La senadora se reunió con Coninagro y reclamó más medidas para la producción, después de respaldar los alivios para las pymes.
Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con el Gobierno de Javier Milei y aprovechó una reunión con representantes del campo para reforzar un posicionamiento que viene construyendo desde hace varias semanas. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado recibió a las autoridades de Coninagro, escuchó sus reclamos por las retenciones, el financiamiento y la infraestructura, y se comprometió a revisar proyectos legislativos pendientes. El encuentro se sumó a otros movimientos con los que busca ganar protagonismo dentro del oficialismo sin romper con el Presidente.
«Tienen preocupaciones, preocupaciones que hay que atenderlas y escucharlas», reconoció Bullrich después de la reunión. Entre los planteos que recibió mencionó los impuestos a las exportaciones, los problemas de infraestructura y la falta de avances en iniciativas como la ley de semillas y el certificado PyME para las cooperativas.
La senadora también dejó abierta una agenda de trabajo con la entidad. «Nos llevamos una agenda nutrida que la vamos a repasar y mantener este diálogo», afirmó. Y resumió su disposición ante los dirigentes del sector con un mensaje: «Cuenten conmigo».
El encuentro se realizó durante la reunión mensual de preconsejo de Coninagro y reunió al presidente de la entidad, Lucas Magnano, integrantes del Consejo de Administración y representantes de distintas regiones. La agenda incluyó financiamiento, economías regionales, infraestructura, emergencias climáticas y el funcionamiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
La actividad tuvo una lectura política que excede los reclamos agropecuarios. Bullrich busca instalar que el programa económico necesita más herramientas para acompañar a las actividades que todavía no muestran una recuperación. Esa posición ya la había expresado ante empresarios y volvió a plantearla después de los anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo, para aliviar la situación financiera de las pymes.
Los reclamos del campo y el pedido de más medidas para la producción
Uno de los principales planteos de los cooperativistas apuntó a las dificultades para sostener la actividad y financiar el capital de trabajo. Bullrich advirtió que las altas tasas de interés redujeron el acceso al crédito y complicaron las inversiones productivas.
«El año pasado, a principio de año había buena capacidad crediticia, los bancos estaban prestando con buena tasa. Después eso se perdió, la tasa subió a niveles imposibles y se abandonaron los créditos», explicó.
En ese marco, la senadora se refirió a las medidas que anunció Caputo para aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas. «Me parece importante, toda empresa necesita crédito para el capital de trabajo, esperemos que esto pueda ayudar a la mejora del sector», sostuvo.
Sin embargo, también reclamó que las nuevas herramientas no se concentren en una sola actividad. «Esperemos que no solamente sean créditos para los automóviles, sino también para el capital de trabajo de las empresas que son las que reproducen el trabajo y la actividad en el país», planteó.
Los representantes de Coninagro también expusieron la necesidad de avanzar con iniciativas vinculadas con biocombustibles, semillas y uso de jugos naturales. Además, pidieron previsibilidad para las inversiones y plantearon inquietudes por el futuro del INTA y el SENASA.
El vicepresidente de la entidad, Marcelo Federici, destacó la recepción de los reclamos y puso el foco en las economías regionales. «Realmente tuvimos una muy buena receptividad de los temas, temas transversales, temas para las economías regionales cruciales, como es infraestructura, como son los pasos internacionales, como es el costo productivo y fundamentalmente la institucionalidad de las cadenas productivas», expresó.
Federici también remarcó la importancia de preservar el funcionamiento de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), dos organismos vinculados con el desarrollo de sus respectivas cadenas productivas.
Por su parte, Magnano valoró la posibilidad de mantener un canal de diálogo con la senadora. «Iniciamos un hilo de trabajo con la senadora Bullrich que seguro será fructífero a lo largo del tiempo», afirmó.
