Juan Carlos Bisillac, La difícil tarea del payador

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Es locutor, animador, fotógrafo y además, Payador. Sin lugar a dudas, un hombre vinculado a la cultura desde sus más diversas aristas. Juan Carlos Bisillac ofreció su voz –por más de 20 años-; al programa radial “Taragüí”; un espacio donde la cultura era la principal protagonista al igual que el folklore regional y nacional. Después de recorrer varias radios –incluso estuvo con este producto en el sur argentino, específicamente en la Patagonia,  llevaba tiempo en F.M. Identidad. Hoy, asegura que por cuestiones administrativas debió suspenderlo un tiempo pero confía que pronto volverá al aire.

Este hombre que en muchas oportunidades deleitó a los espectadores con sus muestras fotográficas o sus cuadros como los que presentó en julio de 2004 en Mar del Plata. En esta oportunidad había presentado fotografías, pinturas y collage a través de los cuales relataba las diferentes etapas de la vida del Che Guevara. Hoy, asegura que si bien estas actividades siguen latentes en él, está más centrado en su última pasión adquirida: la de payador.

Desde hace tiempo, Juan Carlos Bisillac participaba en diferentes fiestas como recitador pero hoy, está en condiciones de llamarse el primer payador de Corrientes. Una actividad que asegura no es muy frecuente en esta parte del país donde la mayoría de los hombres que realizan esta actividad son recitadores.

“Mis dos grandes maestros y quienes me transmitieron la pasión por la payada fueron Marta Suin y José Silva Curbelo de Mar del Plata”, dijo Juan Carlos a La Correntina quien, por otro lado hizo referencia a que no se trata de una profesión fácil de ejercer en esta zona pero “me estoy abriendo caminos. No es una tarea sencilla pero, como todas las cosas, tampoco imposible”; afirma Bisillac orgulloso de lo logrado hasta el momento.

Desde que decidió que la payada sería parte de su vida, participó de innumerables festivales y encuentros en los que recibió varios premios. Así se presentó en el Pre-Baradero que se realizó en Hermoso Campo –Chaco-, fue finalista del Festival Nacional de Folklore en Baradero, fue finalista como recitador en la Fiesta Nacional del recitador gauchesco en Río Ceballos –Córdoba-, como así también participó durante varios años, en la Fiesta Nacional del Chamamé y el Mercosur en Corrientes.

“La de Payador es una actividad que te permite proyectar no sólo en Corrientes sino en el país”, dijo el hombre que se impuso en el pre Cosquín de Puerto  Tirol Chaco y luego salió finalista en la plaza Próspero Molina en Cosquín.

La payada, en Argentina, Uruguay, sur de Brasil, y parte de Paraguay , es un arte poético musical perteneciente a la cultura hispánica, que adquirió un gran desarrollo en el Cono Sur de América, en el que una persona, el payador, improvisa un recitado en rima y acompañado de una guitarra. Cuando la payada es a dúo se denomina contrapunto y toma la forma de un duelo cantado, en el que cada payador debe contestar payando las preguntas de su contrincante, para luego pasar a preguntar del mismo modo. Estas payadas a dúo suelen durar horas, a veces días, y terminan cuando uno de los cantores no responde inmediatamente a la pregunta de su contendiente.  

Precisamente por ello es que Juan Carlos Bisillac afirma que no cualquiera es payador. Para ello –afirma-; hay que aprender la décima. Sino tenés una guitarra o no sabes ejecutarla no te podes llamar payador, explicó. “Por eso hay muchos recitadores pero pocos payadores”, aclaró este hombre que se caracteriza por ser un defensor de la música regional y del folklore nacional.

Cuando habla del espectáculo que presenta afirma que generalmente presenta una salpicada de payada con poemas de reconocidos creadores argentinos.

De esta manera, el artista correntino que es capaz de pintar un cuadro con la misma facilidad de sacar una fotografía, elige hoy la payada para comunicarse con su público. Poemas y música convierten a su trabajo en una excelente manera para transmitir lo que quiere decir y, de esta manera, continuar su camino donde  el folklore, adquirió un importante espacio en su vida. Hoy, la payada, de alguna manera lo acerca un poco más a este arte que tanto defiende con la palabra.

 

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