Polémica en Reino Unido por una técnica de reproducción asistida con ADN de tres personas

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EFE

  • Los diputados británicos deciden este martes si dan luz verde a un procedimiento que pretende evitar la transmisión de enfermedades genéticas incurables.
  • Los bebés nacidos gracias a esta técnica tendrían un 0,1% del ADN de una segunda ‘madre’.
  • Si sale adelante, el país sería el primero en legalizar la reproducción asistida con genes de tres individuos.
  • Miembros de la Iglesia de Inglaterra se han manifestado en contra, al considerar que aún no es segura ni ética.

Feto humano de pocas semanas

Los diputados británicos deciden este martes si dan luz verde a una polémica técnica que utiliza el ADN de tres personas en la reproducción asistida, a fin de evitar la transmisión de enfermedades genéticas incurables.

Los parlamentarios votarán si aprueban o no enmendar esta técnica en la Ley de Embriología y Fertilización Humana de 2008. En caso de un voto a favor, el Reino Unido puede convertirse en el primer país que legaliza la reproducción asistida con genes de tres individuos, una medida que ayudaría a numerosas parejas que han perdido bebés a causa de enfermedades.

Aunque el Gobierno de coalición —formado por conservadores y liberaldemócratas— apoya el procedimiento, los diputados tendrán voto libre por tratarse de un tema muy sensible.

El procedimiento, que ha sido desarrollado por investigadores de Newcastle (en el noreste de Inglaterra), utiliza una versión modificada de la fertilización in vitro para reunir material genético de los dos padres más el de una tercera persona.

La técnica está pensada para casos como las enfermedades mitocondriales, que son resultado del fracaso en el funcionamiento de las mitocondrias, partes constitutivas de las células del organismo, cuya función es la de generar la energía necesaria para mantener la vida y la correcta función de los órganos. Estos problemas, que pasan de madre a hijo, pueden producir daños cerebrales, pérdida de masa muscular, fallo cardíaco y ceguera.

Los medios británicos han destacado que esta técnica podría ayudar a madres como la británica Sharon Bernardi, que perdió siete niños por enfermedades mitocondriales.

Los bebés que nazcan gracias a esta técnica tendrían un 0,1% del ADN de una segunda madre y el cambio genético establecido en el procedimiento sería permanente ya que pasaría a sus descendientes.

Miembros de la Iglesia de Inglaterra se han manifestado en contra, pues consideran que aún no es una técnica segura ni ética.

El profesor Ted Morrow, de la Universidad inglesa de Surrey, ha admitido que aún hay incertidumbre sobre este avance genético: «Tengo alguna preocupación sobre su seguridad».