Frente a la caída de la rentabilidad y la falta de apoyo nacional, productores de Formosa, Salta y Jujuy se reunieron en Laguna Naineck para trazar una estrategia conjunta en defensa de las economías regionales.
Días atrás, la localidad formoseña de Laguna Naineck se convirtió en el epicentro de un crucial encuentro agropecuario. Productores locales recibieron a miembros de la Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de Salta y Jujuy con un objetivo claro: analizar la compleja realidad que atraviesan las economías regionales, con especial foco en el golpeado sector bananero.
La jornada sirvió para intercambiar experiencias y profundizar en las problemáticas comunes que asfixian a miles de familias dependientes de la actividad agrícola. La producción de banana, un pilar histórico para la economía del norte de Formosa y de otras provincias de la región, fue el eje central de los debates debido al crítico escenario que afronta en la actualidad.
Durante la reunión, los productores manifestaron su profunda preocupación por la constante caída de la rentabilidad, el aumento desmedido de los costos de producción y la fuerte competencia desleal en el mercado interno. En este sentido, apuntaron contra la falta de políticas públicas de protección y acompañamiento por parte del Estado nacional, una ausencia que —denunciaron— profundiza de manera drástica la crisis del sector.
Los representantes de las distintas asociaciones coincidieron en que este panorama golpea de lleno el tejido social, sembrando incertidumbre en las familias rurales ante la falta de respuestas concretas que garanticen la continuidad de su trabajo.
Como respuesta a la crisis, los referentes remarcaron la necesidad urgente de fortalecer la unidad interprovincial. El objetivo es defender las economías regionales y exigir medidas que permitan recuperar la competitividad, protegiendo la producción local frente al ingreso de productos importados que desequilibran el mercado.
Asimismo, se destacó la importancia de sostener estos espacios de organización colectiva para visibilizar el reclamo y avanzar en acciones conjuntas que cuiden las fuentes de empleo y frenen el éxodo rural.
«Ante la delicada situación productiva coincidimos en seguir luchando juntos por la producción y las familias productoras», señalaron los protagonistas al cierre de la jornada, reafirmando un compromiso firme con los pequeños y medianos productores. El encuentro en Laguna Naineck no solo expuso la gravedad de la crisis, sino también la decisión inquebrantable del sector de mantenerse unido para resistir./OpiniónCiudadana



