Foton Tunland: sorpresa del desafío guaraní

128

Se trata de la Foton Tunland un vehículo de origen chino que –como sucede en el campo de las motocicletas- comienza a cambiar la imagen de la producción de ese país reconocida por su mala calidad. Beiqi Foton Motor Co., fue creada el 28 de agosto de 1996, fabrica

Las camionetas Foton del equipo chileno que participó en el Desafío Guaraní. El rústico pero potente producto chino no desentonó en las duras condiciones de esta carrera marcada por la lluvia y el barro.

colectivos, camiones y maquinaria agrícola y de construcción, además de partes y motores que la han consolidado como el cuar­to productor de vehículos a motor de la nación oriental y que en Brasil fabrica una serie de camiones medianos económicos y de mecánica confiable según sus usuarios. La Tunland es una opción viable para el campo en países como Paraguay, Brasil y Chile donde está muy marcada la diferencia entre el usuario de trabajo rural y el consumidor de ciudad. Posiblemente la exigencia del mercado argentino en cuanto a confort y prestaciones juegue en contra de la Tunland y por eso no se vende en nuestro país.

De todas maneras Fotón se mete sin complejos en un segmento en donde los productos japoneses son los líderes por tradición con innegable parecido a las marcas consagradas, la Tunland también emula sus medidas con 5,31 metros de largo, 1,88 de ancho, 1,86 de alto y 3,105 de distancia entre ejes, como una Toyota Hilux o una Nissan Frontier. Llama la atención el enorme mascarón delantero cromado, largas alas estilizadas que acogen el isotipo de fábrica.

El fuerte de la Tunland es su motor. Se trata de un Cummins americano 2,8 Diesel Common Rail turbo intercooler de 163 HP de potencia y 360 Nm de torque algo bastante adecuado para pelear con las japonesas del sector.

Una mirada detenida a la puerta delantera permite descubrir el sello del primer socio estratégico de los chinos, nada menos que Cummins. Este gigante americano es el que motoriza a las Tunland con su 2,8 Diesel Common Rail turbo intercooler de 163 HP de potencia y 360 Nm de torque, un motor que supera las expectativas realmente. Y no es lo único, la mecánica de esta camioneta es el resultado del trabajo conjunto de marcas como Getrag, para la caja de cambios de 5 marchas; Borg Warner, para la transferencia; Dana, para el eje posterior; y Bosch, para los implementos eléctri­cos; entre otros, decantando en un producto altamente confiable. Los chinos no inventaron nada nuevo y adecuándose a las premisas de un mundo globalizado dieron nacimiento a un producto que conjuga lo mejor que ofrece el mercado dentro de unos límites acotados de precios lo que permite ofrecer su producto a poco más de 24.000 dólares en la mayoría del mercado de América Latina. En algunas cosas esta reducción de costos se nota, los asientos son algo duros. Tienen poca sujeción lateral, el volante tiene solo regulación de altura pero uno se acomoda sin problemas. La dirección resulta un poco larga en el giro. Mientras que el motor es quizás lo más sobresaliente del conjunto. Buena potencia a partir de las 2.000 rpm, abajo de este régimen no esperen mucho brío, el lag es notorio, pero luego el Cummins hace su trabajo bien. Los frenos con ABS son otro punto aparte –discos adelante y tambores atrás de excelente rendimiento– detienen sin problemas las 2 toneladas en orden de marcha de la Tunland. Sobre piso malo, la tracción es buena gracias a equipar L.S.D. Limited Slip Differencial o autobolcante como lo conocemos y va bien a pesar de no contar con controles de tracción. El bloqueo de la tracción doble es por pulso electrónico muy cómodo, comandado desde la consola con tres botones.