La búsqueda de opciones más económicas y saludables sostiene la demanda de productos avícolas en la provincia. Comerciantes aseguran que las ventas se mantienen firmes, con precios estables y un creciente interés por las proteínas de origen aviar.
En un contexto en el que muchas familias ajustan sus gastos, el pollo y el huevo continúan consolidándose como dos de las alternativas más elegidas por los consumidores. La diferencia de precio respecto a la carne vacuna y el cambio en los hábitos alimenticios impulsan una demanda que, según comerciantes del sector, se mantiene firme tanto en la capital como en el interior provincial.
En diálogo con Radio Uno, Germán Garnier, representante de La Blanca SRL, distribuidora de productos avícolas, sostuvo que las ventas atraviesan un buen momento pese a tratarse de una época del año tradicionalmente más tranquila.
«Gracias a Dios las ventas están sostenidas e incluso un poquito incrementadas. La carne vacuna cada vez se consume menos y muchos hogares están eligiendo una proteína más económica como el pollo», señaló.
El empresario explicó que el precio competitivo es uno de los factores determinantes, aunque también destacó la practicidad que ofrece este tipo de alimentos para la cocina cotidiana.
«Es un producto fácil de preparar y muy versátil. Desde unos muslos al horno hasta milanesas o pechugas rellenas. Todo eso hace que el consumo siga firme», comentó.
El huevo también gana protagonismo
Garnier aseguró que el huevo atraviesa un escenario similar. Según explicó, cada vez más familias incorporan desayunos con mayor contenido proteico, una tendencia que viene impulsando las ventas.
«Se está haciendo muy común consumir huevos revueltos u otras preparaciones con proteína durante la mañana. Eso fortaleció mucho la demanda», indicó.
Actualmente, un maple de 30 huevos puede conseguirse desde los 5.000 pesos, dependiendo del calibre, ya que existen diferentes tamaños que inciden en el valor final.
Una realidad que se replica en toda la provincia
Desde La Blanca SRL también abastecen a comercios del interior formoseño. Allí, explicó Garnier, el comportamiento del consumidor es muy similar al que se observa en la capital, aunque las lluvias y el estado de los caminos suelen representar un desafío adicional para la distribución.
«El consumo de pollo y de huevo está bastante parejo en toda la provincia. Lo que por ahí nos complica son los caminos cuando hay lluvias, pero la demanda sigue siendo buena», afirmó.
Estabilidad para planificar
Consultado sobre la situación económica, el comerciante destacó que uno de los principales cambios respecto a años anteriores es la estabilidad de los precios.
«Antes la inflación hacía que muchos comercios ganaran plata simplemente por tener mercadería en stock. Hoy eso cambió completamente. Ahora hay que vender, cuidar los costos, ser muy prolijo con los números y administrar bien el negocio», expresó.
No obstante, advirtió que aún existen dificultades vinculadas al acceso al financiamiento.
«Las tasas bancarias siguen siendo muy altas y eso complica tanto a las empresas como a las familias. Hoy hay que ser muy cauteloso para no equivocarse», concluyó./ElComercial



