En un fallo histórico que sacude los cimientos de la Universidad Nacional de Formosa, la justicia federal dictó el procesamiento de Augusto César Parmetler y Zully Mabel Rivero. La resolución judicial no solo confirma la existencia de un «estado de sospecha» sobre el manejo discrecional de la planta permanente, sino que ordena el apartamiento inmediato de ambos de sus cargos por 90 días para evitar el entorpecimiento de la investigación.
La Universidad Nacional de Formosa (UNaF) atraviesa sus horas más oscuras desde su creación. En una extensa resolución firmada el 5 de mayo de 2026, el Juzgado Federal N° 1 de Formosa ha decidido poner un freno drástico a lo que la fiscalía describe como un ejercicio abusivo de la autoridad universitaria. El Rector de la institución, Augusto César Parmetler, y su cónyuge, la profesora Zully Mabel Rivero, han sido formalmente procesados sin prisión preventiva, pero con una medida cautelar que los deja fuera del control de la universidad: «ambos fueron suspendidos por decisión del juez».
El Origen del Conflicto: Un Nombramiento Bajo Sospecha
El expediente judicial detalla con precisión quirúrgica el «Hecho Investigado». Todo comenzó el 28 de julio de 2020, cuando Parmetler, en su carácter de máxima autoridad universitaria, firmó la «Resolución N° 613 del 28/07/2020 de designación de Zully Mabel Rivero a la planta permanente». Lo que a simple vista parecía un trámite administrativo más, escondía una irregularidad de fondo: la designada era su propia esposa —según el «Acta de Matrimonio N° 6 del 10/01/2020»— y el cargo otorgado era la Categoría 01 del Agrupamiento Superior Administrativo, el escalafón más alto de los no docentes.
La fiscalía sostiene que este acto administrativo se realizó «sin cumplir las exigencias establecidas por el Decreto PEN N° 366/06, al no haberse efectuado el concurso necesario». El magistrado subraya que la normativa vigente es clara: el ingreso a la administración pública universitaria debe regirse por los principios de idoneidad, transparencia e igualdad, garantizados únicamente a través de concursos de oposición y antecedentes.
La «Costumbre» como Defensa ante la Ilegalidad
Uno de los puntos más llamativos de la investigación surge de las declaraciones de los propios funcionarios de la UNaF. El Secretario de Gestión Institucional, Oscar Ramón Drelichman, admitió ante la justicia que «nunca se llamó a concurso para ingreso de personal no docente en la Unaf, siempre son designaciones mediante resoluciones». Esta declaración, lejos de exculpar a los imputados, parece confirmar una práctica sistemática de elusión de las leyes nacionales.
A este testimonio se sumó el informe de la Dirección de Recursos Humanos, el cual confesó que «desde la creación de la Universidad Nacional de Formosa… la totalidad de los agentes no docentes ingresaron por designación directa del Sr. Rector». Para la justicia, el hecho de que una irregularidad sea frecuente no la convierte en legal, especialmente cuando colisiona con el «Convenio Colectivo de Trabajo para los No Docentes de las Universidades Nacionales -Decreto 366/06-«.
Calificación Penal: Abuso de Autoridad y Nombramientos Ilegales
El procesamiento dictado contra Parmetler es por el delito de «proposición y nombramiento ilegal de cargo público previsto en el art 253 primera parte del C.P. en concurso ideal con abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionarios públicos». En el caso de Rivero, se la procesa por la «aceptación ilegal de cargo público», ya que la ley pena tanto al que nombra como al que acepta un puesto para el cual no cumple los requisitos legales, en este caso, la aprobación de un concurso público.
El fallo resalta que el bien jurídico protegido es el «correcto y normal funcionamiento de la Administración Pública», el cual se ve resentido cuando sus integrantes dictan resoluciones contrarias al orden jurídico vigente para favorecer a su círculo íntimo.
La Decisión Crucial: Suspensión y Apartamiento
Dada la posición de poder que ostentan los involucrados, el juez consideró indispensable dictar el «apartamiento temporal del ejercicio del cargo» por un término de noventa (90) días. El magistrado argumentó que el Rector posee una «posición de máxima autoridad institucional» y que su esposa se había transformado en su «mano derecha, con injerencia directa y efectiva sobre la estructura administrativa».
La justicia entiende que existe un «riesgo concreto y actual de entorpecimiento de la investigación», ya que ambos podrían incidir sobre la documentación relevante o ejercer influencia sobre testigos que son subordinados jerárquicos dentro de la universidad. Por lo tanto, «ambos fueron suspendidos por decisión del juez» de forma inmediata, dejando la conducción de la UNaF en una situación de acefalía temporal y crisis administrativa sin precedentes.
El Futuro de la Causa
La resolución aclara que esta medida no reviste un carácter sancionatorio definitivo ni importa un adelanto de pena, sino que es una «finalidad cautelar» para asegurar la eficacia del proceso. Sin embargo, el golpe reputacional y político para la gestión de Parmetler es total. La sociedad formoseña asiste al ocaso de una forma de gestionar la universidad pública donde, según la justicia, se omitió cumplir con la ley para privilegiar vínculos familiares sobre el mérito académico y administrativo./DiarioExpres



