La lucha contra el picudo algodonero convoca en el Chaco

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Producción: Guillermo Koster

La batalla se está perdiendo. Por falta de labores culturales de parte de los productores y de cierta desidia de algunos organismos nacionales, como el Senasa, entre otras causas. El otro actor, el Estado provincial hace lo que puede, pero a la luz de los resultados pareciera no alcanzar. Por este motivo, la Comisión Técnica de la Mesa Nacional Algodonera se reunirá en Resistencia este jueves 1 de octubre en Resistencia, con un tema central: la lucha contra el picudo algodonero.

Si bien estaba previsto que por dos jornadas se reuniera en esta capital provincial y en la Isla del Cerrito la Mesa Nacional Algodonera, el encuentro fue pospuesto para la semana que viene, con sede seguramente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Así lo confirmó a NORTE Rural, el ministro de Producción del Chaco, Marcelo Repetto quien será anfitrión mañana de la convocatoria de la Mesa Técnica que desarrollará su agenda en el salón Obligado de Casa de Gobierno, desde las 9.30. Una hora más tarde, a las 10.30, se espera que el gobernador Jorge Capitanich participe en la jornada.

En diálogo con NORTE Rural, el ministro de la Producción del Chaco, Marcelo Repetto, confirmó que el tema principal de este nuevo encuentro se centrará en la actualidad del Picudo Algodonero, cuya presencia en campos de la región está causando estragos y abre un signo de interrogación en cuanto al futuro del textil. “El objetivo de esta nueva convocatoria es seguir trabajando en aspectos técnicos, toma de datos y reasignación de recursos, con foco en el picudo”, ratificó el funcionario provincial.

En este contexto, recordó que la provincia del Chaco desembolsó 15 millones de pesos para la destrucción de rastrojos, recursos provenientes del Fondo Compensador Algodonero (ley 26060). La operatoria abarcó cerca de 60 mil hectáreas para un universo de 680 productores. “Atendemos a productores de hasta 100 hectáreas”, precisó Repetto. En el gobierno provincial manejan la idea de firmar un convenio marco próximamente, para que el Senasa pueda delegar facultades a la provincia en el control de la destrucción de rastrojos y otros aspectos que hacen a la lucha contra la superplaga.

Responsabilidades y convenio marco

En este contexto, el titular de la cartera resaltó que la destrucción de rastrojos “es responsabilidad del productor algodonero y el poder de Policía lo tiene el Senasa”. “Todo el tema de control de encarpado, multas o emplazamientos lo tiene que hacer el Senasa. El gobierno provincial coordina acciones con las Agencias del Senasa y las Delegaciones del Inta, más el Consejo de Ingenieros Agrónomos para que ayuden a tratar este tema, pero no tenemos Poder de Policía”.

“Tenemos información que en Santa Fe hay alrededor de 40 mil hectáreas donde los rastrojos no fueron destruidos. En el Chaco, donde hubo asistencia del gobierno, están todos destruidos los rastrojos”, aseguró el ministro Repetto.

Ante esta situación, el gobierno provincial planteará la firma de un convenio marco, para “ver si entre todos los estamentos públicos y privados logramos que el Senasa delegue alguna facultad a la provincia para que aquel productor que no cumple con las normativas vigentes no tenga asistencia y podamos intervenir en algunas de estas cuestiones para atacar al Picudo”, destacó Repetto al respecto.

En este sentido, aseguró que muchos productores abandonaron sus lotes por distintas causas. Otros, los alquilaron y al no tener un rendimiento esperado se fueron de los lotes. “Tenemos información que en Santa Fe hay alrededor de 40 mil hectáreas donde los rastrojos no fueron destruidos. En el Chaco, donde hubo asistencia del gobierno están todos destruidos los rastrojos”, graficó Repetto.

Intención de siembra

La presencia cada vez mayor del picudo en campos de la región atenta contra la rentabilidad del productor y genera gran incertidumbre respecto al futuro del cultivo. En este sentido, el funcionario provincial recordó que la inscripción para intención de siembra cierra hoy 30 de septiembre, ya que para ser asistido por el Fondo Compensador Algodonero el chacarero tiene que estar inscripto en el Registro de Productores algodoneros.

“Una vez cerrado el listado, el gobierno lanza la operatoria para la nueva campaña con fecha óptima de siembra prevista para primera quincena de octubre. La inscripción para intención de siembra es muy satisfactoria. La idea es llegar a la superficie de la campaña pasada (252 mil hectáreas)”, concluyó el ministro.

 

“Es necesario invertir para lograr buenos resultados”

El monitoreo es clave porque permite la detección temprana de la plaga y también desatar un mecanismo de acción de manera inmediata, aseguró el ingeniero agrónomo Marcelo Polak.

El especialista e investigador Marcelo Polak señaló una serie de recomendaciones para un correcto trabajo de prevención contra el picudo algodonero. “Los trabajos de prevención son mucho más económicos que luchar contra el picudo una vez que ingresó en el lote”, recordó.

Así asegura que la clave pasa por anticiparse y realizar acciones que dificulten la colonización de los picudos a nuestro lote de algodón, no improvisar. “Rodear los campos por sembrarse con algodón con trampas de feromonas, en lo posible las distancias entre trampas deberá ser cada 50 metros, especialmente en los bordes cercanos a montes o pastizales; si no tiene trampas suficiente colóquelas al menos cada 200 metros y muévalas cada 15 días”, agregó el investigador y docente, quien representa a la Cámara Algodonera Argentina.

Las trampas se colocaron 60 días antes de la fecha probable de siembra y se retiraron 40 días después y se dejaron solo 1 o 2 por lote. Es decir en el período crítico debe haber una alta densidad de trampas, esto permite antes de la siembra localizar los posibles refugios de la plaga antes de la invasión al lote. Las trampas con altas capturas de picudo indican zonas cercanas donde los picudos sobrevivían con mayor éxito, por lo que antes de la siembra desmalezar las zonas de capturas y aplicar insecticidas.

A partir de la siembra se comenzar aplicaciones semanales de borde alrededor del lote con máquinas turbosoplantes (o con una pulverizadora convencional igual al ancho de trabajo de la máquina) cada 5 días. A los 35 días después de la siembra realizar una aplicación de insecticida en la totalidad del lote.

“Un plaguero debe recorrer el lote cada cinco días, recontar botones florales (100 botones cada 20 hectáreas), si detecta botones con daño de picudo realizar una batería de aplicación (tres o cuatro cada cuatro días)”, destacó el profesional.

Así concluyó: “Si no colocó trampas antes de la siembra, hay una sola chance de controlar de manera efectiva al picudo y es en el momento en que la planta comienza a reproducirse, pero los botones son tan pequeños que no pueden contener larvas en su interior; dependiendo de la variedad de algodón y las condiciones climáticas”. “Esta situación se da a los 35 días después de la siembra; en ese momento todos los productores de la zona afectada deberán realizar al menos una aplicación total, aunque lo ideal sería realizar tres aplicaciones secuenciales, una cada cinco días a partir del día 35 después de la siembra. Esta acción retrasa la colonización de los picudos”. “Luego de esto hay que continuar con el monitoreo”, precisó.

En cuanto a las conclusiones, ponderó que el monitoreo es clave porque permite la detección temprana de la plaga y desatar un mecanismo de acción de manera inmediata. “Es clave tener una persona entrenada que detecte los picudos en su ataque inicial”, finalizó.