Después de la enorme protesta universitaria, el Gobierno convoca a la UBA y busca negociar un acuerdo

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Con el objetivo de anticiparse a eventuales conflictos y bajar la tensión en torno a la educación pública, el Gobierno dio un primer paso para reestablecer el canal de “diálogo técnico” con los rectores de las universidades y convocó al rector de la UBA, Ricardo Gelpi. La cita será el próximo lunes, un día antes de la reunión con los titulares de altas casas de estudio del país.

Tal como anticipó Clarín, por orden expresa del presidente Javier Milei, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se puso al frente de las negociaciones y retomará el trabajo junto al secretario de Educación, Carlos Torrendell. Ambos habían sido corridos del centro de las conversaciones en los últimos diez días ya que en la Casa Rosada habían apostado a un trabajo de pinzas entre el asesor estrella del Presidente, Santiago Caputo, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Alvarez.

Este funcionario quedó en el centro de la escena y recibió duras críticas desde todos los sectores. No sólo desde las universidades, cuyos rectores cuestionan por lo bajo su estilo “soberbio”, en el diálogo subterráneo, y los provocativos mensajes que realiza en sus redes sociales.

Puertas adentro del Gabinete también cosechó reproches: un alto funcionario reclamó su cabeza el día después de la movilización, pero Pettovello lo mantuvo en su cargo. El Presidente, en un gesto de respaldo a su amiga ministra, marcó que “los equipos los define cada ministro”. De todos modos, Alvarez fue corrido de las conversaciones “hasta nuevo aviso”, confiaron fuentes oficiales.

De cara a la reunión del lunes con Gelpi (fue citado a las 10), Milei buscó interiorizarse de la situación. En paralelo a la reunión de Gabinete, le pidió un informe a Pettovello y trazó los objetivos hacia adelante.

El jefe de Estado le reiteró a su tropa que no va a ceder «ni un centímetro» en su proyecto para auditar en qué gastan las universidades, aunque aseguró que no va a desfinanciar a la educación pública. «Vamos a garantizar los fondos para el funcionamiento de las universidades y vamos a auditar cómo se utilizan esos fondos», reafirmó este miércoles en un posteo en redes sociales.

Alineado con Milei, y tras días de perfil bajo, Torrendell reapareció públicamente y aseguró que «los salarios (de los docentes) seguirán incrementándose» pero advirtió que la intención del Gobierno también es «fiscalizar y supervisar» el destino de los fondos que se enviarán.

«Lo que queremos hacer es trabajar también con los rectores. Hay una continuidad del diálogo. Ya estaban convocados. Vamos a participar con la ministra de la continuidad de las conversaciones”, apuntó el secretario en una entrevista con LN+.

Si bien en Casa Rosada aseguran que la cita con Gelpi estaba prevista «desde la semana pasada», fuentes al tanto de las negociaciones admitieron que a partir de la imponente marcha en defensa de la educación pública hubo un replanteo en la estrategia oficial. Milei tomó nota del impacto que había tenido y optó por volver a apostar a un «diálogo técnico», con la premisa de que los rectores son «personas más razonables» que la dirigencia política que, según la consideración del Presidente, motorizó la protesta.

En ese sentido, Torrendell se apoya en los números para destrabar el conflicto. «El año pasado, el presupuesto de 2023 tenía previsto 750.000 millones. Finalmente se ejecutaron 1,38 billones, un aumento de 82% entre el presupuesto y el ejecutado. La inflación fue de 211%. Entonces uno creo que tiene derecho a hacerse objetivamente una pregunta que es: ¿Qué pasó?”, planteó en la misma nota televisiva. Cuentan quienes siguieron el hilo de las conversaciones privadas que mantuvo con los recortes que ese argumento ya lo había puesto sobre la mesa en charlas previas con los rectores.

En cualquier caso, en el entorno presidencial apuntan como «un error haber confiado en que la política» iba a desactivar la protesta incluso tras el envío de fondos. «Ya quedó claro que no podemos confiar en tipos que están pensando en cómo defender sus curros y no en la educación. De ahora en más hablaremos sólo con los rectores», indican. Una curiosidad: excluyen de esa referencia a Emiliano Yacobitti, en los papeles el vice de Gelpi. El referente porteño del radicalismo y mano derecha del senador Martín Lousteau es hoy el principal apuntado. (clarin.com)