Venezuela: reprimen una protesta y matan a un chico de 14 años

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Era estudiante del secundario. Un policía le disparó en la cabeza cuando salía del liceo y caminaba a su casa en medio de una marcha. El ataque fue filmado y subido a YouTube. Ofensiva contra un diputado opositor.

La crisis venezolana escaló ayer gravemente cuando la policía reprimió una marcha de protesta y mató a un estudiante secundario de 14 años que se dirigía a su domicilio. El hecho ocurrió en la cuidad de San Cristóbal, en Táchira, el estado donde el año pasado se inició la mayor oleada de manifestaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro en demanda de seguridad, y contra la inflación y el desabastecimiento.

El chico muerto recibió un disparo de escopeta en la cabeza. Fue identificado como Kluiverth Roa, estudiante del liceo José Agustín Codazzi, de 14 años. El episodio fue filmado por los manifestantes que tomaron el rostro del policía y el momento en que huía y lo subieron a YouTube. El gobierno admitió que el atacante fue el agente de la Policía Nacional Bolivariana Javier Mora Ortiz de 23 años y anunció que será procesado. Según las investigaciones preliminares, Roa resultó gravemente herido cuando los manifestantes se enfrentaron con la policía que trataba de contener la protesta que crecía en los alrededores de la Universidad Católica del Táchira. El lugar es vecino a la residencia del gobernador oficialista de ese Estado, José Vielma Mora quien el año pasado dijo que renunciaría si disparaban a algún manifestante. El 9 de febrero de 2014 declaró a La Nación: “Han dicho que en este Estado la policía dispara, lo cual es totalmente falso. Si ocurre un solo disparo yo pongo a la orden el cargo como gobernador, nosotros no estamos de acuerdo con la violencia”. Ayer la oposición le demandaba que cumpla con esa promesa.

El concejal opositor José Vicente García precisó que el adolescente murió cuando era trasladado a un centro de salud. “Cómo se les ocurre que le disparen a quema ropa a un niño que simplemente está saliendo de su colegio para su casa’’, dijo a la agencia AP Glenda Lugo, vecina del lugar al rechazar el asesinato del joven. “Estamos cansados de esta injusticia. Esto que pasó aquí fue una injusticia’’, agregó. Luego de que se dio a conocer la muerte del joven, las protestas se intensificaron y se extendieron hacia las cercanías de la residencia del gobernador.

Estas manifestaciones se han venido reavivando en la región al cumplirse el 12 de febrero un año de las marchas contra el gobierno que se extendieron hasta mayo pasado y dejaron 43 muertos y cientos de heridos. El dirigente opositor Leopoldo López, del partido Voluntad Popular, fue acusado por el gobierno de haber promovido esa escalada y está detenido en la cárcel militar de Ramo Verde. El mayor líder opositor venezolano, el ex candidato presidencial Henrique Capriles, repudió la muerte del estudiante y acusó al gobierno de generar la violencia.

Ayer, precisamente, uno de los principales correligionarios de Capriles, dirigente del partido Primero Justicia, el diputado Julio Borges, enfrentaba una acción de parte del bloque oficialista que controla el Parlamento para quitarle la banca, la inmunidad y eventualmente detenerlo bajo cargos de golpismo. Es la misma acusación que el régimen de Maduro esgrimió contra el alcalde mayor de Caracas, Antonio Ledezma, para justificar su arresto también en Ramo Verde, una acción que provocó una oleada mundial de protestas.

El presidente y heredero del fundador del movimiento bolivariano, el fallecido Hugo Chávez, ha venido denunciando los últimos dos años todo tipo de intentonas de sublevación y magnicidios. Lo ha hecho al ritmo de la creciente crisis económica con inflación y desabastecimiento que ha acorralado al gobierno. La última es una conjura considerada disparatada por la oposición que el oficialismo afirma que incluía el bombardeo de la sede gubernamental, la cadena Telesur y la cartera de Defensa. Y que habría sido planeada en EE.UU. con auxilio de España.

En esa denuncia Maduro involucró a los principales referentes de la oposición, Ledezma, Borges, la ex diputada María Corina Machado y el detenido López. La intención sería descabezar totalmente a la dirigencia no oficialista con vistas a las cruciales elecciones legislativas de diciembre próximo que serían adelantadas a julio. Una de las razones de la preocupación del gobierno es que la crisis ha venido desplomando la imagen de Maduro y ahora se encuentra en poco más de 20 por ciento. De mantener esos niveles puede perder el control del estratégico Parlamento que encabeza el polémico Diosdado Cabello, el segundo hombre más poderoso del país. CLARIN