Desde este 6 de mayo, el tubo de 10 kilos alcanzó los $28.000 en los puntos de venta. El incremento acumulado en menos de un mes ya supera los $5.000, generando indignación en los barrios.
El precio de la garrafa de 10 kilos volvió a subir en Formosa, consolidando un escenario de incertidumbre y malestar social. A partir de este miércoles 6 de mayo, el envase básico pasó a costar $28.000, un valor que llega apenas semanas después del último ajuste. Se corroboró el nuevo tarifario y se recogió el testimonio de vecinos que describen una realidad asfixiante para sostener el consumo básico del hogar.
La escalada de precios es vertiginosa: el pasado 10 de abril la garrafa cotizaba a $23.000, para luego trepar a $26.000. Con este nuevo salto, el incremento acumulado en menos de 30 días es de $5.000, una cifra que descoloca cualquier presupuesto familiar. «Vamos a volver a la época del carbón y la leña, porque así no se puede», sentenció una vecina, reflejando una alternativa que empieza a dejar de ser una frase hecha para convertirse en una posibilidad real.
El costo de cocinar: más de $50.000 al mes
Para la mayoría de las familias formoseñas, el impacto es directo y matemático. Aquellos hogares que consumen dos tubos por mes deben destinar ahora más de $56.000 solo para cocinar. «No es solo el gas, todo está imposible», reclamaron los entrevistados, quienes además señalaron que el servicio de envío a domicilio encarece el producto en casi $5.000 adicionales, obligando a muchos a trasladar los envases por medios propios para abaratar costos.
Sumado al precio, los usuarios manifestaron sospechas sobre el rendimiento del producto. Según denunciaron ante los micrófonos de la emisora, la duración del gas se redujo drásticamente en el último tiempo.
Quita de subsidios y ajuste cotidiano
La crisis se profundiza en los sectores más vulnerables, donde los reclamos por la eliminación de programas de asistencia son recurrentes. «Antes cobraba el beneficio del gas (Programa Hogar), pero me lo sacaron y nunca más me lo devolvieron», relató una vecina, evidenciando el desamparo de quienes dependen exclusivamente de este recurso al no contar con red de gas natural.
Con este nuevo incremento, la garrafa se consolida como un símbolo del ajuste diario en la provincia. Entre el costo logístico, la menor durabilidad y la desaparición de subsidios, el acceso a un servicio esencial se vuelve, para miles de formoseños, un artículo de lujo cada vez más difícil de costear./DiarioOpinion



