La historia muestra mejoras de rendimiento del agro en años de El Niño, aunque la abundancia de lluvias en el Litoral y la pampa húmeda obliga a mirar con cautela lo que viene.
Los productores agrícolas festejan por la llegada del súper niño, la variante más internsa del fenómeno climático El Niño. La abundancia de agua podría favorecer la producción de trigo, soja y maíz durante la campaña 2026/27, aunque en muchas regiones el estrés hídrico podrían complicar las cosechas.
El impacto sobre el agro argentino no será uniforme. La mayor disponibilidad de agua puede mejorar las condiciones de los cultivos de verano en zonas que suelen sufrir déficits hídricos, pero las precipitaciones excesivas también pueden generar anegamientos, pérdidas de nutrientes y dificultades logísticas.
Según la Secretaría de Agricultura ya aumentaron las áreas clasificadas con excesos o almacenaje excesivo en el Litoral, principalmente en el este de Corrientes y Entre Ríos, más allá de las inundaciones provocadas por los desbordes de los Ríos Paraná y Uruguay.
Un artículo de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destaca que en las últimas semanas las abundantes lluvias mjoró fuertemente la performance de los cultivos de trigo en las zonas del norte y noreste y se recuperan de las fuertes sequías que las afectaba.
En alguna zonas llovió más de 40 mm y aunque no se recuperará la totalidad de lo perdido, habrá una fuerte mejora.
Para los productors “la lluvia llegó justo, como el gol del Enzo Fernandez a los ingleses. Si al trigo no lo agarra el fusarium, va a terminar siendo un muy buen año”, dijeron a BCR desde Aldao, al sur de Santa Fe.
La historia marca mejores rendimientos con el niño
Según análisis del Conicet, El Niño fuele tener un efecto positivo sobre los principales cultivos de verano. En las 13 campañas que correspondieron a años con el fenómeno climático los rendimientos promedio mejoraron un 11% para el caso de la soja y 10% para el caso del maíz. También afectan positivamente a los cultivos de trigo, cebada y girasol.
La mejora también se distribuyó geográficamente, ya que en nueve de cada diez localidades hubo mejores resultados en ambos cultivos.
Según la investigación de la empresa Yieldata, las provincias que tuvieron las mejores performances fueron Entre Ríos, con aumentos de hasta un 28%; Córdoba, con subas que alcanzan al 15,4% y Santa Fe con mejoras de hasta 15,2%.
Las perspectivas en general son buenas para el agro, aunque aún queda por ver cuánto puede afectar el exceso de agua de este superniño a los campos argentinos, fundamentalmente de la pampa húmeda y el litoral./MDZ



