INFLACIÓN: El Gobierno acordó congelar los precios de la ropa hasta diciembre.

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El secretario de Comercio Interior, Matías Tombolini, se reunió con los principales empresarios del sector textil. La ropa y el calzaron aumentaron un 109% en el último año.

Comprar ropa hoy en Argentina cuesta más del doble que hace un año. Vestimenta y calzado es el rubro de la inflación que más aumentó en el 2022 con un 109% de incremento y este jueves el Gobierno acordó con empresarios del sector para poder congelar el precio de los productos al menos hasta diciembre.

Se trata de más de 60 marcas tomaron el compromiso de no aumentar y al finalizar el período, los valores se actualizarán por los siguientes 180 días según el precio del dólar oficial, según informaron fuentes oficiales a A24.com.

Por el momento, será un compromiso con marcas de ropa y calzado ya que si bien los representantes de la industria textil se encontraron con funcionarios y aportaron a la propuesta, no estarán incluidos en este acuerdo.

El entendimiento apunta a frenar la suba de precios de la ropa que en un año creció unos 30 puntos porcentuales por encima de la inflación interanual en agosto que fue del 78,5%. El ministro de Economía, Sergio Massa, se reunió junto al secretario de Comercio Interior, Matías Tombolini, con los titulares de las principales empresas. El objetivo del Gobierno es dar un gesto para alivianar la suba de precios y dar señales de desaceleración.

Massa agradeció al sector por el esfuerzo e indicó que estas son medidas que responden a estabilizar la situación para poder proyectar la competitividad exportadora de las empresas, el orden en los precios y la estabilidad macroeconómica.

Por su parte, Tombolini resaltó que “este acuerdo nos da previsibilidad para cuidar el bolsillo de las y los argentinos y por eso celebramos el esfuerzo por parte de la industria” y señaló: “Vamos a trabajar juntos para mejorar la oferta y para que el sector pueda exportar más”.

El funcionario ya se había reunido la semana pasada con los representantes de la industria junto a Massa, el titular del Banco Central, Miguel Pesce, y el titular de la AFIP, Carlos Castagneto. Participaron el presidente de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), Luis Tendlarz; el presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), Claudio Drescher; y el presidente de la Fundación ProTejer, Luciano Galfione; entre otros

En ese encuentro, encabezado y motivado por el propio titular de la cartera económica, el empresariado planteó que las dificultades para acceder al mercado de cambios y efectuar importaciones es una de las mayores restricciones con las que se encuentra el sector a la hora de producir ya que hay insumos que no se fabrican de forma nacional y no son reemplazables.

En ese entonces, el secretario de Comercio reconoció como fundamental “fortalecer los vectores más relevantes de la producción para que de la mano del aumento de la oferta se pueda bajar la presión sobre los precios que hoy tiene el sector”.

¿Qué marcas congelarán los precios de la ropa?

Algunas de las marcas que firmaron el acuerdo con el Gobierno son las de Zara, Nike, Lacoste, Chekky, Grisino, Cuesta Blanca, Rapsodia, Prune, Ay not dead, 47 Street, Levis, Bensimon, Jazmin Chebar, Mimo y Maria Cher, entre otras.

¿Por qué la ropa está tan cara?

Un informe de Pro Tejer de marzo 2022 cuando se dio uno de los saltos de precios extraordinarios del rubro dio cuenta de los factores por los que la industria atraviesa un período inflacionario excepcional y qué componentes integran los valores del sector.

En primer lugar, la fundación destacó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el Indec toma desde 2004 con mayor peso el consumo de indumentaria en shoppings, donde «mucha ropa es importada», y resaltó que en los últimos 18 años cambió sustancialmente la manera en la que las familias compran ropa.

«Los nuevos canales comerciales tienen lógicas distintas y precios más accesibles y competitivos que shoppings», señaló. Incluso según estudios previos de la misma entidad, un 75% del precio que abona el consumidor final por una remera en un centro comercialse utiliza para pagar impuestos, servicios financieros y alquileres.

Siguiendo con el análisis de este año, la organización advirtió también que es «incorrecto atribuirle a la industria nacional el aumento de los precios de indumentaria porque el IPC registra un mercado con alta incidencia de ropa importada.

«Las importaciones de prendas de vestir aumentaron 81% en el primer trimestre 2022 comparado con el mismo período de 2021 y 57% si comparamos con 2015», indicó.

Entre otras variables, los insumos tales como nylon, algodón, poliéster, entre otros textiles llegaron a valores históricos en dólares en marzo y así, encarecieron toda la cadena de producción. (a24.com)