Se trata de un exagente de la AFIP que se desempeñó durante la gestión de Alberto Abad. Deberá responder preguntas sobre cómo funcionaba el organismo entre 2018 y 2019.
El exsubdirector de Grandes Contribuyentes Nacionales de la AFIP, Juan Carlos Santos, declarará este martes ante el Tribunal Oral Federal 7 en el juicio por la causa Cuadernos. Su testimonio llega semanas después de un insólito episodio: por un error en la citación, se presentó a declarar un hombre de 73 años que tenía el mismo nombre, pero no era el exfuncionario.
Todo ocurrió el pasado 7 de julio, durante una audiencia en Comodoro Py. El hombre, que no tenía relación con la causa, se presentó ante el juez Enrique Méndez Signori y aclaró de inmediato la confusión: “Se equivocaron de Juan Carlos Santos”.
Desde el TOF le preguntaron: “Cuando lo contactaron para prestar declaración en el marco de este juicio, ¿le explicaron los motivos de la citación?”. El contador respondió: “No, nadie me llamó ni me explicó nada. Me llegó un WhatsApp, que me iban a citar. Estaba en el exterior, con mi hija, y me tuve que volver para esto
El verdadero Juan Carlos Santos es el exfuncionario de la AFIP que se desempeñó durante la gestión de Alberto Abad. Ya había prestado testimonio en Comodoro Py en otras causas, entre ellas la de Oil Combustibles durante la pandemia.
Su citación en el juicio de los Cuadernos está destinada a reconstruir la actuación de la AFIP entre 2018 y 2019, período en el que recibió oficios judiciales vinculados a la investigación por sobornos.
Además de Santos, declararán Pedro Mario Majul, Samanta Fagan, Miriam De Luca y Beatriz Zoe López.
Funcionarios de ARCA revelaron las maniobras que usaban empresarios para retirar dinero en efectivo de la obra pública
Días atrás, cuatro funcionarios de ARCA detallaron en el juicio de la Causa Cuadernos las maniobras utilizadas por empresarios investigados para extraer fondos en efectivo de contratos de obra pública adjudicados durante los gobiernos kirchneristas.
Las operatorias incluían la contratación de proveedores calificados como “no confiables”, la emisión de facturas de dudosa consistencia y la compra de dólares en efectivo entregados a apoderados de las uniones transitorias de empresas (UTE).
Entre las firmas investigadas aparecen Isolux, Fainser, Sacde (ex IECSA) y Esuco. Todas ellas formaban UTE para proyectos específicos de infraestructura. Al recibir adelantos o pagos parciales del Estado, contrataban a proveedores que emitían facturas sin contraprestación comprobada. Esos egresos se registraban contablemente como gastos comerciales ordinarios vinculados a la obra, lo que permitía la salida de dinero sin respaldo documental.
Uno de los casos mencionados es el de Isolux, que se adjudicó en 2007 la construcción de la Usina Termoeléctrica de Río Turbio por más de 2000 millones de pesos. Empleados de la ex AFIP detectaron que parte de los fondos se derivaba a través de intermediarios en Nueva York hacia cuentas en la Banca Privada de Andorra.
Una de las testigos dijo: “Nos informaron que la plata había sido derivada a través de un intermediario en Nueva York a la Banca Privada de Andorra. Hasta ahí llegó nuestra labor investigativa”./TN



