Prevención de accidentes domésticos en los niños

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heridas-cortantesEl servicio de pediatría de la provincia recomienda tener cuidados especiales para evitar lesiones en los hogares

En cualquier ambiente de la casa hay peligro para los más pequeños. Por ello el Ministerio de Desarrollo Humano de Formosa recomienda tener cuidados especiales que contribuirán a prevenir este tipo de episodios y a proteger a los niños.

Es importante tomar los recaudos necesarios para que los chicos se desenvuelvan en los ambientes de manera tranquila y segura, sobre todo que ellos puedan jugar sin poner en riesgo su vida. Para ello, los adultos deben tomar conciencia acerca de los modos de evitar riesgos en las casas.
La cartera sanitaria local recuerda que según estadísticas de la Sociedad Argentina de Pediatría, los accidentes domésticos que ocurren en nuestro país constituyen una de las principales causas de muerte entre los niños, además de los accidentes viales. Los accidentes que suelen registrarse con más frecuencia en los chicos son: ahogamientos, quemaduras, electrocución, entre otros. Al respecto, los especialistas indican que “Tales hechos, podrían prevenirse si los adultos supervisaran a los pequeños en todo momento y si se tomaran las debidas precauciones”.
“En general, ni las casas ni los muebles están construidos pensando en la seguridad de los chicos”, señalaron los pediatras de la cartera de salud. Al tiempo que agregaron “Recién entre los cuatro y los cinco años los chicos tienen noción del peligro. Más o menos en este tiempo comienzan a comprender que por esos dos agujeritos que están en la pared, al que comúnmente llamamos enchufe, representan peligro. Hasta ese momento los niños carecen de esa noción, y depende de los adultos que no sufran este tipo de accidentes como es una electrocución”.
Ambientes
* La cocina: según las estadísticas, es el espacio más riesgoso. Es común que las alacenas o armarios tengan productos tóxicos, que la llave de paso del gas permanezca abierta, que los enchufes de los electrodomésticos estén al alcance de los chicos o que se utilicen las hornallas con el asa de los recipientes hacia adelante, con el riesgo de que produzcan quemaduras. Es sumamente necesario prestar atención a este lugar y resguardar a los pequeños de todas las posibles situaciones riesgosas que pueden producirse allí.
* El baño: evitar los mecanismos de cierre desde adentro -llaves o pestillos- porque propician que los chicos queden encerrados. No instalar allí el calefón, que posiblemente tenga mala combustión. No dejar que los chicos se bañen sin la supervisión de los mayores, ya que las caídas en el baño suelen provocar frecuentemente accidentes muy riesgosos para los chicos.
* El dormitorio: es importante que los placares no tengan llave para que los chicos no se queden encerrados. La cuna del bebé debe estar montada sobre patas firmes, sin ruedas, y disponer de una baranda de 60 centímetros como mínimo y un colchón no muy blando que ocupe todo el rectángulo de madera. Sin embargo, estos son sólo algunos de los tantos elementos que se encuentran en un dormitorio y que representan un peligro para los niños y bebés.
* Pisos: Generalmente los hay contratiempos generados por pisos encerados, plastificados o con desniveles derivan en caídas, que a su vez ocasionan golpes y lesiones que pueden variar en la intensidad. Es importante que los adultos puedan precaver estas situaciones y evitar así mayores complicaciones.
* Enchufes: las lámparas con cables largos, los prolongadores, los enchufes de pared sin tapas o las “zapatillas” y cualquier artefacto eléctrico pueden generar sustos que podrían ahorrarse y que hasta, inclusive, podrían ser accidentes graves. Para prevenir esto, es fundamental instalar disyuntores para que se corte automáticamente la corriente eléctrica ante cualquier problema.
* Televisores: Los adultos deben controlar que los chicos no manejen televisores pesados que se les pueden caer encima y producir lesiones. Los aparatos de control remoto que tienen diminutas pilas son amenazantes, porque se las pueden poner en la boca e ingerir sus elementos tóxicos o ahogarse al tragarlas.
* Escaleras y ascensores: deben extremarse los cuidados cuando hay escaleras con curvas pronunciadas o con escalones en abanico. En los ascensores, los chicos deben viajar siempre con un adulto, nunca apoyarse en las puertas y, en caso de que tengan puertas-tijera, aumentar las precauciones para evitar lesiones. Los accidentes producidos en estos espacios en muchos casos provocan la muerte de los pequeños, algo que puede prevenirse con la simple supervisión de un adulto.
* Balcones y terrazas: siempre deben tener rejas protectoras que eviten caídas, por más que las alturas no fueran considerables. Al igual que en el punto anterior, los episodios ocurridos en estos lugares suelen ser fatales, por ello es importante prestar la debida atención y cuidado para prevenirlos.
* Patios y jardines: la irregularidad del piso, las baldosas rotas o mojadas, originan caídas que por lo general producen contusiones o fracturas de distinta consideración. Además, los baldes, palanganas y piletas inflables generan el riesgo de inmersiones prolongadas que pueden ser peligrosas y acarrear ahogamientos.
* Los garajes: deben ser estrictamente controlados por los adultos, haya o no vehículos en su interior. Hay que observar la entrada y salida de autos y verificar que ninguno tenga la llave de arranque colocada. Si en la casa viven chicos, el automóvil debe permanecer cerrado.
* Otros objetos: los manteles o cubremesas, traccionados involuntariamente, se pueden convertir en elementos peligrosos, ya que al arrastrarlos pueden provocar la caída de diversos objetos sobre los niños que ocasionan lesionas de variada magnitud. Por otra parte, las sustancias tóxicas, como insecticidas o plaguicidas y otros, tienen que estar fuera del alcance de los más pequeños. También las herramientas y objetos cortantes o punzantes deben permanecer guardados bajo llave. Además es necesario reparar en el riesgo que representa la presencia de armas de fuego o armas blancas en los hogares.
El Ministerio de Desarrollo Humano de Formosa, apuntando siempre al sostenimiento de la buena salud mediante una de las medidas fundamentales, la prevención, insiste en que la mejor manera de evitar los accidentes domésticos, es que los menores, en especial los niños y bebés, estén siempre bajo a la supervisión de un adulto. Además recuerda que el mayor que controla a los pequeños debe tener la suficiente aptitud como para contenerlos frente a cualquier situación.