Una laguna complica el tránsito por la calle Tilcara

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NORTE de Corrientes volvió ayer al barrio San Roque donde hace algunas semanas los vecinos denunciaron que la calle Tilcara, una de las principales de la zona de ingreso, se encuentra anegada. Quienes viven en el lugar aseguran que hace meses conviven con el barro y el agua que cubre no sólo la calzada sino también la vereda y hasta ingresa a las casas y a los comercios.

La situación persiste desde hace meses y se agrava con cada lluvia. “El agua nunca se va, deben pasar varias semanas para que se absorba porque no tiene para dónde correr”, explicó una de las vecinas del lugar mientras mostraba el frente de su vivienda completamente cubierto por el barro. La situación preocupa a quienes viven en la zona y aseguran que la problemática es de larga data. “Todo el año tenemos algún tipo de problemas, cuando llueve uno no puede salir porque los autos y hasta las camionetas se hunden en el barrial y en el verano cuando no tenemos lluvia el polvo se convierte en nuestro principal enemigo”, remarcaron quienes viven desde hace varios años por la calle Tilcara, principal afectada por la falta de obras municipales.

La arteria es la de mayor circulación pero desde hace meses su situación es crítica. Según indicó la gente que vive en la zona, la calle se torna intransitable cuando llueve ya que no existen cunetas ni desagües por donde pueda escurrirse el agua. Uno de los vecinos ayer caminaba con botas por la vereda llena de agua y barro frente a su domicilio. “Esto va a estar así varios días porque el agua no tiene para donde ir. Como la Municipalidad se dedica sólo a rellenar, la calle queda más alta que las casas y por eso nos inundamos”, explicaron quienes padecen el penoso inconveniente.

Ernesto, quien también vive en el barrio San Roque, aseguró que hace meses envían notas a la Intendencia para que tome cartas en el asunto pero hasta el momento las soluciones no llegan y quienes viven allí deben convivir con una laguna de agua y barro. Entre las situaciones que deben afrontar, además se destaca que tras las lluvias son varios los motociclistas que pierden la estabilidad y caen al suelo, como también los automovilistas, que desconociendo la profundidad de la laguna no toman los recaudos necesarios.

Con indignación, la gente que vive en la barriada admite que los mayores flagelos del lugar están relacionados con la falta de tareas de mantenimiento de las calles. “Cuando llueve mucho todo el barrio es un desastre, pero acá el problema persiste por varios días porque el agua no tiene por dónde escurrirse y cuando pasan los autos el agua cubre las veredas y luego ingresa a las casas. Somos presos del barro”, se calificaron los vecinos.s