La voz del pueblo Qom llegó a Nairobi, Kenia, de la mano de Félix Díaz, quien entre el 21 y el 25 de septiembre participó del encuentro internacional “Our Land, Our Nature” (OLON), junto a representantes indígenas de 16 países. Bajo la consigna “No a la colonización de la naturaleza”, el encuentro puso en debate la defensa de los territorios ancestrales, la conservación de la biodiversidad y el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas frente a modelos de protección de la naturaleza que, según denunciaron los participantes, en algunos casos han implicado el desplazamiento o la exclusión de las comunidades que históricamente habitan esos territorios.
Durante su intervención, el dirigente Qom reivindicó la identidad y la autonomía de los pueblos indígenas y dejó en claro que su presencia en Nairobi no respondía a ninguna alianza partidaria. “Hoy nos manifestamos como indígenas, no como alianza de algún partido político, sino como lo que somos”, afirmó. Díaz destacó además el valor de los símbolos indígenas como parte de una memoria colectiva que permitió preservar la identidad de los pueblos a través de generaciones, pese a los procesos históricos de colonización, despojo y persecución que afectaron a las comunidades originarias.
Desde esa perspectiva, el referente argentino trasladó al escenario internacional los reclamos vinculados con la defensa de los territorios indígenas. “No somos originarios de otro planeta o de otro país. Somos nativos de las tierras que hoy estamos defendiendo”, sostuvo. Su mensaje incluyó un firme rechazo a las situaciones de violencia y persecución que, según expresó, continúan afectando a pueblos indígenas en distintas regiones: “No queremos más muertes. No queremos más prisión. No queremos más amenazas en nuestros territorios”. Sus declaraciones fueron difundidas por Pressenza International Press Agency en el marco de la cobertura del encuentro.
La discusión sobre los territorios estuvo estrechamente relacionada con la protección de la naturaleza y de especies amenazadas, entre ellas los grandes simios. Los participantes plantearon la necesidad de que las políticas de conservación reconozcan el papel de los pueblos indígenas y sus conocimientos ancestrales, especialmente en regiones donde comunidades y biodiversidad comparten los mismos ecosistemas. En ese marco, el encuentro cuestionó modelos de conservación que pueden excluir a las poblaciones locales y reclamó que cualquier iniciativa que afecte territorios indígenas respete el consentimiento libre, previo e informado y la participación efectiva de las comunidades.
Como resultado de las jornadas, el 25 de septiembre fue presentada la Declaración de Nairobi y se anunció la creación de la Indigenous Land Alliance, destinada a fortalecer la articulación entre pueblos indígenas de diferentes regiones del mundo. El documento reivindica los derechos territoriales, la autodeterminación y los conocimientos tradicionales, y reclama que las decisiones relacionadas con conservación, biodiversidad, carbono y otros proyectos que involucren territorios indígenas no sean adoptadas sin la participación y el consentimiento de sus habitantes. La iniciativa busca, de esta manera, instalar en el debate internacional la relación entre protección de la naturaleza y respeto de los derechos indígenas.
La participación de Félix Díaz permitió que la voz del pueblo Qom se incorporara a ese debate mundial desde una perspectiva vinculada con la identidad, la memoria y la defensa territorial. “Queremos que la unidad de los pueblos indígenas sea real, que sea respetada”, expresó, antes de reclamar a los Estados que asuman su responsabilidad de proteger y garantizar la existencia de los pueblos originarios. Desde Nairobi, el mensaje llevado por el dirigente argentino quedó resumido en una demanda que atravesó todo el encuentro: la protección de la naturaleza no puede construirse al margen de los pueblos que históricamente habitan y conocen esos territorios.