El antecedente de las pymes: Bullrich respaldó las medidas de Caputo
La reunión con Coninagro llegó un día después de que Bullrich respaldara públicamente el paquete de medidas que anunció Caputo para aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas. La senadora aprovechó ese anuncio para recordar que venía reclamando una respuesta frente a los embargos y las dificultades que enfrentan las compañías.
«El anuncio para aliviar la situación de las PyMEs es positivo. Es mirarlas a la cara y decirles: queremos llegar antes de que sea tarde. Lo planteé durante mucho tiempo porque, con cada empresario que hablaba, nos repetía lo mismo: los embargos están matando a las empresas», escribió en X.
La dirigente celebró la suspensión de los embargos de ARCA y otras herramientas de financiamiento, pero advirtió que el Gobierno necesita avanzar con medidas que permitan recuperar la actividad sin modificar el rumbo fiscal.
«En un momento difícil del proceso de estabilización, hacen falta medidas concretas que ayuden a mover la economía, sin volver a las recetas del gasto descontrolado ni al plan platita«, sostuvo.
El mensaje respaldó las decisiones del ministro de Economía y, al mismo tiempo, reivindicó la intervención de Bullrich en un tema sensible para el Gobierno. La senadora busca mostrarse como una dirigente que acompaña el programa económico, pero también lleva reclamos sectoriales a la mesa de decisiones.
Esa postura quedó sintetizada en otro mensaje que publicó este miércoles, después de la reunión con Coninagro: «El rumbo es el correcto. Necesitamos más medidas, como las de ayer, que acompañen a quienes producen, invierten y generan puestos de trabajo».
En un video que acompañó la publicación, Bullrich señaló que la economía muestra desempeños desiguales. «Hay sectores que están creciendo muy bien y otros sectores que están muy rezagados y queremos tratar de que todos lleguen a la otra orilla», afirmó. También incluyó entre sus prioridades a la industria y la construcción y reclamó que las empresas tengan perspectivas de crecimiento.
La disputa por la conducción política y la reunión con sus diputados
Los reclamos económicos son una parte de las diferencias que Bullrich mantiene con la conducción libertaria. La senadora también cuestionó la forma en que se toman las decisiones dentro del Gobierno y la falta de coordinación entre la mesa política, los funcionarios y los referentes parlamentarios.
Uno de los episodios más visibles ocurrió durante la discusión del Presupuesto 2027 y los cambios vinculados con Discapacidad. Bullrich aseguró que no había sido informada sobre el contenido de esos artículos, pese a integrar la mesa política, y cuestionó la coordinación interna por la forma en que se había manejado el tema.
Las diferencias también aparecieron alrededor de la Ley de Tierras. La senadora planteó reparos sobre la estrategia legislativa del oficialismo y advirtió sobre los riesgos de avanzar con una iniciativa sin contar con los acuerdos necesarios ni resolver las cuestiones judiciales que seguían abiertas.
En ese contexto, Bullrich mantuvo una reunión de más de dos horas con Milei en la Quinta de Olivos el 9 de octubre. Después del encuentro, habló de una conversación profunda y aseguró que había podido plantear con sinceridad los temas que le preocupaban. El Presidente, por su parte, también difundió una imagen del desayuno de trabajo y buscó mostrar que el vínculo seguía abierto.
Sin embargo, las diferencias continuaron. El martes 3 de noviembre, Bullrich reunió en sus oficinas de Palermo a una docena de diputados nacionales de su confianza y a dirigentes que la acompañan desde su etapa en el PRO. Entre los participantes estuvieron Silvana Giudici, Sabrina Ajmechet, Damián Arabia, Patricia Vásquez, Alejandro Bongiovanni y Belén Avico.
La fotografía del encuentro alimentó las versiones sobre la construcción de un espacio propio dentro del oficialismo. En el entorno de la senadora describieron la convocatoria como una reunión de trabajo y negaron que implique una ruptura. La exhibición de ese grupo legislativo, sin embargo, también mostró que Bullrich conserva una estructura política propia y busca tener mayor peso en las decisiones.
