MIRNA MOLINAS: “Expreso este homenaje y me adhiero plenamente a la lucha por la dignidad del sector docente”

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Quizás sea esta la frase apropiada para comenzar un sentido Homenaje a mis colegas en su día, «Dar de sí antes de pensar en sí». Quizás sencilla pero evocativa de una vida “entera”, que tiene un significado profundo, sea también importante para subrayar en este homenaje al Maestro.

La sociedad espera de los Maestros que entreguen sus conocimientos, su talento, su inteligencia con toda su potencialidad, su energía y su generosidad antes de pensar en ellos mismo, pero a la hora de colocar en el otro plato de la balanza, es tan exiguo lo que recibe a cambio, a pesar de ello las vocaciones no escasean.

Nuestra sociedad ha exigido esto tradicionalmente a cada uno de ellos, pero posiblemente en estos días difíciles para la educación, sea más importante que antes remarcar esta tarea que la sociedad debe asignarle al ejercicio de la profesión docente.

No olvidemos que nuestro país como República, fue construido sobre la base de un gran proyecto educativo por prohombres de la talla de Domingo Faustino Sarmiento. No olvidemos que tempranamente, en el siglo XIX y desde las más altas magistraturas, empezaron a asentarse las instituciones políticas republicanas, el País fue capaz de dar vida a un proyecto nacional de educación. Es decir, una iniciativa que no era casual ni inocente, sino que tenía el propósito que el País pudiese madurar en sus instituciones republicanas sobre la base de un diseño educacional. Ese proyecto fue continuado por los gobiernos independientemente de sus particulares visiones profundas, filosóficas, que podrían diferenciarlos en materias políticas, pero no en esto que tenía que ver con el futuro de los niños y de los jóvenes, y por lo tanto, con el futuro de Argentina. Han sabido “parir” una educación para todos, una buena educación para todos a pesar de las zozobras y declinaciones por pretender una Escuela inclusiva alejada de los propósitos originales de tan formidable idea.

El Maestro ha cumplido el rol protagónico más importante. Este no fue un proyecto político, en el sentido como hoy entendemos la política para buscar resultados manejables exclusivamente en el corto plazo, para lograr un par de titulares en el periódico o atraer alguna cámara que ponga de relieve lo que ocurrió hoy en la mañana. Era, por el contrario, un proyecto que estaba pensado para rendir a diez, a veinte o treinta años “el de educar al Soberano”.

En esto cumplió, pero además, la educación cumplió otro rol que fue importantísimo: el poder integrador del componente poblacional del País. Eso no fue fácil con la estructura geográfica extendida de Argentina. No era fácil terminar con un País unido y a eso contribuyó esta unidad cultural, política, que proporcionó la educación y el rol del Maestro en su ámbito sagrado de las aulas y bajo el flamear de nuestra bandera.
El rol del normalista que iba a hacer patria a los rincones más recónditos, en los que permanecían años en un pobre paraje para enseñarles a los niños. Con eso se lograba hacer crecer la calidad formativa de nuestros niños, pero también se conseguía unificar un País que de otra manera no había tenido la fortuna de ser un País con un sentido histórico y también un sentido político profundamente Federal y Republicano.

El rol del Maestro, fue fundamental en crear esa unidad nacional que permitió que Argentina en los momentos más difíciles, pudiera subsistir como una nación digna, integra y única.

Es por eso que es tan importante hoy, cuando parecen perdidas en su esencia estas visiones de País, cuando la labor del Maestro no es aquilatada por nuestra sociedad de la manera como debe serlo; porque compartimos un mismo escenario tenemos preocupación por la calidad de la educación; una educación que le da cobertura prácticamente a todos nuestros niños y jóvenes, pero que nos preocupa porque lo que ocurre dentro de la escuela probablemente no es lo mejor que este País está en condiciones de darle a su futuro. Y nuestra preocupación está cada vez más extendida y compartida.

En gran medida es porque el rol del Maestro ha ido perdiendo en la valoración social, en la misma medida en la que selección de vocaciones hoy ha sido más difícil. En parte -y en gran parte- por lo que considero la desafortunada desaparición de las escuelas normales, que seleccionaba vocaciones y permitía tomar una vida para dedicarla a esto: “A dar de sí antes de pensar en sí”.

Por eso que este homenaje al Maestro, que es bien merecido por la importancia y el rango que tiene su rol en la sociedad, hace muy pertinente manifestar frases de esperanza respecto a que recuperemos esa visión de País en el que el largo plazo sea efectivamente el plazo de desarrollo de nuestros niños, no el que pueda interesarnos desde el punto de vista político.

Expresamos también esperanzas respecto a que la educación vuelva a ser esa señal de calidad que necesita Argentina, no sólo para desarrollar el potencial productivo de sus niños y jóvenes, sino también para desarrollarlos como seres humanos, formados como personas y darles la educación que y ellos se merecen.

Como homenaje también expreso la reivindicación de la larga lucha del sector: lucha por la demanda del blanqueo de los salarios que dará lugar a que muchos docentes en edad de jubilarse puedan hacerlo con un salario digno….lucha por las mejores condiciones de trabajo, de seguridad en los establecimientos……por el cumplimiento de la nueva Ley Provincial de Educación que desde su reforma hasta este tiempo no se han cumplido la mayoría de sus enunciados y otros tantos reclamos, motivos de lucha permanente de este sector que ingratamente no tiene reconocimiento justo.

Por lo tanto, que el homenaje al Maestro sea desde esta Banca una expresión de cariño – de mucho cariño – por una profesión abrazada por esta diputada desde su Juventud y con mucho sentimiento también, una expresión de esperanza por un mejor futuro para la educación pública y gratuita de Argentina y, un mejor futuro para la formación de sus Maestros.

Maestros FELIZ DIA PARA TODOS.!!!!!