La situación crítica que atraviesan varias familias de la Colonia San Juan, jurisdicción comunal de Laguna Naineck, quedó reflejada en el testimonio de Reinaldo Benítez durante una entrevista brindada a un programa radial de FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO de la capital provincial. Según relató el vecino, la comunidad permanece aislada desde hace 22 días debido al avance del agua provocado por el desborde de esteros y riachos de la zona, situación que dejó inutilizados los caminos de acceso.
Benítez explicó que el problema se agravó por obras de infraestructura que no habrían funcionado correctamente. En particular, señaló la construcción de dos represas, una sobre el Riacho Porteño y otra en un estero cercano, las cuales habrían contribuido al estancamiento y desborde del agua. “No tenemos salida, está todo inundado”, expresó, describiendo el complejo escenario que enfrentan diariamente las aproximadamente diez familias que habitan la colonia.
La movilidad en el lugar se ha vuelto extremadamente precaria. Los vecinos dependen de un puente colgante que se encuentra próximo a ser alcanzado por el agua y de pequeñas canoas para trasladarse de un sector a otro. Incluso, una de las embarcaciones sufrió daños recientes, dificultando aún más la circulación. Esta situación no solo limita el desplazamiento de los pobladores, sino que también impide el acceso normal a servicios esenciales y actividades cotidianas.
El aislamiento afecta especialmente a los niños y a la economía familiar. De acuerdo con el relato de Benítez, seis estudiantes no pueden asistir a clases desde hace varios días debido a la imposibilidad de salir de la colonia. Asimismo, los productores locales no logran comercializar mandioca, batata y otros productos agrícolas, generando pérdidas económicas y creciente preocupación entre las familias afectadas.
Si bien los vecinos recibieron asistencia puntual de organizaciones como la Federación Agraria Argentina, dirigentes locales y representantes legislativos, aseguran que las soluciones definitivas aún no llegan. Existe expectativa por la posible apertura de un camino alternativo mediante trabajos con maquinaria vial, aunque esto depende de intervenciones sobre terrenos privados y del acompañamiento de organismos oficiales. Mientras tanto, el avance del agua continúa siendo monitoreado en distintas localidades del interior formoseño, donde persiste la preocupación por nuevas complicaciones en la región.



