A casi siete meses del asesinato de Xiomara Portillo, la adolescente de 16 años hallada sin vida en un descampado del barrio Procrear de la ciudad de Formosa, la investigación continúa sin responsables identificados y con más interrogantes y sospechas de encubrimiento que respuestas.
«Los únicos ADN encontrados en el cuerpo de Xiomara no pertenecen a quienes estuvieron tres meses detenidos por el crimen.»
En ese contexto, los abogados defensores de los dos imputados que permanecieron detenidos durante casi tres meses y posteriormente recuperaron la libertad, anunciaron que solicitarán nuevas medidas de prueba destinadas a identificar los perfiles genéticos masculinos encontrados en el cuerpo de la víctima y que, según los informes periciales incorporados al expediente, no corresponden a ninguno de los acusados.
La presentación buscará que se convoque a aportar muestras de ADN a todos los hombres que integraron el entorno de Xiomara o que mantuvieron algún tipo de contacto con ella durante los últimos 90 días previos a su muerte, con el objetivo de cotejar esos perfiles con las muestras halladas debajo de las uñas de la adolescente.
La medida pretende reactivar una investigación que permanece estancada y sin avances significativos, en una causa que continúa generando fuertes cuestionamientos sociales, políticos y judiciales.
Los ADN que cambiaron el escenario
Según explicó el abogado defensor de los imputados, en el expediente existen dos perfiles genéticos masculinos obtenidos de muestras levantadas debajo de una de las uñas de Xiomara.
Los estudios realizados determinaron que esos perfiles no corresponden ni al menor Joaquín Torres ni a su padrastro Carlos Aguiar, quienes estuvieron detenidos durante meses como principales sospechosos.
«Es una prueba objetiva y es momento de avanzar sobre esa senda y buscar a quiénes corresponden esos ADN«, sostuvo el letrado.
Asimismo, indicó que los cotejos genéticos realizados hasta el momento se limitaron a sus defendidos y que los resultados fueron negativos respecto de los perfiles encontrados.
También señaló que durante los allanamientos y pericias practicadas sobre distintos elementos secuestrados en los domicilios de los imputados no se encontraron rastros genéticos de Xiomara.
Buscar nuevas líneas de investigación
La defensa adelantó que realizará un relevamiento completo del expediente para identificar a todas las personas de sexo masculino mencionadas en declaraciones testimoniales, conversaciones, informes y demás elementos incorporados a la causa.
A partir de allí solicitarán que sean convocadas para aportar muestras genéticas de manera voluntaria y avanzar con los cotejos correspondientes.
«Vamos a hacer un escrutinio de todo el expediente para identificar a los masculinos mencionados y solicitar que se realicen los análisis«, explicó Vargas.
De acuerdo con el planteo de la defensa, si esas muestras tampoco arrojan coincidencias, podrían requerirse nuevas medidas orientadas a reconstruir con mayor profundidad los vínculos, contactos y relaciones que Xiomara mantuvo durante los meses previos a su desaparición.
Una causa marcada por la polémica
Xiomara Portillo desapareció el 20 de noviembre de 2025. Días después, su cuerpo fue hallado en una zona descampada cercana al barrio Procrear.
Desde entonces, la investigación estuvo rodeada de controversias, cuestionamientos al accionar policial y judicial, denuncias de irregularidades y reclamos de la familia y distintos sectores de la sociedad que exigen el esclarecimiento del caso.
La aparición de dos perfiles genéticos masculinos que no corresponden a los imputados volvió a poner la causa bajo la lupa y abrió nuevos interrogantes sobre el rumbo de una investigación que, a casi siete meses del crimen, sigue sin identificar a los responsables.
Mientras tanto, la exigencia de justicia para Xiomara continúa creciendo y el reclamo es cada vez más contundente: que se agoten todas las líneas investigativas necesarias para determinar quiénes estuvieron realmente involucrados en uno de los crímenes que más conmocionó a la provincia.