La reunión coincidió con la suspensión de un encuentro de la mesa política nacional que Presidencia había anunciado para ese martes. Desde el Gobierno atribuyeron la cancelación a las ausencias de funcionarios que viajaron a Washington y de Caputo, que participaba de la Conferencia Industrial de la UIA. La coincidencia entre ambos movimientos volvió a alimentar las interpretaciones sobre las tensiones internas.
Lula, Malvinas y las diferencias con Santiago Caputo
La autonomía política de Bullrich también quedó expuesta en la política exterior. Después del balotaje en Brasil, la senadora reconoció el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva, a diferencia de Milei, que evitó pronunciarse sobre el resultado electoral.
El mensaje de Bullrich sostuvo que las elecciones expresan la voluntad popular y que esa voluntad debe respetarse. La senadora reconoció las diferencias ideológicas con el nuevo gobierno brasileño, pero destacó la importancia de mantener una relación pragmática entre países vecinos.
El posicionamiento generó malestar entre referentes de Las Fuerzas del Cielo, el espacio vinculado con Santiago Caputo. Desde ese sector cuestionaron que la senadora se apartara de la postura presidencial y la acusaron de mostrar una posición demasiado moderada frente a un gobierno de izquierda.
La interna también tuvo otro capítulo alrededor del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y la creación del Consejo de Seguridad Nacional. La discusión se concentró en la composición del organismo y en la posibilidad de incorporar al Ministerio de Seguridad, un planteo que generó diferencias entre el sector de Caputo y los dirigentes que negociaban modificaciones con los bloques aliados.
En ese debate, referentes cercanos al asesor presidencial sospecharon que Bullrich había intervenido para impulsar la inclusión de la cartera de Seguridad, aunque desde su entorno rechazaron esa interpretación. La discusión dejó expuestas diferencias sobre las atribuciones del nuevo organismo y el peso que debían tener las áreas de Seguridad e Inteligencia en su funcionamiento.
Las tensiones también se trasladaron a las redes sociales. El legislador bonaerense Agustín Romo, alineado con Santiago Caputo, publicó un mensaje en el que reclamó una identidad política más definida para el Gobierno y pidió dejar de lado las posiciones moderadas. En distintos sectores del oficialismo interpretaron que la publicación estaba dirigida a Bullrich.
Del lado de Karina Milei, en cambio, optaron por no escalar el conflicto. En su entorno minimizaron los últimos desmarques de la senadora y evitaron responder a los cuestionamientos públicos.
El lugar de Bullrich en el armado de 2027
La discusión tiene como telón de fondo el armado electoral de 2027 y el lugar que Bullrich pretende ocupar dentro del oficialismo. La senadora no confirmó una candidatura propia y mantiene su respaldo a Milei, pero sus intervenciones públicas, sus diferencias con distintos sectores de la conducción y sus reuniones con dirigentes y representantes productivos alimentan las versiones sobre una mayor autonomía política.
En paralelo, Martín Menem buscó cerrar las especulaciones sobre una candidatura presidencial alternativa dentro de La Libertad Avanza. «El único candidato de La Libertad Avanza es Javier Milei», afirmó. El Presidente compartió ese mensaje en sus redes sociales.
Por ahora, Bullrich evita plantear una ruptura y sostiene que el rumbo económico es el correcto. Sin embargo, busca instalar que la estabilización debe traducirse en respuestas concretas para las empresas, los productores y los sectores que todavía atraviesan dificultades.
La reunión con Coninagro fue una nueva oportunidad para llevar ese planteo al terreno productivo. Pero el mensaje también apunta hacia adentro del oficialismo: Bullrich pretende conservar su espacio, intervenir en la agenda económica y parlamentaria y disputar influencia en las decisiones de un Gobierno cuya conducción concentra cuestionamientos dentro de sus propias filas./BaeNegocios



