En el seno de La Libertad Avanza, el malestar se intensifica entre los libertarios por los acuerdos que Karina Milei y los Menem están tejiendo con gobernadores aliados. Estas decisiones podrían dejarlos sin candidatos propios para las elecciones de 2027 en distintas provincias. A pesar de que Karina se alzó con el liderazgo del partido en 2025, llevando una estrategia de presentar candidatos propios, sus decisiones recientes han suscitado cuestionamientos entre las bases del partido.
El triunfo del gobierno en las elecciones de medio término parecía haber validado la estrategia de Karina, quien había marginado a Santiago Caputo, defensor de una aproximación a gobernadores en distritos con menor presencia libertaria. Sin embargo, un año después, la falta de candidatos competitivos que representen a La Libertad Avanza está comprometiendo las posibilidades de éxito en 2027, ya que solo han silenciado a los postulantes que representaban una verdadera amenaza para los gobernadores no aliados.
Karina ha enfatizado la importancia de mantener buenas relaciones con los gobernadores, a quienes les atribuye un papel crucial en la gobernabilidad del país. En sus recientes declaraciones, les recordó a los militantes el error de tildar a estos líderes de «chorros y narcos». Esta postura ha servido para evidenciar la precariedad del armado en el interior del país, donde apenas se cuentan con candidatos que puedan competir efectivamente en las provincias, debilitando su posible influencia electoral.
En la Ciudad de Buenos Aires, la situación no es menos compleja. Karina parece haber abandonado su postura inicial, inclinándose por forjar alianzas con figuras como Jorge Macri. Mientras tanto, las aspiraciones de algunos candidatos libertarios están decayendo a medida que se desafía su capacidad para posicionarse frente a contendientes de otros partidos, lo que ha llevado a varios concejales a optar por negociar directamente con intendentes peronistas.
La tensión también es palpable en el Congreso, donde los libertarios se encuentran en un delicado tira y afloja con la oposición. La necesidad de activar el Senado para sacar adelante leyes se enfrenta a la resistencia que lidera Patricia Bullrich, creando un panorama caótico donde se imponen las dudas sobre la gobernabilidad y el futuro de Milei. Sin una estrategia clara que les permita posicionarse en las provincias, los libertarios temen que la falta de candidatos propios fortalezca su debilidad en el juego político de los próximos años./(Con información de LPO)



