En medio de la presión de Milei, la oposición “dialoguista” condiciona su apoyo y exige cambios a la ley ómnibus

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. El debate arranca este martes con un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados.
. Un sector del PRO, el radicalismo y el bloque conducido por Miguel Pichetto ponen condiciones para acompañar.

En medio de la presión de Javier Milei para que el Congreso avance con la aprobación de sus iniciativas, la Cámara de Diputados arrancará este martes con el tratamiento del proyecto “ómnibus” en un plenario de comisiones. Los bloques afines al oficialismo y los opositores predispuestos a acompañar con algunas condiciones esperan a conocer el grado de apertura del Gobierno a las modificaciones, mientras internamente buscan unificar las posturas de cara al inicio del debate.

La discusión en Diputados comenzará el martes después del mediodía, en las comisiones de Legislación General, Presupuesto y Asuntos Constitucionales. Seguirá al día siguiente, en los dos casos con exposiciones de funcionarios y jornadas de varias horas. El oficialismo intentará emitir dictamen la semana próxima, para cumplir con el objetivo de tratarlo en el recinto el 24 de este mes.

En paralelo, los espacios opositores intensifican los reclamos para iniciar el debate del megadecreto en la comisión bicameral del área, por el momento no conformada. El texto ya ingresó por el Senado. Los integrantes serán definidos por resolución de Victoria Villarruel y Martín Menem. Las pujas por los lugares jugaron a favor del oficialismo en su estrategia de ganar tiempo.

Sobre el proyecto ómnibus, ante la debilidad de La Libertad Avanza (38 diputados sobre 257), serán clave los bloques aliados como el PRO y los opositores “dialogistas” como la UCR, Hacemos Coalición Federal y otros que responden a gobernadores. Unión por la Patria y la izquierda se encaminan al rechazo.

“No vamos a acompañar nada”, adelantó Carlos Castagneto en radio 10. En todo caso la duda será la presencia en la sesión de los 102 integrantes de UxP. Las ausencias podrían favorecer al oficialismo. Los cinco diputados del Frente de Izquierda también estarán en contra.

Del resto, aun con matices internos, el PRO es el espacio más predispuesto a avalar el proyecto, incluso las partes más controvertidas como las delegaciones legislativas al Poder Ejecutivo en el marco de la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, social, previsional, de seguridad, defensa, tarifaria, energética y sanitaria.

“Está en nuestra voluntad acompañar, señalando algunas observaciones para mejorar el texto”, confirmó este domingo una espada legislativa del macrismo, en línea con las expresiones públicas de Milei. “No negociamos nada, sólo aceptamos sugerencias para mejorar”, insistió el Presidente en radio Mitre.

Un puñado de legisladores alineados con Horacio Rodríguez Larreta, en cambio, pondría algunos reparos. “El bullrrichismo es parte del Gobierno, pero hay cosas que son un disparate. No lo vamos a declarar emperador por los próximos cuatro años”, contrapusieron desde ese sector. Este lunes habrá una reunión de bloque.

En la UCR, con un sector más crítico, buscan unificar las posturas. “Nuestro posicionamiento es muy constructivo, pero no creemos que el todo o nada sea una estrategia para que salgan las reformas. Para que avancen rápido y de manera efectiva deben hacerse de la mejor manera posible”, dijo Rodrigo de Loredo -jefe del bloque- a Clarín.

Los radicales armaron un “semáforo” para separar las partes más discutidas de otras que podrián acompañar con cambios o tal cual están. Entre las señaladas en rojo aparecen lo que consideran un “exceso” en las delegaciones al Ejecutivo, la eliminación de la fórmula de movilidad jubilatoria, el procedimiento para las privatizaciones y el aumento de retenciones.

Cerca de una decena de correligionarios llegarán al plenario con una postura más dura que la reflejada por De Loredo y los mandatarios provinciales del partido, predispuestos a negociar. “Vamos a definir de acuerdo a los que nos votaron, a las convicciones y no a los gobernadores o al clima político del momento. Nosotros somos opositores”, se diferenció un diputado ante la consulta de este diario.

La amplitud de temas potencia las dificultades para unificar posiciones, coincidieron tanto en la UCR como en otros espacios. “Además de duros y blandos, la discusión está atravesada por los intereses regionales. Los mendocinos saltan por el vino, los tucumanos por el bioetanol, santafesinos, cordobeses y entrerrianos por las retenciones”, rumiaron los que en estas horas pretenden articular.

Otro espacio decisivo será Hacemos Coalición Federal, el bloque de 23 miembros presidido por Miguel Pichetto en el que confluyen desde la Coalición Cívica, el socialismo y los cordobeses que responden a Juan Schiaretti hasta Emilio Monzó, Nicolás Massot, Margarita Stolbizer y Ricardo López Murphy.

“No vamos a aceptar las facultades delegadas y pedimos desmalezar los temas absurdos. Un Gobierno que enfrenta una crisis económica y social no puede mandar un proyecto de más de 600 artículos, sin priorización”, aseguró Stolbizer a Clarín. En el trazo grueso hay coincidencias internas, en la letra chica algunas posiciones se bifurcan.

Otro integrante de ese bloque, en reserva, lanzó una advertencia. “La idea es que el gobierno tenga su ley, pero así como está el dictamen no se puede acompañar. Proponemos una cantidad de reformas y, si no las toman, no van a tener los votos”, avisó ante el discurso rígido de Milei, aunque aun así desde el oficialismo dejaron abierta la posibilidad de un margen de maniobra para eventuales modificaciones. (clarin.com)