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martes 31, marzo 2026.
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Formosa quedó última en el ranking del Índice de Desarrollo Democrático

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El ranking se elabora desde un índice obtenido por las mediciones de datos de varias dimensiones democráticas y Formosa obtuvo un puntaje de 0 sobre 10. Los datos fueron analizados y avalados por la Universidad del Salvador, la Universidad Católica Argentina y la Fundación Konrad Adenauer de Alemania. “Trabajamos para comparar la realidad del desarrollo democrático en las provincias argentinas”, explicó Jorge Arias, Director de la consultora Polilat, al Grupo de Medios TVO.

“El Índice de Desarrollo Democrático de Argentina ya es un primo hermano del Índice de Desarrollo Democrático de América Latina que hacemos desde el año 2002 y el Índice de Desarrollo de México que realizamos desde el año 2010. Son experiencias que ya tienen muchos años de medición con idénticas metodologías y trabajamos para comparar la realidad del desarrollo democrático en las provincias argentinas”, agregó Arias.

Dicho Índice elabora un ranking de desarrollo democrático de las 24 provincias argentinas y la Capital Federal analizando los datos de 4 dimensiones democráticas, democracia de los ciudadanos, democracia de las instituciones, democracia social y humana y democracia económica. El ranking los lidera la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un puntaje de 10, mientras que la provincia de Formosa se ubicó última con un puntaje de 0.

“La cuestión principal que hay que aclarar es que cuando hablamos de democracia es muy difícil de objetivar, aunque nos pongamos rápidamente de acuerdo en lo que significa la democracia para cada uno de nosotros. Desde aquel sueño que nos planteaba Alfonsín en la campaña de la recuperación de la democracia, de que con la democracia se come, se cura y se educa, vemos que a lo largo de las décadas no hemos logrado cumplir la satisfacción para la mayoría de los argentinos”, mencionó Arias.

El índice, similar al que realizan desde hace años en otros países como México, contó con la colaboración de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad del Salvador y la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Católica Argentina, además tiene el auspicio y la promoción de la Fundación Konrad Adenauer de Alemania.

“Tomamos unos 50 indicadores de la democracia, básicamente el 90% son indicadores duros, datos duros de cada provincia, y algunas cuestiones que se miden por encuestas porque no hay otras formas de resolverlo, por ejemplo la corrupción. Medimos en 4 dimensiones, lo que denominamos democracia de los ciudadanos, osea cuál es el clima del respeto a derechos y libertades que hay en cada una de las provincias; la democracia de las instituciones, que es como funciona la transparencia y el grado de control entre las distintas organizaciones e instituciones que conforman la democracia; la democracia social, cuánto contribuye la gestión democrática a una mejora calidad de vida y desarrollo humano en cada una de las provincias; y la última es como hacemos en casa, como hacemos en la familia, y es el como esta la economía, cuánto avanzamos en lo económico, cuanto retrocedimos, que deuda tenemos, cuánto invertimos, etcétera”, precisó el investigador.

Con los datos obtenidos y analizados de estas 4 dimensiones se elabora posteriormente un número final a modo de valoración artificial que va desde el 0 al 10. El mejor comportamiento en el índice recibe un 10, mientras que el peor comportamiento obtiene un 0, como es el caso de la provincia. En este caso el índice evalúa el comportamiento de todos los actores democráticos.

“Obviamente la evolución de la democracia no es magia, no es una cuestión de que uno elige un Gobernador y se acuesta la noche de la elección y al día siguiente ese nuevo Gobernador se despierta democrático. Es un proceso mucho más complejo que involucra a todas las sociedades y donde se van acumulando ventajas comparativas”, enfatizó Arias.

En este sentido se utilizó de ejemplo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ya que la densidad de población en la pequeña dispersión territorial que ocupa, constituye una ventaja en la asignación y distribución de servicios esenciales para la democracia, en comparación con otras regiones como las del noreste argentino.

“Creo que precisamente la democracia es un compromiso y una responsabilidad de todos y es a lo que apuntamos con nuestro estudio particularmente. La democracia somos todos en definitiva todos somos necesarios y responsables, entonces más allá de la voluntad de un gobernador o un dirigente, pesa mucho el metro cuadrado de nuestra democracia; qué tan democrático somos cada uno de nosotros, qué compromiso tenemos con la democracia y con el otro, cuánto nos comprometemos en modificar la situación que no nos gusta, y a partir de esa convicción y de esa actitud, estoy seguro que cualquier situación se puede mejorar. Espero que estos estudios sirvan no para castigarnos y decir que estamos en el infierno de la democracia, sino cuánto podemos mejorar y cuánto puede hacer a partir de hoy para mejorar la democracia”, finalizó Arias. (expresdiario.com)