La tragedia que se temía en plena Copa: un derrumbe deja dos muertos.

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RIO DE JANEIRO.- Para muchos era una tragedia anunciada. El derrumbe de un viaducto sin terminar que era parte de las obras para el Mundial de fútbol en Belo Horizonte dejó ayer por lo menos dos muertos y 22 heridos, a la vez que volvió a poner en tela de juicio la capacidad del gobierno de Brasil para la organización del torneo.

Dos camiones, unauto y un ómnibus fueron aplastados por los enormes bloques de cemento que cayeron sobre la avenida Dom Pedro I, una de las principales arterias que conectan el barrio de Pampulha, donde se encuentra el estadio mundialista Mineirão, con el aeropuerto internacional de Confins. Una mujer que manejaba el ómnibus murió en el accidente, y hasta anoche los equipos de rescate no habían podido sacar de debajo de los escombros al conductor del auto que quedó estrujado por el viaducto. Se trata de un Fiat alquilado, por lo que las autoridades creen que allí podría haber uno o dos turistas.

Ninguno de los dos camiones, pertenecientes a la constructora Cowan, a cargo de la obra en el paso a desnivel, estaba ocupado, sólo estaban estacionados en el lugar, informó la empresa. Los heridos eran pasajeros que viajaban en el ómnibus, entre ellos la hija de la conductora del colectivo.

«Fue un ruido muy fuerte. Sonó como una explosión o un terremoto. El suelo se sacudió violentamente», contó el conductor Daniel Magalhães, que acababa de pasar por debajo del viaducto.

Según mostraron cámaras de seguridad de la zona, el lugar estaba con mucho tránsito y sólo por casualidad no hubo más víctimas. LA NACION-Bs As.