Golpe de Estado en Tailandia: el Ejército asume el control del Gobierno "en interés del orden"

147

AGENCIAS

  • El Jefe del Ejército promete llevar a cabo una reforma política y declara el toque de queda en todo el país.
  • Chan-Ocha ha declarado además el toque de queda en el país y mantiene retenidos a varios miembros del Gobierno y líderes de las protestas.
  • El Ejército se otorgó el papel de mediador tras declarar la ley marcial en todo el país para prevenir un estallido de violencia tras ocho meses de protestas

Militares tailandeses

El jefe del Ejército de Tailandia, Prayuth Chan Ocha, ha asumido este jueves el control del Gobierno y ha prometido que restaurará el orden y llevará a  cabo una reforma política tras ocho meses de protestas y disturbios. Asimismo, ha asegurado que esta medida no afectará a las relaciones que Tailandia mantiene con el resto de países.

«En el interés de la ley y el orden, asumimos los poderes. Por favor, permanezcan en calma y continúen con sus quehaceres diarios«, dijo el jefe del Ejército tailandés, Prayuth Chan-Ocha, en un anuncio televisado poco antes de las 17.00 horas (12.00 hora española). El máximo responsable militar del país indicó que la orden busca impedir más muertes y una escalada del conflicto entre detractores y simpatizantes del Gobierno.

Rodeados por otros responsables militares con gesto adusto, Prayuth anunció la asonada después de que en la segunda reunión entre representantes del Gobierno, la oposición y líderes de los manifestantes en el Club del Ejército no se alcanzase acuerdo alguno.

Chan-Ocha ha declarado además el toque de queda en el país y mantiene retenidos a varios miembros del Gobierno — incluido el ministro de Justicia— y líderes de las protestas. Prayuth tomó el poder después de declarar fallida una reunión en la que participaban miembros del Ejecutivo interino y opositores en un intento de poner fin a la crisis tras ocho meses de manifestaciones antigubernamentales.

Los soldados se llevaron en furgones del Ejército a Chaikasem Nitisiri, titular tailandés de Justicia, así como los cabecillas de las manifestaciones y de los partidos políticos hasta las dependencias del Primer Regimiento de Infantería.

Ocho meses de protestas

El Ejército se otorgó el papel de mediador tras declarar el martes la ley marcial en todo el país para prevenir un estallido de violencia tras ocho meses de protestas antigubernamentales que han causado 28 muertos y centenares de heridos.

Los manifestantes antigubernamentales exigen una reforma del sistema político, que consideran corrupto, y proponen la creación de un consejo no electo para que lleve a cabo los cambios antes de celebrar nuevas elecciones.

Tailandia arrastra una grave crisis desde el golpe de Estado que derrocó de 2006 al ex primer ministro Thaksin Shinawatra y a quien sus detractores acusan de dirigir el Gobierno desde el exilio.

Los «camisas rojas», seguidores de Thaksin, amenazaron con elevar sus protestas en Bangkok si el Ejército tomaba el poder y caía el Gobierno interino.

Con esta, los militares han urdido 19 asonadas, 12 de ellas con éxito, desde que acabó la monarquía absolutista en 1932.