Los líderes de la Unión Europea esperan cerrar un acuerdo medioambiental hasta 2030

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EFE

  • Comienza una cumbre de dos días en Bruselas de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE sobre las políticas energéticas y climáticas hasta 2030.
  • Se proponen alcanzar metas sobre la reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2), para fomentar las renovables y para mejorar la eficiencia.
  • También se hablará de las interconexiones eléctricas, tema sensible para España y Portugal, que critican que la Península Ibérica en una «isla» energética.

Cumbre UE

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea esperan cerrar este jueves en la cumbre de dos días que inician en Bruselas un complejo acuerdo sobre los objetivos que marcarán las políticas energéticas y climáticas hasta 2030.

Los líderes europeos se comprometieron a lograr en esta cumbre un consenso sobre el programa de políticas energéticas y climáticas para 2030, que incluye metas sobre la reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2), para fomentar las renovables y para mejorar la eficiencia energética.

Un nuevo invitado al debate es el objetivo de interconexiones eléctricas, tema que hasta ahora no ha figurado entre los más destacados del plan energético, pero que es muy sensible para España y Portugal.

Ambos países lamentan su falta de conexiones con una reticente Francia, una situación que convierte a la Península Ibérica en una «isla» energética. España hará todos los esfuerzos necesarios para lograr un acuerdo, pero durante la negociación, según fuentes del Gobierno, Rajoy hará hincapié en que no pueden dilatarse más las decisiones.

Apoyos de Coelho y de Renzi

En ese sentido, el secretario de Estado para la UE, Íñigo Méndez de Vigo, en su comparecencia del miércoles ante la comisión mixta Congreso-Senado para exponer la posición española en esta cumbre, señaló que España ha logrado introducir en la agenda europea la necesidad de buscar una solución permanente al problema de las interconexiones.

En esa reivindicación, Rajoy será apoyado por el primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, pero también tendrá como aliado al presidente de turno de la UE, el primer ministro italiano, Matteo Renzi.

España desea que el fondo creado en Europa con el 10% de los derechos de emisión sirva para promocionar las obras de las interconexiones. En principio, ese fondo está previsto que se destine a los países cuyo PIB per cápita no supere en el año 2013 el 90% de la media de la UE, pero España quiere que sea también utilizado para hacer realidad esas obras pendientes para interconexiones como las que necesita la Península Ibérica.

Disminución del 40% de emisiones

Sobre el objetivo de reducción de emisiones, los países prevén respaldar una disminución de un 40% con respecto a los niveles de 1990, con permiso de Polonia.

Ese país parece dispuesto a levantar su tradicional bloqueo en cuestiones climáticas a cambio de asegurarse el respaldo financiero europeo para modernizarse y de que se mantengan el reparto de permisos de emisión gratuitos a la industria más allá de 2020.

En cuanto a las renovables, los Veintiocho acordarán que éstas sean la fuente de «al menos» un 27% de la energía que se utilice en 2030, según un borrador de las conclusiones del encuentro, un compromiso intermedio entre los que defienden situarlo en un 30%, como Alemania o Portugal, y sus opositores, como Reino Unido.

Finalmente, el objetivo de eficiencia energética se situará en pedir un ahorro del 30% para 2030, pero solo de manera «indicativa», lo que significa que no será de obligado cumplimiento.

También la crisis del ébola

Otras cuestiones que se abordarán en la cumbre son la crisis del ébola, un punto en el que los líderes prevén respaldar el nombramiento acordado este lunes de un responsable europeo para coordinar las respuestas ante la enfermedad, y la situación en Ucrania.

Esta será la última cumbre en la que estarán presentes los presidentes salientes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y en ella los líderes designarán oficialmente al nuevo colegio de comisarios liderado por el luxemburgués Jean-Claude Juncker.

Además, los líderes de la eurozona examinarán el viernes la aplicación práctica de las reglas de disciplina fiscal y la posibilidad de dar margen a los países en su cumplimiento, en el actual contexto de ralentización económica.