A lo largo de sus primeros doce meses al frente de la Casa Rosada, el mandatario pregonó y bregó por “una inserción internacional inteligente”, a la vez que criticó el aislamiento impuesto por su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner.
La canciller Susana Malcorra y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, fueron los encargados de organizar la política exterior y de tejer contactos con países con los que se había deteriorado el vínculo bilateral. Fue un año récord en la cantidad de jefes de Estado que visitaron la Argentina. No es un dato menor, es la consecuencia de una política pensada y diseñada para volver a insertar al país en el mundo, según destacan en Balcarce 50.
En ese sentido, recuerdan la cantidad de años que pasaron desde la última vez que vinieron presidentes de potencias mundiales como Estados Unidos o Francia. La visita del jefe de la Casa Blanca, Barack Obama, en marzo pasado, fue la más destacada de las 15 reuniones bilaterales que se llevaron a cabo en 2016 en la Casa Rosada o en la Quinta de Olivos.
Además del estadounidense, también pasaron por el país el presidente de Francia, François Hollande; los primeros ministros de Japón, Shinzo Abe; de Canadá, Justin Trudeau; y el italiano recientemente renunciante Matteo Renzi, entre los principales.
Otras reuniones bilaterales que Macri llevó a cabo fueron con los presidentes de Brasil, Michel Temer; de México, Enrique Peña Nieto; de Uruguay, Tabaré Vázquez; de Paraguay, Horacio Cartes; de Bulgaria, Rosen Plevneliev; de Eslovenia, Borut Pahor; el primer ministro de Montenegro, Milo Djukanovic; el emir de Qatar, Sheik Tamin bin Hamad Al Thani; y el gobernador general de Australia, Peter Cosgrove.
A pesar de que estuvo en la Argentina en su calidad de asesora especial del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, sobre Inclusión Financiera para el Desarrollo, la reina Máxima de Holanda fue otra de las figuras mundiales que estuvo de visita en este primer año de gestión de Cambiemos. La lista pudo haber sido más amplia con la llegada del presidente de Italia, Sergio Mattarella, y el ahora exministro de Nueva Zelanda John Key, ya que ambos cancelaron sus visitas a la Argentina por los terremotos que afectaron a sus países.s
El cambio en la Casa Rosada
El traspaso del kirchnerismo a Cambiemos no sólo evidenció en el programa político y económico, también tuvo su capítulo en lo que respecta a la administración de la Casa Rosada. Puertas afuera la decisión con más repercusión fue el desmontaje de la Galería de los Patriotas Lationamericanos, con el retiro de los cuadros del expresidente Néstor Kirchner y el venezolano Hugo Chávez.
En el día a día la actividad en la sede del Poder Ejecutivo, es responsabilidad del secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis, quien tuvo una favorable recepción. Uno de los puntos más valorados fue la serie de fumigaciones realizadas, que logró controlar la plaga de cucarachas y ratas.
Otro de los cambios se evidenció en el comedor en el que actualmente almuerzan alrededor de 800 personas. El rudimentario menú único que se ofrecía durante el kirchnerismo pasó a tener calidad de restaurante de la mano del chef Dante Liporace. También actualizaron tarifas: pasó de los simbólicos $3 a los $50 actuales.
La terraza de la Casa Rosada no quedó ajena al cambio: tras la limpieza de los escombros, se prevé que en 2017 se avanzará con la instalación de una huerta orgánica para hacer un “techo verde” que provea de materia prima al comedor.s
La imagen en el sube y baja
El presidente Mauricio Macri mantiene un 55% de imagen positiva a un año del inicio de su gestión, mientras que en el caso la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, el porcentaje escala hasta el 66%. Los datos surgen de una encuesta confeccionada por Opina Argentina para el diario porteño Popular, que mide la valoración de la principales figuras políticas del país, a partir de una muestra de mil casos de todo el país realizada a fines de noviembre.
Si bien Macri conserva guarismos apreciables de imagen positiva, que se combina con un 41% de apreciaciones negativas, registró un marcado descenso respecto del comienzo de su gestión. En aquel momento marcaba un pico de 70% de valoraciones positivas contra sólo un 27% de opiniones negativas.
Algunas políticas económicas consideradas “antipáticas”, como la suba de los servicios públicos, sumado al desgaste natural de la gestión, llevaron a que el Presidente dejara en el camino 15 puntos de imagen positiva.
El informe de opinión pública citado en matutino destaca que julio fue el único mes en que la imagen presidencial se vio comprometida, con niveles parejos de imagen positiva y negativa (sólo dos puntos de diferencial positivo), producto del incremento de las tarifas de los servicios públicos. Mientras que la imagen del mandatario cayó en las encuestas (pese a mantener un piso apreciable), Vidal se mantiene sorprendentemente en casi los mismos niveles que al inicio de su gestión: sólo tres puntos abajo.
Al igual que en el caso de Macri, su valoración tocó su punto más bajo a mitad de año (junio y julio), cuando registró 58% pero luego la curva retomó el sentido ascendente. Julio fue también el mes en que la imagen negativa de la gobernadora alcanzó su cifra más alta, con un 35%.
En cuanto a la segmentación por edad, la imagen presidencial se hace fuerte en los mayores de 50 años, llegando al 60% de registros positivos. En lo que respecta a la gestión, Macri cosecha un 50% de opiniones favorables, a lo que se contrapone un 41% de consideraciones negativas (diferencial positivo del 9%).s



