El Gobierno de Javier Milei consiguió una victoria clave en el Congreso: la reforma de la Carta Orgánica del BCRA obtuvo media sanción con 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones. El proyecto busca impedir que futuros gobiernos recurran a la emisión para financiar el déficit, restringe los adelantos al Tesoro y refuerza la autonomía de la autoridad monetaria. Ahora deberá ser tratado por el Senado.
El Gobierno nacional consiguió este miércoles una de sus principales victorias legislativas del semestre. La Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa central del programa económico de Javier Milei que pretende establecer por ley fuertes restricciones al financiamiento del Estado mediante emisión monetaria.
La votación terminó con 144 diputados a favor, 102 en contra y nueve abstenciones, por lo que el proyecto obtuvo media sanción y será enviado ahora al Senado.
La Libertad Avanza logró reunir los votos necesarios con el respaldo del PRO, la UCR, el MID y sectores de Provincias Unidas, Argentina Federal, Independencia, Producción y Trabajo y Por Santa Cruz.
El Banco Central no podrá financiar al Tesoro
El corazón de la reforma consiste en establecer una prohibición explícita al financiamiento directo o indirecto del Tesoro Nacional por parte del Banco Central.
De aprobarse definitivamente, el BCRA ya no podrá recurrir a los adelantos transitorios, mecanismo utilizado históricamente para asistir financieramente al Estado. Tampoco podrá comprar directamente títulos públicos en el mercado primario.
Para el oficialismo, la modificación busca evitar que futuros gobiernos utilicen nuevamente la emisión monetaria para cubrir desequilibrios fiscales.
El diputado libertario Santiago Pauli, encargado de presentar el proyecto en el recinto, sostuvo que la finalidad es impedir de manera permanente que un gobierno pueda recurrir a una emisión descontrolada.
La administración de Milei vincula directamente este mecanismo con los procesos inflacionarios que atravesó la Argentina y pretende convertir el principio de «emisión cero» en una restricción legal que trascienda al actual Gobierno.
Preservar el valor de la moneda como objetivo central
La iniciativa también modifica las funciones asignadas al Banco Central.
La reforma de 2012 había establecido entre sus objetivos la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
Si el nuevo proyecto obtiene sanción definitiva, la preservación del valor de la moneda pasará a constituirse en el objetivo central de la autoridad monetaria.
Además, se prohíbe transferir al Tesoro ganancias meramente contables o generadas por diferencias de cambio. Los resultados del BCRA deberán destinarse prioritariamente a absorber pérdidas acumuladas, recomponer su patrimonio o cancelar deuda pública.
La iniciativa también contempla cambios sobre las Letras Intransferibles y actualiza las reglas relacionadas con la administración de las reservas internacionales.
Más requisitos para remover a las autoridades del BCRA
Otro de los puntos relevantes es el fortalecimiento de la estabilidad institucional de las autoridades del Banco Central.
Para remover al presidente o a integrantes de su directorio deberá acreditarse una «causal grave» y obtenerse posteriormente una mayoría de dos tercios tanto en el Senado como en Diputados.
El oficialismo sostiene que esta modificación permitirá reducir la influencia del Poder Ejecutivo sobre la conducción de la política monetaria.
La oposición cuestionó especialmente este punto. Sectores del peronismo y de Encuentro Federal argumentaron que la reforma introduce una rigidez excesiva y podría limitar las herramientas económicas disponibles para futuros gobiernos.
También hubo cuestionamientos sobre el artículo que permite utilizar determinados activos que integran las reservas como garantía en operaciones propias de banca central.
Una reforma clave para Milei que ahora pasa al Senado
La aprobación representa apenas la primera etapa legislativa. La reforma todavía no es ley y deberá conseguir ahora el respaldo del Senado.
Para el Gobierno, sin embargo, la media sanción constituye una señal política importante: Javier Milei considera la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central una pieza estratégica para intentar blindar a futuro uno de los principios centrales de su programa económico: impedir que el déficit público vuelva a financiarse mediante emisión monetaria./ElComercial



