco, en una guarnición militar de Zapala en la Provincia de Neuquén.
Pero esta postura, en cuanto al debate sobre “la necesidad” del retorno del Servicio Militar Obligatorio en Argentina fue analizado por los integrantes de la Defensoría del Pueblo y consideraron que la existencia de jóvenes ya sean estos mujeres u hombres, que no estudian y que tampoco trabajan, ha llevado a que se estigmatice a los mismos pues falsamente nuestra Sociedad cree que los conflictos actuales, la marginalidad, la inseguridad, los graves problemas de drogadicción, alcoholismo, delincuencia y otros tipos de violencia, se resolverán planteando contener a los jóvenes con el Servicio Militar.
Es que vemos como conceptualmente, una nueva categoría denominada “ni-ni” alude a jóvenes que no trabajan ni estudian, en tramos de edad de 15 a 24 años.
La apropiación del término por el sentido común sirve para construir un “grupo etario” en el que la sociedad recrea sus fantasmas, construyendo una visión social de la juventud desvalorizada y peligrosa: -chicas y muchachos que; si son pobres, pasan su tiempo en la esquina de cada barrio y, si son menos pobres, frente a sus computadoras y sus previas alcohólicas-.
El Defensor del Pueblo, señalo que a esa inactividad se le pretende atribuir, delincuencia, violencia social, drogadicción y alcoholismo, extremo que nadie puede probar fehacientemente.
Por ello, lejos de “estigmatizar” a los jóvenes, no podemos desconocer, sí la existencia de conflictos sociales, que los tienen como protagonistas, y esto ha llegado inclusive hasta los que estudian en escuelas o colegios de nuestro medio, con lo que se da en denominar los diferentes casos de “bullying”.
En este análisis, se aseguro estar al frente de un problema de aristas sociales y económicas que no se solucionan con la vuelta del servicio militar obligatorio, sino mas bien en retocar, repasar y perfeccionar la existencia de algunos beneficios como el “Plan Progresar”, para jóvenes de entre 18 y 24 años, que reciben ayuda económica para estudiar y el “Fines”, para que terminen los estudios secundarios, y al mismo tiempo para que la “red de contención social”, que hoy padece de graves falencias, pero vinculadas a las profundas crisis que vive la “Institución Familia” y las escuelas que no llegan hoy evidentemente a generar las condiciones para que todos los adolescentes y jóvenes, se encuentren contenidos, y es allí donde se apoyan este tipo de propuestas, de reimplantar el Servicio Militar como queriendo con ello crear condiciones mejores para los adolescentes y jóvenes, y también a su vez, paliar la inseguridad que padecemos.
“A esta medida retrograda, respetando siempre, -señalo el Ombudsman Provincial-, la opinión de aquellos que en nuestra sociedad optan por la reinstauración del Servicio Militar Obligatorio, le debemos contraponer la creación de nuevas fuentes de trabajo, el cumplimiento irrestricto de los planes y beneficios para jóvenes y evitar que solamente cobren el dinero, pero no vayan a instruirse y en donde esa ayuda económica que reciben de toda la Sociedad, termina siendo absolutamente ineficiente y va de suyo que entonces en algún momento, se cruza inevitablemente, la inactividad de jóvenes con la actividad delictiva de quienes los reclutan o utilizan para fines antisociales, frustrantes y criminales”.